Por Yandira Castro
El próximo domingo 22 de noviembre de 2026 se llevarán a cabo las elecciones de los representantes sociales del Directorio del Banco de Previsión Social (BPS), instancia en la que votarán trabajadores, empresas, y jubilados y pensionistas, para elegir sus representantes en el organismo.
En ese marco, Bernardo Aldabalde, candidato a director del BPS en representación de las empresas, llegó a Minas como parte de una recorrida por distintos puntos del país.
La propuesta electoral que integra junto a Lorena Roqueta y Reynaldo Borriero busca, según explicó, continuar una línea de trabajo basada en la cercanía con la población y en salir de las oficinas para conocer directamente las necesidades de empresarios, trabajadores, jubilados y pensionistas.
Aldabalde mantiene, además, un vínculo familiar con Minas. Según contó durante la entrevista con SERRANO, su familia es de la ciudad y su abuelo paterno tenía una vivienda en el Barrio Olímpico.
“ES EL TRABAJADOR NÚMERO UNO”
Uno de los conceptos centrales planteados por el candidato fue la necesidad de ampliar la mirada sobre quién es considerado un empresario.
“Entendemos por empresario al magnate, pero el empresario es el autónomo, la unipersonal. Es empresario de sí mismo, patrón de sí mismo”, señaló.
Aldabalde sostuvo que detrás de una gran empresa generalmente existe una historia que comenzó con una persona trabajando sola y que, a medida que aumentó la demanda, fue incorporando trabajadores. “El empresario es el trabajador número uno de la empresa. No tiene sábado, no tiene domingo y hasta irse de vacaciones le cuesta porque siempre está pendiente de su fuente de trabajo”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que buena parte de las empresas uruguayas son pequeñas y medianas y que las políticas públicas deberían contemplar las dificultades específicas que atraviesa ese sector.
LAS TRES PRINCIPALES PREOCUPACIONES
Durante su recorrida por el país, Aldabalde aseguró que les está solicitando a los empresarios que le transmitan cuáles son los principales problemas que enfrentan.
Según explicó a SERRANO, hasta el momento hay tres temas que aparecen con mayor frecuencia: las certificaciones médicas que considera abusivas, la competencia de la informalidad y las multas y recargos que aplica el BPS ante determinados atrasos.
Sobre este último punto, cuestionó que el organismo no tenga mayor flexibilidad para permitir pagos parciales cuando una empresa no logra cubrir la totalidad de sus obligaciones.
Aldabalde sostuvo que la situación puede transformarse en una “bola de nieve” para las pequeñas empresas y recordó que cerca del 98% de las empresas del país son pequeñas y medianas, según su planteo.
“La informalidad es una competencia totalmente desleal para las empresas”, expresó, aunque también consideró que muchas veces una empresa termina en la informalidad porque la presión de los costos hace inviable continuar funcionando de manera formal.
“Uno no es informal porque quiera; uno es informal porque la presión lo obliga o porque hace poco viable el funcionamiento de esa empresa”, afirmó.
EL COSTO DE CERRAR UNA EMPRESA
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue la dificultad que enfrentan algunos empresarios cuando deciden cerrar sus negocios.
Bernardo Aldabalde explicó que el costo de cierre puede ser muy elevado cuando existen trabajadores con muchos años de antigüedad, debido a las obligaciones que deben afrontarse. “Hay veces que te sale mal negocio tener abierto, aunque ganes dos pesos con cincuenta, porque cerrar implica no tener plata para pagar el cierre”, sostuvo.
El candidato a director del BPS por el sector empresarial aclaró que no cuestiona los derechos adquiridos por los trabajadores, pero entiende que el sistema debería contemplar también la realidad de las pequeñas empresas.
“No estoy en contra de los derechos adquiridos”, aseveró, al tiempo que rechazó la visión del empresario como alguien que solamente busca maximizar sus ganancias.
Según Aldabalde, las empresas necesitan buenos trabajadores y para retenerlos no todo pasa necesariamente por el salario. También pueden ser importantes beneficios vinculados al tiempo libre, los horarios y la posibilidad de conciliar trabajo y vida personal.
UNA PLATAFORMA A PARTIR DE LAS DEMANDAS
A diferencia de una plataforma cerrada desde el comienzo de la campaña, Aldabalde explicó que su intención es construir las principales propuestas a partir de las demandas que vaya recogiendo durante la recorrida por el país.
“Esta primera vuelta a todo el país es buscando las demandas que tienen las empresas para, en base a eso, juntar todo”, explicó. La idea es establecer un listado de prioridades y trabajar especialmente sobre los principales planteos.
Además, señaló que algunas de las soluciones requerirán modificaciones legislativas y que, en ese caso, pretende involucrar a los propios empresarios para que planteen esas demandas ante los legisladores.
“Si logramos armar una plataforma que requiera aprobación parlamentaria, esa misma plataforma se la voy a volcar a todos aquellos que me la pasaron para que hagan presión sobre los legisladores que ellos votaron”, explicó.
CONTINUAR UNA LÍNEA DE CERCANÍA
Aldabalde también destacó el trabajo realizado por el actual director del BPS en representación de las empresas, José Pereira, y dijo que su candidatura pretende continuar esa línea de cercanía con la población.
Indicó a SERRANO que “lo que me gusta es la cercanía con todo el mundo, recorrer el país y estar permanentemente sabiendo y conociendo la situación”.
En su visión, un director elegido por las empresas no debe limitarse a atender exclusivamente los planteos de ese sector. “Uno es electo por las empresas, pero termina siendo director del Banco de Previsión Social, con lo cual tiene la obligación de atender todos los reclamos que recibe”, sostuvo.
También destacó la importancia de mantener contacto directo con personas que viven en localidades pequeñas y con trabajadores que no necesariamente están sindicalizados.
CRÍTICAS SOBRE FUNCIONAMIENTO Y RECURSOS
Uno de los capítulos más críticos de la entrevista estuvo relacionado con el funcionamiento del BPS y el destino de sus recursos.
Aldabalde sostuvo que el organismo debe “gestionar muchísimo mejor los recursos que tiene” y cuestionó que recursos vinculados al sistema previsional sean destinados a otros fines. “Yo tengo que definir mi función y dedicar mis recursos a eso”, afirmó.
En ese sentido, planteó que la prioridad debería estar puesta en las jubilaciones y pensiones, especialmente en quienes perciben menores ingresos.
También cuestionó determinadas prestaciones y beneficios que reciben trabajadores con ingresos superiores, entendiendo que los recursos deberían concentrarse en quienes realmente tienen mayores necesidades. “Hay que redistribuir los recursos que tenemos, no pedir más y más y más”, sostuvo.
Para el candidato, una mejor administración permitiría mejorar las prestaciones destinadas a jubilados y pensionistas. “Con una buena gestión podemos mejorar muchísimo las prestaciones que tiene que dar el Banco de Previsión Social”, afirmó.
LOS PRÉSTAMOS PARA JUBILADOS
Otro de los temas planteados fue el costo de los préstamos que ofrece el BPS a jubilados y pensionistas. Bernardo Aldabalde cuestionó las tasas aplicadas históricamente y sostuvo que debe revisarse el criterio con el que se otorgan determinados beneficios.
A su entender, los recursos del organismo deben priorizar a quienes perciben jubilaciones y pensiones más bajas, especialmente teniendo en cuenta que se trata de personas que ya cumplieron su ciclo laboral. “Si topeamos arriba, topeemos abajo, pero que el mínimo sea muy alto o por lo menos lo más alto que se pueda”, planteó.
EL INTERIOR Y EL ACCESO A LOS SERVICIOS
Durante su recorrida, Aldabalde también visitó localidades pequeñas de Lavalleja, entre ellas Pirarajá, donde mantuvo contacto con autoridades locales.
El candidato a director del BPS por los empresarios, expresó a SERRANO preocupación por el retiro progresivo de organismos públicos de algunas localidades del interior, algo que, según dijo, obliga a los habitantes a trasladarse hacia ciudades más grandes para realizar trámites.
“Lamentablemente, el BPS y muchas instituciones del Estado se están retirando de las poblaciones más chicas”, señaló.
A su entender, esto genera un perjuicio especialmente importante para las personas que llegan al final de su vida laboral y necesitan realizar trámites vinculados a jubilaciones y prestaciones. “El costo que eso tiene es de dinero y de tiempo para hacer su trámite”, afirmó.
