El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT) puso en marcha una batería de herramientas con un objetivo concreto: intervenir sobre uno de los problemas estructurales de las ciudades uruguayas, el creciente stock de inmuebles vacíos y degradados, y el uso irregular del suelo.
La iniciativa central será la creación de un Laboratorio de Economía Circular Urbana, impulsado por la Dirección de Ordenamiento Territorial (Dinot), que buscará no solo aplicar de forma efectiva la normativa vigente, sino también desarrollar nuevas herramientas de gestión que permitan reinsertar viviendas deterioradas en el mercado formal.
“La idea es escalar este laboratorio para abordar el vaciamiento de los centros urbanos y promover el acceso al suelo”, explicó la directora de Dinot, Paola Florio, en línea con los objetivos trazados en el Plan Quinquenal de Vivienda.
La información oficial es contradictoria, por un lado menciona que el plan tendrá una fase piloto en Minas y Paso de los Toros, por otra señala a Villa Serrana y localidades de Canelones como los lugares a intervenir. Ni Villa Serrana está en Minas, las localidades de Canelones se encuentran en Paso de los Toros. Hasta el momento Serrano y otros medios no han logrado confirman o desmentir la importante información.
El informe del MVOTMA indica que se trata de “dos ciudades que en los últimos años han experimentado transformaciones significativas en su tejido urbano”. Allí se relevarán cambios acumulados en el tiempo para ajustar la normativa a las dinámicas actuales, una estrategia que el ministerio pretende replicar luego en otras localidades del país.
En paralelo, el MVOT avanzará en otra herramienta que genera expectativas y también interrogantes: la denominada “policía territorial”. Se trata de un sistema de monitoreo basado en inteligencia artificial e imágenes aéreas que permitirá a las intendencias fiscalizar el uso del suelo con mayor precisión.
El mecanismo combinará vuelos de drones con procesamiento automatizado de imágenes para detectar alteraciones en el territorio. Entre los posibles desvíos a identificar figuran construcciones fuera de norma, explotación minera no autorizada o modificaciones del terreno que generen nuevos espejos de agua.
El plan comenzará a aplicarse en Villa Serrana y en áreas rurales de Canelones, donde las dificultades de acceso han limitado históricamente las tareas de control. Según explicó Florio, el sistema permitirá medir variaciones entre distintos vuelos y determinar si los cambios responden a intervenciones humanas y si implican incumplimientos normativos.
En el caso de Lavalleja, el foco estará puesto en acompañar el desarrollo turístico de Villa Serrana, procurando preservar las condiciones paisajísticas y urbanísticas del área. En Canelones, en tanto, se busca reforzar la supervisión en zonas rurales donde la expansión de actividades productivas y residenciales ha sido más difícil de controlar.
Aunque el monitoreo con drones ya se encuentra en funcionamiento, las autoridades advierten que se necesitarán varios relevamientos sucesivos para construir una base comparativa sólida. Los primeros informes, aseguran, estarán disponibles en los próximos meses.
Toda la información recolectada será integrada al sistema del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, en un intento por coordinar políticas públicas sobre el territorio con una base de datos común.
El despliegue de estas herramientas marca un giro hacia una gestión más tecnológica del ordenamiento territorial, con el desafío de equilibrar control, desarrollo y acceso a la vivienda en un contexto de cambios sostenidos en la geografía urbana del país.
