Por Pablo Melgar
Los sorteos utilizados por el Municipio de Zapicán para seleccionar trabajadores zafrales generaron anoche un áspero debate político en la Junta Departamental de Lavalleja (JDL), luego de que el alcalde Fabián Miraballes, enviara una nota al Legislativo en la que manifestó su “sorpresa y preocupación” por declaraciones realizadas por la edil Ana Laura Nis.
El episodio se originó durante una sesión extraordinaria realizada previamente en Zapicán. Según explicó posteriormente Nis, durante una conversación en la plaza una vecina le planteó dudas acerca del procedimiento utilizado para los sorteos de trabajadores temporarios.
La edil transmitió la inquietud y sugirió que el momento del sorteo pudiera registrarse o filmarse de una manera más completa, con el objetivo de evitar eventuales sospechas.
La intervención fue interpretada de otra manera por el alcalde y varios integrantes de la Junta.
La nota de Miraballes, leída en el plenario de la sesión ordinaria de ayer 30 de setiembre, señaló que le resultaba “particularmente llamativo” que se pusieran en duda “la transparencia y las garantías” de un mecanismo creado para asegurar igualdad de oportunidades y reglas claras entre los vecinos.
El alcalde zapicanense sostuvo que el procedimiento cuenta con carácter público y con la intervención de un escribano, y reclamó que los cuestionamientos sobre su funcionamiento se formulen con responsabilidad y sobre la base de elementos concretos.
“SE INSTALÓ LA DUDA”
Varios ediles cuestionaron la forma en que, a su entender, fue planteado el asunto por Nis. Los frentistas Miguel Sans, Paola Rojas, Mauro Álvarez y otros integrantes de la Junta señalaron que, aun cuando la edil no hubiera tenido intención de formular una acusación, sus palabras podían ser interpretadas como un cuestionamiento a la transparencia del mecanismo.
Uno de los argumentos reiterados durante la discusión fue que los sorteos son públicos, abiertos y realizados con intervención de escribano, por lo que la difusión de dudas sin elementos concretos podía terminar afectando la confianza de quienes participan. “Se instaló la duda sin prueba, sin consistencia”, fue una de las expresiones utilizadas durante el debate.
Los ediles también señalaron que el mecanismo de sorteos procura sustituir formas anteriores de contratación consideradas menos transparentes y que cualquier sospecha sobre su funcionamiento puede terminar afectando directamente a los trabajadores que aguardan una oportunidad laboral.
La discusión adquirió una dimensión mayor cuando se advirtió sobre el denominado “efecto bola de nieve”: una inquietud inicialmente formulada por una persona puede transformarse, al ser reproducida públicamente, en una sospecha generalizada.
Durante la sesión incluso se hizo referencia a vecinos que, después de escuchar el planteo, habrían manifestado que ya no consideraban necesariamente transparentes los sorteos.
NIS: “ME ESTÁN PONIENDO PALABRAS QUE YO NO DIJE”
Nis rechazó que su intervención hubiera constituido una acusación contra las autoridades municipales o contra quienes participan del procedimiento. “No acusé a nadie”, sostuvo, y recordó que había expresado explícitamente su satisfacción por la realización de los llamados y los sorteos.
La edil afirmó que simplemente transmitió la inquietud que una vecina le había planteado en la plaza y que su propuesta consistió en mejorar el registro audiovisual del momento específico del sorteo. “No cuestioné al alcalde, ni a los concejales, ni a los funcionarios, ni al director de Descentralización, ni a los escribanos”, sostuvo.
También cuestionó que se atribuyeran intenciones que, según afirmó, nunca expresó. “Me están poniendo palabras que yo no dije. Son creación de algo que están asumiendo que yo quise decir y que no dije”, afirmó.
Nis insistió en que su planteo buscaba evitar precisamente que surgieran sospechas sobre el procedimiento, especialmente teniendo en cuenta la cantidad de personas que participan en los llamados. “Hay más de 50 o 100 personas anotadas. Eso genera mucha expectativa y ahí es donde hay que ser cuidadosos”, argumentó.
EL RESPALDO INSTITUCIONAL
El presidente de la JDL, Mauro Álvarez, defendió la legitimidad del planteo realizado por Miraballes y sostuvo que el alcalde tenía razones para sentirse aludido por lo expresado públicamente. “Nada más y nada menos que el alcalde de un pueblo recibe el mensaje directo”, señaló Álvarez, quien agregó que el jefe municipal y otros integrantes del concejo habían escuchado las mismas expresiones que el resto de los presentes.
Para el presidente del Legislativo departamental, no correspondía determinar qué interpretación debía hacer el alcalde de aquellas declaraciones. “¿Quiénes somos nosotros para decirle al alcalde cómo tiene que interpretar lo que se dijo?”, planteó.
Álvarez sostuvo además que la Junta debía adoptar alguna posición institucional frente al episodio, no solamente por las interpretaciones de los ediles, sino por la preocupación expresada formalmente por el propio alcalde.
La discusión derivó en la posibilidad de aprobar un respaldo institucional al procedimiento de sorteos y a las garantías con las que se realiza.
También se planteó la posibilidad de convocar al director de Descentralización de la Intendencia o al propio alcalde del Municipio de Zapicán para que expliquen formalmente el funcionamiento del mecanismo, en el marco de las facultades previstas para la Junta Departamental.
DISCUSIÓN SOBRE TRANSPARENCIA Y RESPONSABILIDAD
El episodio dejó planteado un debate que excede el caso puntual de Zapicán: hasta dónde llega la responsabilidad de un edil cuando transmite públicamente una inquietud recibida de un vecino y qué efectos puede producir la reproducción de esa inquietud cuando no está acompañada de elementos que permitan comprobarla.
Para los ediles críticos, la cuestión central no fue determinar si Nis acusó directamente a alguien, sino el efecto que sus palabras pudieron producir sobre la percepción de los vecinos.
Para Nis, en cambio, el debate terminó atribuyéndole una intención que no tuvo y convirtiendo una sugerencia destinada a mejorar los controles en un cuestionamiento que asegura nunca realizó. “Se está haciendo una bola de nieve de algo que, para mí, no tenía esa trascendencia”, sostuvo.
