Por Yandira Castro
El Sindicato de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC), representantes de AmBev (filial sudamericana de la multinacional AB InBev que es propietaria de FNC) y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) mantuvieron una nueva instancia de negociación.
La multinacional planteó dos posibles caminos para su operación en Uruguay. Uno de ellos implicaría mantener la producción industrial en el país, pero con una reducción de unos 80 puestos de trabajo y cambios en convenios laborales.
El otro supondría el retiro de la industria del país y la permanencia de la empresa con una megadistribución. En Minas, 59 trabajadores continúan actualmente en seguro de paro.
PREOCUPACIÓN EN MINAS
De este modo, la nueva instancia de negociación entre el Sindicato de FNC, la empresa AmBev y el MTSS permitió poner sobre la mesa los escenarios que se manejan para el futuro de la compañía en Uruguay.
El encuentro significó, según explicó el presidente del Sindicato de FNC, Bruno Pastorino, un avance en cuanto a certezas, aunque también dejó planteadas nuevas interrogantes. La situación mantiene especial preocupación en Minas, donde 59 trabajadores de la planta cervecera de FNC permanecen en seguro de paro.
“Fue una reunión que, por un lado, nos da mayores certezas, porque hace un mes y medio que estamos con incertidumbre a nivel nacional y, por lo menos, pone arriba de la mesa algunas cuestiones que venimos reclamando”, señaló Pastorino.
El dirigente gremial explicó que la empresa presentó dos hipótesis de futuro y que una de ellas permitiría mantener la industria cervecera funcionando en Uruguay.
DOS CAMINOS DE LA EMPRESA
El primer escenario planteado por la multinacional es que la industria deje de producir en Uruguay y que en el país permanezca únicamente una estructura de Ab InBev dedicada a la megadistribución, lo que implicaría una fuerte reducción de los puestos laborales.
“Hay dos hipótesis: una que la industria nacional se vaya y que acá quede solamente una megadistribución, lo cual necesitaría unos 100 puestos de trabajo nada más”, explicó Pastorino.
La segunda alternativa consiste en mantener la producción industrial cervecera en Uruguay, aunque con una reestructura que implicaría la eliminación de unos 80 puestos de trabajo, además de una revisión de los convenios laborales que actualmente se encuentran por encima del laudo del sector.
“Lo positivo para nosotros es que vamos a empezar a trabajar en el plan de que la industria nacional se quede, sabiendo que tenemos que discutir 80 puestos de trabajo y todo el resto de las compensaciones, pero por lo menos es un escenario donde la industria nacional se mantiene”, indicó el dirigente.
CON EL MEF Y EL MIEM
La definición, no obstante, quedará supeditada a las conversaciones que la empresa mantendrá con los ministerios de Economía y Finanzas (MEF) y de Industria, Energía y Minería (MIEM)
Según informó Pastorino, el sindicato recibió como fecha de referencia el 18 de agosto, cuando esperan conocer mayores precisiones sobre el futuro de la operación.
PLANTAS DE MINAS Y MONTEVIDEO
La reducción de puestos planteada por la empresa comprende inicialmente a las plantas de Minas y Montevideo. Según explicó el dirigente sindical, en esta primera instancia no están incluidos los trabajadores de Paysandú ni el área logística, que serán analizados posteriormente.
En el caso de la planta de Minas, la situación continúa siendo especialmente compleja porque hay 59 trabajadores permanecen en el seguro de paro mientras se desarrolla la negociación.
En Montevideo, en tanto, los trabajadores retomarán sus actividades con normalidad a partir del próximo lunes.
Respecto a Paysandú, Pastorino señaló que la empresa comunicó que allí se realizará una reestructura o, eventualmente, se evaluaría el retiro del país, aunque el sindicato considera que la información recibida hasta el momento es insuficiente.
LEVANTARON LAS MEDIDAS SINDICALES
A partir de la nueva instancia de negociación y de la aplicación de la denominada cláusula de 45 días, el sindicato resolvió levantar las medidas que habían sido adoptadas en la asamblea general nacional del Sindicato de FNC.
Las acciones habían sido atenuadas durante los últimos días y ahora quedaron suspendidas ante el inicio de esta nueva etapa de negociación.
“Producto de que ahora sí estamos amparados por la cláusula de 45 días, por la información que recibimos y el ámbito de negociación que se empieza a entablar, esto fue así mencionado por el Ministerio de Trabajo, lo cual fue avalado por el sindicato”, explicó Pastorino.
De esta manera, el conflicto entra en una nueva etapa, con las partes abocadas a discutir la posibilidad de mantener la industria cervecera nacional, pero con una reestructura que tendría impacto directo sobre los puestos laborales y las condiciones de trabajo.
EL FUTURO, TAMBIÉN ACÁ
Para los trabajadores de la planta de FNC en Minas, el escenario sigue siendo de expectativa y preocupación. La continuidad de la producción en Uruguay por parte de AB InBev aparece ahora como una posibilidad concreta, aunque vinculada a una reducción de personal y a cambios que todavía deberán ser negociados.
El sindicato comenzará a trabajar sobre esta hipótesis mientras espera la próxima instancia tripartita. “Vamos a empezar a trabajar en la hipótesis de que la industria nacional se quede, supeditada a la tripartita que vamos a tener el 18 de este mes”, concluyó Pastorino.
La próxima reunión será clave para conocer si la alternativa de mantener la producción en Uruguay avanza o si finalmente la empresa opta por una estructura basada principalmente en la importación y distribución.
