Por Natalia Gorgoroso
El Salón Comunal de MEVIR 1 en la localidad de Pirarajá fue el escenario que cerró la primera ronda de los Consejos de Lavalleja por los seis municipios serranos. El pasado miércoles 15, más allá de las firmas protocolares y los discursos institucionales, el encuentro de más de dos horas ofició como una caja de resonancia de la realidad que se vive en el interior profundo.
Con la presencia de unas 50 personas, entre vecinos, el intendente Daniel Ximénez, autoridades departamentales del oficialismo (Frente Amplio), jerarcas de la oposición (Partido Nacional) e instituciones locales, el evento dejó de lado las banderas políticas para centrarse en un catálogo de demandas cívicas, carencias históricas y proyectos comunitarios.
CAMINERÍA RURAL
El reclamo que acaparó la mayor parte de la jornada no es nuevo, pero sí urgente: el estado de los caminos rurales. En localidades alejadas de la capital departamental, la caminería no es solo una cuestión de confort vehicular, sino el eje que sostiene derechos básicos.
Durante el Consejo, tanto vecinos como funcionarios policiales y usuarios de la salud plantearon cómo el deterioro de los caminos condiciona la vida diaria. Las consecuencias expuestas fueron claras:
- Las ambulancias y los patrulleros sufren demoras críticas para llegar a los llamados de emergencia.
- Estudiantes y trabajadores ven comprometida su movilidad diaria.
Desde la Intendencia se tomó nota del déficit, agravado muchas veces por los tiempos de traslado de la maquinaria pesada, y se anunció la incorporación de nuevos equipos y la intención de sumar horas-máquina para revertir el atraso.
DESIGUALDADES COTIDIANAS
El intercambio en Pirarajá también expuso micro-realidades que suelen pasar desapercibidas. Ante la falta de cajeros automáticos del Banco de la República Oriental del Uruguay (BROU) debido al bajo volumen de transacciones comerciales, los vecinos dependen de los Centros de Cercanía.
Sin embargo, realizar un “autogiro” para retirar su propio dinero tiene un costo asociado, una asimetría financiera que castiga a poblaciones con ingresos ya de por sí limitados. Se están realizando gestiones a nivel nacional para lograr la gratuidad de este servicio.
A pocos kilómetros, los vecinos de Aramendía relataron un riesgo cotidiano. Para tomar el ómnibus, madres con niños, jóvenes y trabajadores deben caminar unos 100 metros por un sendero interno que, con las lluvias, se transforma en un lodazal. La alternativa es caminar por la ruta, muchas veces en la oscuridad, exponiéndose a ser embestidos. La demanda de iluminación y acondicionamiento del trillo fue uno de los puntos más importantes.
En otro orden, la necesidad de contenedores para residuos domiciliarios llevó al Municipio de Pirarajá a destinar partidas municipales propias para su compra, buscando evitar desbordes y mantener la salubridad del pueblo ante la demora de soluciones centralizadas.
COMUNIDAD ACTIVA
A pesar de las carencias de infraestructura, el Norte de Lavalleja demostró tener un tejido social pujante. El encuentro evidenció que la ciudadanía no solo exige, sino que propone y se organiza.
La firma de los Planes Operativos Anuales (POA) cristalizó meses de trabajo técnico conjunto entre la Intendencia y los concejos municipales. Entre los hitos a destacar en la zona se encuentran:
- Un CAIF para Pirarajá: tras largas gestiones que involucraron al INAU y la Suprema Corte de Justicia, el local del ex Juzgado de Paz fue cedido en comodato para instalar un centro de atención a la primera infancia, un reclamo histórico para brindar apoyo técnico y contención a las familias locales.
- Se proyecta una nueva remodelación de la emblemática Plaza Roma (que ya fue reformada en el período de Mario García) y se elevó el pedido de los vecinos de Aramendía para construir una cancha de baby fútbol, vital para la recreación de los más jóvenes.
- Quedó de manifiesto la necesidad de reactivar talleres culturales de formación, y se destacó la presencia de vecinos de localidades vecinas, como los representantes del Club Unión Barrio Coya de José Pedro Varela, que se acercaron para coordinar apoyos logísticos para eventos que dinamizan la economía y la identidad local, como la carrera de Raid de octubre.
La presencia de la alcaldesa titular del Municipio de Pirarajá, Marianela García, quien asistió como vecina a pesar de estar de licencia médica y en delicado estado de salud, y el desempeño del alcalde interino Alejandro Fachola, se fusionaron en un ámbito donde el diálogo fluyó.
