Por Yandira Castro
A poco más de un año de haber celebrado la continuidad de la planta de Minas, la incertidumbre vuelve a instalarse entre los trabajadores de la empresa Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC S.A., propiedad de la multinacional brasileña-belga AB InBev).
La firma comunicó que desde el 1º de julio enviará al seguro de paro a la totalidad de los 59 funcionarios de la planta minuana, una decisión que fue tomada sin previo aviso y que llegó cuando el personal estaba a horas de reincorporarse tras la licencia.
OTRA VEZ
La noticia revive uno de los momentos más difíciles para la industria de Lavalleja. En 2024, el anuncio del posible cierre de la planta de Minas movilizó a trabajadores, autoridades y la comunidad.
Tras semanas de conflicto y negociaciones impulsadas por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), se alcanzó un acuerdo que permitió mantener abierta la fábrica, aunque con una muy importante reducción de personal.
En aquel entonces, de los 98 trabajadores que tenía la planta, quedaron 59 efectivos, mientras que otros optaron por jubilaciones, prejubilaciones, retiros incentivados o reubicaciones. También los trabajadores de “zafra” quedaron sin empleo.
El convenio firmado otorgaba un marco de estabilidad que devolvía cierta tranquilidad a esas 59 familias minuanas. Sin embargo, apenas transcurridos seis meses de 2026, el escenario vuelve a cambiar.
DECISIÓN QUE GENERA PREOCUPACIÓN
Según informaron fuentes del sector, la empresa FNC S.A. (AB InBev) detendrá las operaciones de la planta de Minas durante todo el mes de julio mientras realiza una “revisión del negocio” en Uruguay.
La multinacional argumenta problemas de competitividad y rentabilidad, además del impacto de la competencia de productos importados (cabe recordar que muchas de las marcas de cerveza importada que se comercia en Uruguay son propiedad de la propia AB InBev).
No obstante, el mensaje que más inquietud generó entre los trabajadores fue que la empresa no garantiza el retorno de la actividad el 1º de agosto, por lo que el seguro de paro podría transformarse en el inicio de una nueva reestructura.
ASAMBLEA Y CONFLICTO SINDICAL
Ayer a las 18:00 horas, los trabajadores se reunieron en asamblea en el local sindical de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) en Minas para analizar la situación.
Posteriormente, el Sindicato de Pilsen emitió un duro comunicado en el que recordó el esfuerzo realizado para mantener abiertas las dos plantas de producción del país.
El gremio sostuvo que, tras el conflicto de 2024, los trabajadores aceptaron importantes concesiones para garantizar la continuidad de la fábrica, entre ellas la compresión de la semana laboral, la reducción de la plantilla y la reubicación de funcionarios.
Además, afirmó que esas medidas permitieron aumentar la productividad de la planta y cuestionó que, pese a esos resultados, la multinacional AmBev (la parte brasileña fundamental en AB InBev) vuelva a plantear una reestructura.
El sindicato advirtió que un eventual cierre definitivo de la planta de Minas implicaría dejar de volcar cerca de un millón de dólares anuales a la economía local solamente por concepto de salarios directos, sin contemplar el impacto sobre proveedores, comercios y servicios del departamento.
Por ese motivo, la organización se declaró en conflicto y ratificó como “irrenunciable” la defensa de la industria nacional, de las dos plantas abiertas y de todos los puestos de trabajo.
“LA FÁBRICA PRODUJO MÁS QUE ANTES”
El representante de la planta Minas e integrante de la mesa sindical de FNC, Federico Suárez, manifestó su sorpresa por la decisión empresarial.
Explicó que durante los dos últimos años la productividad mejoró de forma sostenida y que la línea de producción logró fabricar en menos tiempo volúmenes que anteriormente requerían varios meses de trabajo.
“Siempre estuvimos cerca de cumplir los objetivos que planteaba la empresa. La productividad fue buena y cada año logramos producir más que antes. No se entiende esta decisión cuando la planta funcionó mejor y logró fabricar productos que antes llegaban importados”, expresó.
Suárez confirmó además que la comunicación se realizó pocas horas antes de que los trabajadores regresaran de su licencia anual.
“Nos convocaron y nos dijeron que enviaban a toda la planta al seguro de paro para revisar el negocio en Uruguay. Lo más preocupante es que tampoco aseguran el retorno el 1º de agosto. Eso vuelve a generar la misma incertidumbre que vivimos en 2024”, señaló.
RECLAMAN UNA MESA TRIPARTITA
Desde la FOEB se solicitará la instalación de una mesa de negociación con participación del gobierno, la empresa y los trabajadores.
Según trascendió, ya existieron contactos con los ministerios de Industria, Energía y Minería (MIEM), de Economía y Finanzas (MEF) y de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) para comenzar ese proceso de diálogo.
Mientras tanto, el sindicato resolvió un paro nacional en el sector cervecero y anticipó que continuará definiendo nuevas medidas en defensa de las fuentes laborales.
Para Minas, donde la planta de FNC S.A. representa una de las industrias históricas del departamento, la noticia vuelve a encender las alarmas. Lo que hace apenas un año parecía un conflicto superado, hoy vuelve a colocar el futuro de decenas de familias y de una parte importante de la actividad industrial de Lavalleja bajo un manto de incertidumbre.
