Por Pablo Melgar
La gestión de los residuos en distintas localidades del interior de Lavalleja quedó bajo cuestionamiento luego de una denuncia de la edil Ana Laura Nis y de una investigación iniciada por el semanario “El Pueblo” de José Batlle y Ordóñez, a partir de imágenes y videos que muestran a un camión municipal descargando residuos en un predio ubicado dentro de la zona urbana de esa localidad.
Nis señaló problemas particularmente graves en los basurales de Zapicán y José Batlle y Ordóñez. Según planteó, en este último caso el camión destinado a la recolección permaneció aproximadamente cuatro semanas fuera de servicio, lo que obligó a buscar una solución alternativa para evitar la acumulación de residuos.
El alcalde del Municipio de José Batlle y Ordóñez, Conrado Da Cunha, confirmó a “El Pueblo” que la localidad estuvo “casi un mes sin camión recolector”. Ante la imposibilidad de contar con otro vehículo, explicó que se recurrió a distintas alternativas para mantener el servicio.
Una parte de los residuos pudo ser trasladada, mientras que otra fue depositada en un terreno cercano a la localidad, donde anteriormente se había extraído material, y posteriormente enterrada.
“Se tuvo que enterrar porque no quedaba otra”, afirmó Da Cunha al semanario batllense. El jerarca señaló además que la situación se prolongó durante unas tres o cuatro semanas y confirmó que el camión ya fue reparado. Con el restablecimiento del servicio, los residuos volvieron a ser trasladados al sitio habitual en Pirarajá.
UNA SOLUCIÓN PROVISORIA QUE ABRIÓ INTERROGANTES
El episodio plantea, sin embargo, interrogantes que exceden el funcionamiento del servicio de recolección. De acuerdo con la denuncia de Nis, el lugar utilizado para enterrar los residuos sería una cantera o predio de propiedad privada y no contaría con autorización del Ministerio de Ambiente para funcionar como sitio de disposición de residuos. La edil advirtió además sobre el eventual riesgo de contaminación de cursos de agua.
Estos extremos deberán ser establecidos mediante los controles y actuaciones de los organismos competentes. La utilización de un terreno como solución transitoria no determina por sí misma que el sitio cumpla con las condiciones exigidas por la normativa ambiental.
Precisamente, “El Pueblo” consultó a la directora de Ambiente de la Intendencia de Lavalleja, Aurora Fernández, quien respondió que Da Cunha “trabaja muy comprometidamente con los temas medioambientales” y que, si la situación había ocurrido, suponía que “no tuvo alternativas más adecuadas para disponer los residuos”. La jerarca agregó que intercambiaría con el alcalde para conocer directamente lo ocurrido.
La situación quedó así instalada en una zona gris entre una emergencia operativa y las exigencias que establece la normativa para la gestión y disposición de los residuos.
Un proyecto de planta que no avanzó
La edil también cuestionó que un proyecto destinado a mejorar el manejo de los residuos en la zona, mediante una planta de compactación, no haya avanzado.
Según Nis, el proyecto contaba con financiamiento del Ministerio de Ambiente previsto hasta diciembre de 2025, pero no llegó a concretarse.
La planta de compactación pretendía constituirse en una alternativa para mejorar el manejo y traslado de los residuos generados en las localidades del departamento. La falta de avances, según la edil, contribuyó a mantener dificultades que volvieron a quedar expuestas con la avería del camión.
UN PROBLEMA QUE TRASCIENDE BATLLE Y ORDÓÑEZ
Nis sostuvo que las dificultades no se limitan a José Batlle y Ordóñez y Zapicán. También planteó situaciones problemáticas en otros puntos del departamento.
Entre ellas mencionó el basural de la ciudad de José Pedro Varela, donde, según su denuncia, existirían personas viviendo en condiciones vinculadas al propio sitio de disposición de residuos, entre animales y acumulación de basura.
La gravedad de esas afirmaciones deberá ser constatada por las autoridades correspondientes.
Ante este escenario, la edil solicitó informes a la Dirección de Ambiente de la Intendencia y a los alcaldes de las localidades involucradas. También pidió que el asunto sea derivado a las comisiones de Ambiente y Salud de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL).
QUÉ DICE LA NORMATIVA
Uruguay cuenta con la Ley Nº 19.829, de Gestión Integral de Residuos, que establece el marco general para la gestión de los residuos y procura prevenir y reducir los impactos ambientales y sanitarios derivados de su generación, manejo y disposición.
La normativa contempla responsabilidades de los gobiernos departamentales y establece criterios para las distintas etapas de la gestión, desde la recolección y el transporte hasta el tratamiento y la disposición final.
Por eso, el episodio de Batlle y Ordóñez plantea una serie de preguntas que deberán ser respondidas con documentación: qué características debe reunir un predio para recibir residuos, qué autorizaciones son necesarias, quién debe controlar una disposición excepcional y qué procedimientos deben aplicarse cuando una localidad queda temporalmente sin el equipamiento necesario para trasladar su basura.
LAS IMÁGENES QUE DISPARARON LA INVESTIGACIÓN
La denuncia tomó estado público luego de que “El Pueblo” recibiera fotografías y videos en los que se observa a un camión del Municipio de José Batlle y Ordóñez descargando residuos en un predio ubicado al final de una calle de la localidad.
El lugar no funciona como sitio habitual de disposición final y, según las explicaciones recogidas por el medio, los residuos generados en Batlle y Ordóñez son normalmente trasladados hacia Pirarajá.
Las imágenes llevaron al semanario a consultar a las autoridades municipales y departamentales. Las respuestas permitieron establecer que la utilización del predio estuvo vinculada con la avería del camión recolector y que la situación tuvo carácter transitorio.
Pero la explicación sobre la falta de alternativas no resuelve por sí sola las interrogantes ambientales planteadas por la edil.
Ahora deberán determinarse las condiciones del terreno utilizado, su titularidad, si existieron autorizaciones, qué volumen de residuos fue enterrado y qué medidas se adoptaron para evitar eventuales impactos sobre el suelo y el agua.
Mientras tanto, el servicio habitual fue restablecido y la basura volvió a ser trasladada a Pirarajá.
