Por Pablo Melgar
El senador Sebastián Da Silva presentó este miércoles un pedido de informes al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para conocer si la cartera prevé cerrar sus oficinas de Mariscala y José Batlle y Ordóñez, en el departamento de Lavalleja.
La solicitud fue presentada ante la Mesa de Entrada de la Cámara de Senadores y está dirigida a la presidenta del cuerpo, Carolina Cosse, al amparo del artículo 118 de la Constitución de la República.
Da Silva centra parte de su preocupación en la situación sanitaria de la zona, particularmente en la presencia de garrapata, y busca determinar qué consecuencias tendría un eventual cierre de los locales sobre la atención a los productores y las tareas de prevención, vigilancia y control de la plaga.
El legislador consulta expresamente si el MGAP ya adoptó una decisión respecto al cierre de ambas oficinas o si existe una previsión en ese sentido. También solicita que se informen las eventuales razones técnicas, presupuestales o administrativas que fundamentarían una medida de ese tipo.
El pedido incluye además información sobre la cantidad de productores y establecimientos que actualmente atiende cada oficina, así como el detalle de los servicios que se brindan en ambas localidades, con especial énfasis en las tareas vinculadas al control de la garrapata.
Uno de los puntos centrales de la consulta refiere al impacto que tendría la eventual desaparición de estos puntos de atención sobre la capacidad del MGAP para detectar y responder ante nuevos focos de la enfermedad.
Da Silva también pregunta cómo se garantizaría la continuidad de los servicios si finalmente se concreta el cierre, desde qué otras dependencias serían atendidos los productores de las zonas comprendidas en el área de influencia de Mariscala y Batlle y Ordóñez y con qué personal y recursos se cubriría esa atención.
El pedido de informes, fechado el 30 de setiembre, coloca bajo la lupa una eventual reorganización de la presencia territorial del MGAP en Lavalleja. La respuesta de la cartera permitirá determinar si existe efectivamente un plan para cerrar ambas oficinas y, en ese caso, cuáles serían sus fundamentos y cómo se prevé mantener la atención a los productores.
La preocupación adquiere particular relevancia en una zona de fuerte actividad ganadera, donde el control de la garrapata constituye un componente sanitario y productivo de importancia.
