Ayer el presidente de la República, Yamandú Orsi, anunció la mayor inversión de la historia: US$ 5.700 millones. Se trata de una compañía española Solaria Energía y Medio Ambiente.
Según el anuncio, se requerirá, en una primera etapa, 3.100 puestos de trabajo en la construcción hacia 2029: 2.400 en los centros de datos y 700 en los parques fotovoltaicos. Con el proyecto completo en funcionamiento, se generarán 1.500 puestos de trabajo permanentes.
Tal como estamos acostumbrados los de Lavalleja, si se concreta la inversión, nunca llegará a nuestro departamento. Las instalaciones se distribuirán entre Florida, San José y Canelones.
Teniendo en cuenta la caída en la credibilidad presidencial y las experiencias fracasadas de inversores españoles que han culminado con escándalos, desde distintos sectores se observó con recelo el anuncio.
El senador nacionalista Sebastián Da Silva realizó un pedido de informes con el objetivo de conocer a los inversores y el uso de los predios. Por su parte, el diputado Salle Lorier, anunció que estudiará el caso con detenimiento.
Mientras tanto, la periodista Ana Laura Pérez publicó en X un interesante artículo sobre el asunto:
“Sobre el anuncio del gobierno de los centros de datos me surgen preguntas a partir de las experiencias en otros países cercanos. Aparentemente ‘el acuerdo es confidencial’, y eso sería una mala cosa.
¿Quiénes son los clientes? Orsi no identificó en la conferencia a las empresas que contratarían los servicios de los centros de datos ¿Qué parte de esa capacidad ya está comercializada? ¿Solaria será operadora o hará la infraestructura para que otros la exploten? En España, Solaria no opera centros de datos, los construye para otros.
¿De dónde salen los 1.500 empleos permanentes? Para una capacidad final de 500 MW, eso supone 3 empleos permanentes por MW y sin embargo referencias publicadas estiman entre 0,15 y 0,35 puestos operativos por MW en centros de datos. Eso da entre 75 y 175 empleos. ¿Cuántos serán trabajadores directos y cuántos corresponden a proveedores, servicios asociados o empleos indirectos?
¿De dónde saldrá la electricidad? Se anunciaron 350 MW de generación solar para un complejo de centros de datos con capacidad de 500 MW. Si esos 500 MW representaran consumo eléctrico continuo a plena carga, necesitarían 4,38 TWh al año. La generación es menos del 20% de la electricidad necesaria. ¿Cuál es el plan para cubrir el resto? ¿Quién garantiza el suministro las 24 horas?
¿Qué acuerdos existen con UTE? Solaria tiene en Uruguay los parques solares Yarnel y Natelu, de 11,1 MWp cada uno, con contratos de compraventa de energía con UTE. Pero esos acuerdos no resuelven el abastecimiento de los nuevos centros de datos. ¿Cuánta potencia y energía deberá suministrar UTE? ¿A qué precio y durante cuántos años? ¿Qué infraestructura eléctrica habrá que construir o reforzar? ¿Quién asumirá esos costos? ¿Existen condiciones tarifarias especiales para el proyecto?”.
Por otro lado, un usuario de la red social, que se identificó como Dr. Azo Mazzei, publicó: “Agrego otra inquietud para el periodismo: La inversión supera con creces el valor de capital de Solaria (En más del doble de su capitalización bursátil). Por lo tanto, Solaria hoy no tiene 5.700 millones, tiene que salir a pedir dinero… ¿cómo se va a financiar? ¿Cuáles son los riesgos financieros de que incumpla sabiendo que aún no tienen los fondos necesarios? (Veo demasiado riesgo e incertidumbre, espero que aclaren y se aseguren de que es una inversión sólida)”.
Muchas preguntas, la única certeza es que Lavalleja tampoco está en esto.
Pablo Melgar
