Por Yandira Castro
La incertidumbre continúa creciendo entre los trabajadores públicos y privados vinculados a la industria cementera estatal, al tiempo que los sindicatos que los nuclean y las autoridades buscan retomar los ámbitos de negociación ante el escenario planteado para las plantas de la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (ANCAP) en Minas y Paysandú.
REUNIÓN
En ese contexto, el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA), que nuclea a los trabajadores privados tercerizados, y la Federación ANCAP (FANCAP), a la que están afiliados los funcionarios públicos de la empresa estatal, mantuvieron esta semana una reunión con la dirigencia del PIT-CNT, instancia en la que participaron el presidente de la central sindical, Marcelo Abdala, y el secretario general José Lorenzo López.
El encuentro se dio en medio del conflicto generado por el futuro de la industria cementera estatal y la posibilidad de pérdida de puestos laborales, especialmente entre trabajadores tercerizados.
MEJORAR LA GESTIÓN
El dirigente minuano Leonardo Cáceres, secretario de Organización de la Rama Extractiva del SUNCA, explicó que la reunión tuvo como objetivo afinar una propuesta para presentar al Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y buscar alternativas que permitan reducir el déficit de ANCAP sin afectar el empleo.
“Lo que se buscó fue tratar de revertir una situación donde el achique de las pérdidas de ANCAP no comience por los trabajadores, sino por mejorar la gestión”, sostuvo.
Según indicó el dirigente, actualmente los ámbitos de negociación con ANCAP y el Ministerio se encuentran prácticamente cerrados, aunque destacó como “una señal política importante” la reciente apertura de una instancia de diálogo promovida por la titular del MIEM, Fernanda Cardona.
PREOCUPAN MÁS DE 100 PUESTOS DE TRABAJO
Desde el SUNCA y la FANCAP advierten que la reestructura proyectada podría derivar en la pérdida de entre 110 y 120 puestos laborales entre las plantas de Paysandú y Minas, afectando principalmente a trabajadores tercerizados.
Cáceres explicó que muchos de ellos llevan décadas trabajando dentro de las plantas, aunque continúan bajo el régimen de tercerización.
“Hay compañeros con 20 años de trabajo dentro de la planta y hoy no tienen asegurada la continuidad laboral”, señaló.
En Minas, según detalló, existen entre 80 y 85 trabajadores permanentes tercerizados, mientras que en Paysandú la cifra es similar. La preocupación aumentó luego del anuncio del posible traslado de unos 50 funcionarios desde Paysandú hacia Minas.
“Si llegan esos trabajadores, muchos compañeros de Minas quedarían sin tareas. Estamos hablando de 40 o 50 tercerizados permanentes que podrían perder el empleo”, afirmó Cáceres.
PROPUESTAS SINDICALES
Durante las negociaciones, los sindicatos plantearon alternativas para reducir costos sin recurrir a despidos. Entre ellas, propusieron crear una planilla única de trabajadores bajo la órbita de la firma Cementos del Plata, subsidiaria de ANCAP, con el objetivo de disminuir gastos derivados de las tercerizaciones.
Según dijo Leonardo Cáceres, esa medida podría generar un ahorro anual de entre tres y cuatro millones de dólares.
“Lo que decimos es que el problema de fondo no son los trabajadores, sino la gestión y la falta de inversión”, remarcó.
MAQUINARIA VIEJA
El dirigente cuestionó, además, el estado de la infraestructura industrial y sostuvo que gran parte de la maquinaria utilizada en la producción tiene varias décadas de antigüedad.
“Tenemos equipos de los años 40 y 50. Nunca se habló seriamente de inversiones para modernizar la producción y bajar costos”, expresó.
IMPACTO HUMANO Y SALUD MENTAL
Más allá de lo laboral, Cáceres señaló que la situación genera un fuerte impacto emocional entre los trabajadores y sus familias. El dirigente del SUNCA dijo que “cuando uno no sabe cuál va a ser su futuro laboral, aparece la incertidumbre. Hay compañeros muy angustiados y afectados en su salud mental”.
Asimismo, recordó que se trata de una industria de riesgo, donde trabajar bajo presión o con preocupación permanente puede transformarse en un peligro adicional.
PRÓXIMAS REUNIONES
Mientras continúan las gestiones para reabrir el diálogo, los sindicatos esperan que las próximas reuniones permitan avanzar hacia una solución que mantenga operativas las plantas sin afectar los puestos de trabajo.
