Por Natalia Gorgoroso
El fantasma de la sequía vuelve a acechar al campo. El déficit hídrico se hace sentir con fuerza en el sector agropecuario, reactivando las alarmas entre los productores de nuestro departamento. El ingeniero agrónomo José Rojas, quien se encuentra trabajando de cerca con establecimientos lavallejinos, brindó un panorama detallado sobre la situación actual, las estrategias de mitigación y las medidas gubernamentales vigentes.
UN PROBLEMA ESTRUCTURAL
Según explicó Rojas, el escenario actual no es un evento aislado, sino la agudización de un problema que el campo viene arrastrando desde hace años.
“El tema del déficit hídrico, sin duda nos está azotando nuevamente. Estamos casi en una situación muy similar a lo que fue en el 2023, que creo que fue la peor de los últimos años”, advirtió el profesional.
Sin embargo, Rojas señaló que hubo un factor que ayudó a retrasar la crisis en esta temporada: “El diferencial quizá fue que la primavera fue buena y la calidad de la pastura perduró un poco más. Eso ayudó al productor a amortiguar un poco el impacto”.
Aun así, la falta de precipitaciones sigue siendo el desafío principal. Rojas dijo a SERRANO que “el tema agua es una problemática que no es de esta sequía, sino que se viene arrastrando ya desde 2019 o 2020, con precipitaciones promedio anuales que están muy por debajo de lo que habitualmente debería llover. Hoy es la problemática más grande que están teniendo los productores”.
APRENDIZAJE Y ESTRATEGIAS
Frente a fenómenos meteorológicos cada vez más recurrentes, los productores han tenido que adaptar su manejo. La principal estrategia ganadera en este momento es reducir la carga animal en los predios. “Los productores ya están tomando ciertos aprendizajes de estas situaciones que son, lamentablemente, cada vez más recurrentes. Hay medidas que se toman, como alivianar los campos”, explicó Rojas.
En este contexto, el mercado ha jugado a favor del sector ganadero. “El precio del ganado ayudó en el sentido de poder obtener un mejor valor. Si bien el productor se descapitaliza, hoy en día los precios son buenos en general en todas las categorías. Eso le permite hacer caja y jugar un poco con la expectativa de qué va a pasar con el tiempo”, detalló.
Por otro lado, la realidad es distinta para el sector agrícola, especialmente en las zonas Sur y Norte del departamento, así como en el sector arrocero. “Son producciones más rigurosas. El productor sabe que hay años buenos y malos. El factor del clima es fundamental y, si no acompaña, lamentablemente las pérdidas a veces son totales”, expresó el agrónomo.
MEDIDAS DE CONTINGENCIA
Ante la gravedad de la situación, tanto el gobierno nacional como el departamental han comenzado a desplegar herramientas de asistencia, aunque el sector espera que se amplíen en las próximas semanas.
Rojas recordó que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) ya declaró la emergencia agropecuaria para diversas seccionales. Entre las medidas adoptadas, el entrevistado destacó la asistencia financiera. “Se brindan distintas soluciones, algunas con líneas de créditos blandos a pagar en dos o tres años”, recordó. Mencionó la existencia de unas 500 soluciones puntuales para todo el país, con prioridad para la zona Centro-oeste, que ha sufrido el déficit de forma reiterada.
Luego mencionó el alivio tributario. José Rojas indicó a SERRANO que “hay postergación de pagos del BPS y también postergación de pagos de la Contribución Inmobiliaria Rural a nivel local”.
Por parte de la Intendencia, además de los beneficios tributarios, Rojas señaló que “están trasladando agua, pero solo en un radio de unos 50 kilómetros en torno a la ciudad”.
Para el corto plazo, el ingeniero agrónomo prevé que se necesiten nuevas inyecciones de ayuda. “Seguramente surjan otras herramientas porque la necesidad es mucha. Ahora las reservas de pasturas están tocando fondo, ya se están terminando. Capaz que se acude a algún otro plan, como ya hubo en su momento con el tema de raciones”, concluyó.
