A diferencia del Instituto “Eduardo Fabini”, la mañana de ayer transcurrió como cualquier otra en la Escuela Técnica de UTU de Minas.
En el edificio de Batlle y Florencio Sánchez alumnos y profesores gozaban de un asueto forzoso luego de que alguien amenazara con “tiloteteos” (se interpretó como tiroteos) para la pasada jornada. La Policía dispuso una guardia especial, a pedido de la Fiscalía, y se eximió la falta a los estudiantes.
MENSAJE ESCRITO A MANO
Mientras tanto, en la vieja Escuela Técnica de la avenida Varela, el murmullo de los recreos, los pasos apurados en los pasillos y la rutina escolar parecían marcar el pulso habitual. Pero bastaron unos minutos para que todo cambiara.
Fue después de uno de los recreos cuando el personal de limpieza, que recorre sistemáticamente las instalaciones, ingresó al baño de varones. Allí, en una de las paredes, un mensaje escrito a mano rompía con la normalidad: advertía sobre la presencia de una bomba que estallaría en el plazo de una hora.
El hallazgo no fue aislado. Debajo del texto, aún visible entre trazos borroneados, había otro mensaje anterior que hablaba de una balacera prevista para el día siguiente. La superposición de amenazas encendió de inmediato todas las alarmas.
RESPUESTA RÁPIDA
La reacción institucional fue rápida. Las autoridades activaron los protocolos de seguridad y dieron aviso al 911. En pocos minutos, móviles policiales y personal de Bomberos llegaron al centro educativo de UTU.
Mientras algunos efectivos recorrían las instalaciones, otros comenzaban a coordinar la evaluación de riesgos. La incertidumbre se instaló en el ambiente.
LAS CÁMARAS
Puertas adentro, la clave estuvo en las cámaras de videovigilancia. Las imágenes permitieron reconstruir movimientos recientes en la zona y aislar la presencia de un estudiante. La secuencia fue breve pero suficiente: un joven de 15 años, alumno de tercer año, quedó en el centro de la escena.
Identificado, el adolescente fue convocado junto a sus padres. También intervino la Policía.
PARA NO TENER CLASES
En ese ámbito, según trascendió, el joven explicó que su intención no era generar daño, sino evitar las clases del viernes. Buscaba replicar lo ocurrido en el Liceo “Eduardo Fabini” de Minas, que el día anterior había suspendido la actividad tras una amenaza de características similares (ver la contratapa de SERRANO de ayer).
La explicación no desactivó la gravedad del episodio. El caso fue elevado a las autoridades nacionales de UTU y derivado a Fiscalía, en el marco de las actuaciones correspondientes.
AULAS VACÍAS
El clima de tensión había comenzado el día anterior, el miércoles 15 de abril, en el Liceo Departamental N° 1 “Eduardo Fabini”. Según un comunicado oficial de la Jefatura de Policía de Lavalleja, el subdirector de la institución denunció la aparición de una amenaza escrita en el baño de mujeres.
El grafiti dictaba textualmente: “MAÑANA 16 DE ABRIL TILOTETEO NO VENGAN AVISE”. A raíz de esta denuncia, asumió la investigación la Seccional 1ª bajo los lineamientos de la fiscal, Dra. Beatriz Protesoni quien solicitó a la Jefatura presencia policial al ingreso del turno matutino y patrullajes en las inmediaciones del liceo.
El impacto de esta amenaza fue contundente. El jefe de Policía de Lavalleja, comisario general (r) Alfredo Rodríguez, confirmó que las autoridades del Liceo Nº 1 decidieron no pasar lista durante la jornada del jueves. “La deserción fue total. No asistieron ni docentes ni alumnos, por lo que me informaron”, señaló el jerarca policial.
EN LOS LICEOS 2 Y 3
La preocupación no se limitó a estas dos instituciones. El jefe de Policía reveló que durante la jornada de ayer jueves también se registraron presuntas amenazas de tiroteos en los Liceos N° 2 “Molino Viejo” y Nº 3 “Dolores ‘Lolita’ Rubial” de la ciudad, un modus operandi que se repite sistemáticamente a través de mensajes anónimos en los baños.
REDES SOCIALES
Para Rodríguez, estos incidentes responden a una preocupante moda fomentada por las redes sociales, más que a un peligro inminente.
“Si usted ha observado las redes sociales, en Argentina y en otros países se está dando lo mismo. Es algo viral, como un juego. Después los alumnos sacan fotos de las aulas vacías y las publican”, analizó el jerarca.
“La verdad, no creo que esos hechos sucedan. Yo les bajo el perfil. Me parece que cuanta más trascendencia se les da, más notoriedad cobran y más lo siguen haciendo”, sentenció Rodríguez, dejando en claro que las medidas preventivas y administrativas posteriores quedarán a exclusivo criterio de las autoridades de los centros de enseñanza.
EQUILIBRIO
Mientras las investigaciones continúan, el desafío para la comunidad educativa y las autoridades radica en encontrar un equilibrio: garantizar la seguridad integral de los estudiantes sin ceder ante la paralización que buscan generar estas “bromas” virales.
