Ayer, jueves 25, el senador de la República por el Frente Amplio y ex intendente de Rocha, Aníbal Pereyra Huelmo, representante del sector Movimiento de Participación Popular (MPP), estuvo en Minas. En un mano a mano exclusivo con SERRANO, el legislador abordó de forma profunda la actualidad política y social, desde el impacto de la tecnología en el interior y la fractura del tejido comunitario, hasta la gestión del presidente Yamandú Orsi y los desafíos de la administración de Daniel Ximénez en Lavalleja.
Para el senador, el despliegue en el territorio no es un mero formalismo, sino una concepción fundamental de la política. “El motivo de esta visita es la importancia en el sentido de estar en todos los lugares”, comenzó. “No es lo mismo estar a que te la cuenten. El Parlamento uruguayo tiene una fuerte tradición de recibir delegaciones, pero cuando caminas en la calle y te encuentras con un vecino y te plantea las cosas que viven, cuando vas a la producción, a los pequeños comercios, al campo; ahí tú estás poniéndote del otro lado del mostrador. Eso tiene que ver con buscar la mejor síntesis para encontrar el camino cuando estás gobernando”.
REVOLUCIÓN TECNOLÓGICA Y QUIEBRE
Uno de los puntos centrales de la charla giró en torno al acceso a la educación y a las nuevas tecnologías en el interior del país. Pereyra fue crítico con quienes, desde el sistema político, subestiman estas herramientas.
“Hoy vivimos un mundo del que no puedes ignorar la inteligencia artificial. Allá por el 2008 o 2009, durante el primer gobierno del FA planteó las ceibalitas. Hoy sigue habiendo algún dirigente político trasnochado que dice que eso crea estúpidos”, sentenció.
“Es como desconocer a la gente y a la historia. Yo quiero que todos los gurises de este país tengan acceso a todas las tecnologías”, aseguró. En esa línea, comparó la resistencia actual con procesos históricos: “Negarte a la inteligencia artificial es como negarte al invento de la rueda. Es inexorable”.
El senador destacó el rol de instituciones como la UTEC, el INEFOP y la Universidad de la República como motores de una “transformación real”, anunciando que Lavalleja contará con “35 cursos de INEFOP de formaciones diferentes”. Pereyra no dudó en calificar este proceso como “la transformación más importante que ha tenido el interior del país en los últimos 40 años”.
“Ver gurises de campo, de diferentes lugares del interior, de un pueblo chico hablar en inglés, comunicarse con las tecnologías, te eriza”, remarcó. Sin embargo, advirtió que estos cambios generan incomodidad en sectores conservadores: “Sigue habiendo una cierta aristocracia de aquellos que dijeron hace muchos años: ‘ahora falta que en el Parlamento se siente el hijo del zapatero’. Yo soy hijo de un zapatero, estoy en el Parlamento y sé que hay mucha gente que me ve ahí y lamentablemente eso capaz que no se dice tan frontalmente, pero subyace”.
INDIVIDUALISMO, CONSUMO Y NARCOTRÁFICO
La mirada filosófica de Pereyra se detuvo en la actual configuración de la sociedad, a la que definió como inmediatista. “Hay un fenómeno que es preocupante en esta sociedad: el egoísmo y el individualismo que está instalado. Hay algo que, sobre todo en el pueblo del interior, estaba matrizado, que era preocuparte por el vecino”, reflexionó. “Ese Uruguay hay que rescatarlo. Hoy tenemos un vecino al lado y no sabemos ni nos importa, y a veces te das cuenta que murió tres días después”, expresó.
Para el legislador, este desapego social es caldo de cultivo para la criminalidad. “Podrás tener el mejor gobierno del mundo, pero si lo único que te importa es consumir y tu bienestar; ese no es el bienestar de una sociedad”, afirmó. Enlazando esta realidad con la seguridad pública, fue contundente: “si no le compites el territorio del narcotráfico, nos está destruyendo. Hoy hay gurises que desde que nacen creen que robar está bien, que meterle el ‘caño’ a un trabajador está bien, y eso hay que revertirlo porque se invirtieron los valores. Hay algunos que se criaron en la lógica ‘si yo hago seis mil pesos en dos minutos, ¿por qué voy a trabajar ocho horas?’”, sentenció.
GOBIERNO NACIONAL
Consultado por SERRANO respecto a las críticas que enfrenta la figura presidencial, el fuego cruzado de la oposición y el uso de Inteligencia Artificial para campañas de desprestigio, Pereyra cerró filas en defensa del mandatario.
“Con Yamandú nos conocemos hace más de 30 años. Lo conocí cuando él era profesor. Y Yamandú, presidente, sigue siendo el mismo docente, el mismo vecino que se sensibiliza como persona ante cualquier injusticia”, aseguró.
Sobre las críticas a su estilo de conducción, agregó: “pasa que Yamandú tiene una forma de ser que no es estridente, que es manso, que es de escuchar. Y todavía en este país hay algunos miserables que no entienden cómo una persona así, que no tiene un gran discurso, que es un tipo humilde, les haya ganado las elecciones”.
El senador y ex intendente rochense admitió que han existido desajustes, “no le saco el peso a los errores propios de comunicación, de énfasis, de que a veces un ministro diga una cosa y otro otra”, pero apuntó duramente contra la intencionalidad de la oposición: “quieren construir el odio, construir un show, enfrentar a la gente. Hay mucha gente que no puede creer que, como dicen ellos, ‘Tribilín’ les ganó leyendo”.
EMPLEO Y COMPETITIVIDAD
En materia económica, reconoció que “el desempleo se mantiene en el 8%” y que “el apriete” económico es una realidad palpable. Sin embargo, destacó la reciente aprobación de la ley de competitividad enfocada en los sectores más rezagados.
“Significa que las empresas constituidas en todo el país puedan exonerar hasta el 80% de los aportes y tener determinados subsidios si contratan en su plantilla a trabajadores de los sectores donde están los mayores índices de desempleo: jóvenes entre 18 y 24 años, mujeres, personas de más de 50 años, afrodescendientes y quienes salen de la cárcel”, detalló el senador, subrayando que las políticas focalizadas son el camino para “achicar la brecha”.
ESCENARIO EN LAVALLEJA
El último tramo de la entrevista se centró en la realidad departamental. Ante el primer gobierno del Frente Amplio en Lavalleja, Pereyra no escatimó en elogios para el jefe comunal y apuntó contra la oposición local.
“A Daniel, el compañero Ximénez, todos los lavallejinos lo conocen desde su impronta como hombre de la salud, que ahora tiene un desafío que no es menor”, valoró. “Conduce un equipo que gana en un departamento como Lavalleja y arranca con una oposición durísima, diciendo cualquier cosa, instalando inteligencia artificial para destruir. Y quienes dirigen eso son los mismos que destruyeron a Lavalleja en el trabajo, en el manejo de los recursos públicos”, agregó.
Aníbal Pereyra reclamó memoria política a la actual dirigencia opositora, recordando el rol clave que jugó su fuerza política en el pasado reciente: “En la Junta Departamental de Lavalleja el Frente Amplio fue la que le dio a Lavalleja, a través del fideicomiso que se votó, la posibilidad de tener inversiones mientras en la interna del propio partido (Nacional) los intendentes se fagocitaban pensando que iban a ganar miserias”.
Finalmente, proyectando el futuro del departamento, Pereyra se mostró optimista sobre la captación de recursos nacionales para áreas como el turismo social y concluyó con un fuerte respaldo al jefe comunal: “Yo le tengo mucha fe. Primero porque sé el don de gente de Ximénez, porque para ser buen gobernante tiene que ser buena gente. Y eso no se compra en la farmacia. El hecho de haber ganado Lavalleja hay que cuidarlo, por la construcción que, desde esa humanidad, se puede hacer para mejorar la vida de la gente”.
