Por Natalia Gorgoroso
Una creciente preocupación se ha instalado entre los vecinos de Solís de Mataojo. Desde el pasado mes de diciembre, diversas familias de la ciudad vienen solicitando el servicio de barométrica sin obtener respuestas favorables, lo que ha llevado a que los pozos negros de varias viviendas se encuentren actualmente trabajando al tope de su capacidad, con el consiguiente riesgo sanitario que esto implica.
Las explicaciones sobre la falta del servicio son, hasta el momento, contradictorias. Según los testimonios que llegaron a la Redacción de SERRANO, la respuesta inicial brindada a los vecinos fue que el camión barométrico se encontraba averiado.
Sin embargo, la situación dio un giro cuando una vecina solisense se comunicó directamente con la Intendencia. Allí, la respuesta oficial fue distinta: el camión no está roto, sino que el problema radica en la falta de un lugar habilitado para la descarga de los efluentes.
Según la información primaria recabada, la problemática tendría un trasfondo logístico y de permisos. De acuerdo a versiones que circulan entre los vecinos y que fueron transmitidas desde dependencias departamentales, anteriormente los residuos de la barométrica se habrían estado vertiendo en un campo propiedad de la ex alcaldesa.
Tras el cese de esa práctica, el camión habría comenzado a descargar en el acotado sistema de saneamiento existente en Solís, ubicado en las viviendas de MEVIR. No obstante, OSE habría intervenido recientemente prohibiendo esta maniobra de descarga en sus redes.
A este conflicto de jurisdicción se le suma una traba logística: las normativas viales vigentes impiden que los camiones barométricos circulen cargados por la ruta nacional para ir a vaciar a otras localidades, debiendo transitar vacíos.
Sin un punto de vertido local habilitado y sin la posibilidad de trasladar los efluentes por ruta, el servicio en Solís de Mataojo ha quedado paralizado.
Ante la gravedad de la situación sanitaria que comienza a gestarse, SERRANO intentó comunicarse con las autoridades competentes para obtener claridad.
El actual alcalde del Municipio de Solís de Mataojo, Joaquín Cabana, no respondió a nuestras consultas. Por su parte, el alcalde suplente, Cr. Ignacio Estévez, se limitó a derivar el problema, respondiendo a este medio que se debía “averiguar con OSE” ya que el Municipio “ahí no tiene injerencia”.
También fuimos en busca de la palabra de la ex alcaldesa y actual edil departamental por el Partido Nacional, Verónica Machado, quien al ser consultada aseguró “no haber escuchado nada de eso”.
Finalmente, a nivel de OSE no fue posible obtener declaraciones oficiales de ninguna autoridad jerárquica. Sin embargo, fuentes internas del organismo en la capital departamental confirmaron bajo estricto anonimato a SERRANO que efectivamente existen “problemas” en torno a este tema en la localidad, aunque evitaron brindar mayores detalles.
Mientras la burocracia y el hermetismo se mantienen, las familias de Solís de Mataojo siguen mirando con preocupación cómo el nivel de sus pozos negros sigue subiendo, a la espera de una solución urgente que evite un problema sanitario mayor en la comunidad.
