Por Natalia Gorgoroso
El alcalde del Municipio de Zapicán, Fabián Miraballes, del Partido Nacional, sumó un nuevo capítulo a las repercusiones generadas por la no renovación de contratos zafrales impulsada por la administración del intendente Daniel Ximénez. El dato político de peso es que, hasta este episodio, el jerarca municipal de la oposición venía mostrando conformidad y trabajando en sintonía con el Ejecutivo departamental.
A través de una transmisión en vivo en sus redes sociales, y en posteriores declaraciones a SERRANO, Miraballes expresó su profundo malestar por la forma en que se ejecutaron los ceses en la localidad y lanzó un llamado urgente a todo el sistema político para conformar una “mesa de diálogo constructiva”.
Las recientes tensiones entre el Municipio y la Intendencia ya habían quedado en evidencia durante la celebración del 7° Consejo de Lavalleja, realizado justamente en Zapicán. Según reconoció Miraballes en su video, durante dicha instancia “no avanzamos en nada” y el departamento atraviesa “un momento muy malo”.
EL ORIGEN DE LA RUPTURA
En diálogo con SERRANO, el alcalde Miraballes aclaró que su molestia no radica en la defensa del sistema de contratos eventuales en sí, al cual calificó como una “mala palabra” y una política de la que siempre estuvo en contra para que no se usen como “escudo político”. Su enojo, según explicó, se centra en que la decisión de Daniel Ximénez rompió el acuerdo de trabajo conjunto que venían sosteniendo.
Fabián Miraballes relató que al comienzo de la gestión acordó con el intendente que él mismo conformaría y depuraría su propio equipo de trabajo. “Yo ingresé con él con 12 zafrales y consecutivamente basado en mala conducta, poco rendimiento, fui bajando y sacando”, detalló. Tras ese proceso, Miraballes se quedó con un grupo de seis trabajadores, con los cuales funcionó durante meses.
“Se terminó la inseguridad laboral y pensé que de ahí él iba a empezar a contratar gente como había dicho”, señaló a SERRANO el alcalde. Sin embargo, denunció que el día del Consejo se encontró con la sorpresiva baja de dos de sus funcionarios.
“Ahí nace mi molestia, porque los dos zafrales salen sin consultarme, sin decirme, sin planificar, de un día para el otro. Me sacó dos. Vos dirás ‘pero son dos’, sí, pero yo tengo seis, me quedé con cuatro, con tres mujeres y un hombre y me rompió el esquema que había hecho con él”, manifestó.
Miraballes argumentó que la decisión unilateral frustró la planificación del Municipio de Zapicán, ya que había “formado gente para cantidad de cosas que íbamos a hacer con descentralización”.
En un tono de evidente decepción por el quiebre de la confianza con el jefe comunal, sentenció: “no hizo lo que me dijo, esa es mi molestia. El que se equivocó o faltó a la verdad fue él, conmigo”.
LLAMADO AL DIÁLOGO
A pesar del enojo por la situación puntual del Municipio, el mensaje público del alcalde nacionalista se centró en buscar una salida política a la crisis generada en todo el departamento.
Fabián Miraballes reconoció que, tal como sostiene el gobierno actual, existe una “superpoblación” en la comuna, pero cuestionó la falta de articulación ante los despidos: “sacamos la gente, pero ¿cómo articulamos? ¿Qué propuesta tengo yo como alcalde para ir cubriendo esos puestos y dándole una solución a la gente?”.
Ante la escalada de acusaciones cruzadas entre el Frente Amplio y el Partido Nacional, Miraballes pidió “poner paños fríos” y dejar de lado la “grieta” y la “división”.
“El sistema político ahora no hable más del Partido Nacional. El Partido Nacional está por encima de otras cosas, y pienso yo que el Frente Amplio debe estar por encima de las personas que actúan mal, y creo lo mismo del Partido Colorado”, reflexionó el alcalde zapicanense, lamentando que en medio de las disputas partidarias “siempre pierde el pueblo”.
CONVOCATORIA A MAURO ÁLVAREZ
Para materializar su propuesta, Miraballes levantó “las dos manos” y convocó públicamente al presidente de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL), Mauro Álvarez, a liderar una mesa de diálogo. “Nombro a Mauro Álvarez porque es una figura con la cual somos muy parecidos, a veces nos chocamos y a veces nos abrazamos, y creo que él va a entender mi mensaje”, justificó.
El alcalde instó a todos los actores políticos a sumarse a esta iniciativa para “empezar a proyectar” y no seguir “rompiendo vínculos”.
“Yo no quiero llevar agua para allá ni para acá, yo quiero que Zapicán vaya para adelante”, concluyó Miraballes, apelando a la sensibilidad de Álvarez y reiterando que, ante los errores del pasado, el sistema político debe aprender a construir y no “copiar lo malo”.
