Por Yandira Castro
La Casa de la Cultura de Minas fue escenario de una emotiva jornada conmemorativa por el 242º aniversario del natalicio del brigadier general Juan Antonio Lavalleja, una instancia organizada por la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL), a través de la Dirección de Cultura, que reunió a autoridades civiles y militares, investigadores, historiadores y público en general.
La actividad comenzó con la entonación del Himno Nacional y las palabras de bienvenida de la secretaría general interina de la Intendencia, Yliana Zeballos, quien destacó el valor de mantener viva la memoria del Libertador, principal referente histórico del departamento y agradeció especialmente el aporte del Grupo Geohistoria Minas, colectivo que desde hace años colabora de forma honoraria en la investigación y difusión del patrimonio histórico regional.
AUDIOVISUAL
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la proyección de un extracto del audiovisual “Juan Antonio Lavalleja: La epopeya gestada en las sierras”, una producción del Grupo Geohistoria Minas que propone una mirada sobre el contexto histórico y geográfico que marcó la vida del prócer minuano.
PONENCIAS
Posteriormente se desarrolló un ciclo de ponencias que abordó diferentes aspectos de la historia departamental. El investigador Pablo Baubeta presentó la exposición “El Agregao, cien años de la obra de Santos Garrido (Guillermo Cuadri)”, mientras que el periodista y escritor Gerardo Palumbo ofreció la charla “La ambición que nos dio un nombre: apuntes de historia minera en las sierras de Minas”, poniendo en valor el papel de la minería en la construcción de la identidad local.
La última intervención estuvo a cargo del maestro Julio Ibarra, quien también aportó su visión sobre la historia y el legado cultural de la región.
EN SU CASA NATAL
Finalizadas las exposiciones, autoridades y asistentes se trasladaron al patio de la casa natal de Lavalleja, donde se realizó el tradicional homenaje con el encendido de la llama votiva por parte del Ejército Nacional, la colocación de una ofrenda floral por las instituciones presentes y un respetuoso toque de silencio.
La ceremonia concluyó con la interpretación de la Marcha “Mi Bandera”, en un ambiente de profundo recogimiento y respeto, reafirmando el compromiso de la comunidad con la preservación de la memoria histórica de quien encabezó la Cruzada Libertadora de 1825 y se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la independencia oriental.
