Por Pablo Melgar
Durante los días más críticos de la sequía que afectó al Arroyo San Francisco, las autoridades del Parque de Vacaciones de UTE llegaron a manejar la posibilidad de un cierre temporal del centro turístico ubicado en las afueras de Minas.
SITUACIÓN MONITOREADA
El vicepresidente del ente y presidente del Consejo Directivo del Parque de Minas, Roberto Bentancor, confirmó que la situación fue monitoreada de forma permanente y con preocupación creciente.
La falta de lluvias en la zona encendió las alertas, dado que el parque depende directamente del caudal del Arroyo San Francisco para su funcionamiento.
Según explicó, el escenario más complejo podría haberse dado si las autoridades ambientales -en particular el Ministerio de Ambiente, encabezado por Edgardo Ortuño- hubieran dispuesto la suspensión de la toma de agua. En ese caso, el cierre del parque habría sido inevitable, aunque siempre bajo carácter temporal.
DERECHO PRIVADO
Las precipitaciones de las últimas semanas ayudaron a disipar los riesgos y a descartar medidas de mayor magnitud.
En declaraciones realizadas a Radio Universal el miércoles pasado, Bentancor subrayó, además, el impacto social que implicaría una medida de ese tipo: el parque genera unos 300 puestos de trabajo, en su mayoría ocupados por habitantes de Minas.
A diferencia de lo que suele creerse, aclaró el jerarca, no se trata de una estructura con fuerte presencia de funcionarios públicos, sino que opera bajo un régimen de fundación y derecho privado.
UTE EVALÚA ALTERNATIVAS
En paralelo, UTE ya evalúa alternativas para mitigar riesgos futuros, como la búsqueda de fuentes de agua subterránea mediante perforaciones. El objetivo es evitar que una situación meteorológica similar vuelva a poner en jaque la operativa del complejo turístico, indicó Roberto Bentancor.
