Por Natalia Gorgoroso
El edil del Partido Colorado y líder de la Lista 9, Luis María Carresse, fue entrevistado por SERRRANO y abordó una variada temática. En tiempos donde el clima político en Lavalleja parece cortarse con cuchillo, la entrevista transitó por los ejes más calientes de la actualidad: las fisuras y tensiones en la Junta Departamental, el llamado a sala del intendente, la preocupante crisis laboral de la fábrica de cerveza de FNC y las declaraciones del jefe comunal sobre el rol de los militares en la seguridad pública.
Marcando distancia de los extremos y sin eludir ninguna pregunta, Carresse dejó algunas reflexiones que delinean la postura de su sector frente a la administración departamental y el escenario nacional.
LLAMADO A SALA AL INTENDENTE
El llamado a sala al intendente Daniel Ximénez de la oposición, motivado por las compras directas de vehículos, las observaciones del Tribunal de Cuentas de la República (TCR) respecto a obras en Solís y Mataojo, y las controvertidas contrataciones directas en modalidad de arrendamiento de servicios expuso las dinámicas internas de la oposición.
Ante los rumores y señalamientos de que la Lista 9 estaba actuando en sintonía con el Frente Amplio, Carresse fue tajante al desmentir esta versión y reafirmar su firma en el llamado a sala impulsado junto al Partido Nacional.
Sin embargo, marcó una diferencia sustancial en su accionar legislativo: “De la oposición sí fui el único que voté los dos llamados a sala”, indicó, refiriéndose a que acompañó tanto la moción opositora como la del oficialismo.
El curul enmarcó esta decisión en la coherencia histórica de su sector y denunció intentos de estigmatización: “En algún momento se nos tildó de manera revanchista de una forma que cuando a los que me criticaron les sirvió, ahí la crítica no la llevaron adelante. Lógicamente que es una situación compleja porque en Lavalleja se está dando una versión de bipartidismo, que o estás de un lado o estás del otro. Y no, señores, no somos blancos, no somos frenteamplistas, somos colorados y orgullosos batllistas”.
Carresse recordó que, desde su ingreso a la Junta en 2010, ha mantenido una línea de “oposición responsable, seria, comprometida, pero esa oposición que trabaja por la positiva”. Para el líder de la Lista 9, el rol de la bancada es apostar a la construcción sin perder el poder de contralor: “Nosotros trabajamos en la difícil tarea de sumar, no es: cuanto peor, mejor; que es como se hace la oposición más fácil y más rancia y la más mezquina”.
EL CLIMA DEL LEGISLATIVO
El clima dentro de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL) no ha sido el mejor. Desde SERRANO le planteamos al edil nuestra percepción visual de las últimas sesiones: un ambiente marcado por posiciones caprichosas donde, a pesar de que todas las bancadas perseguían el mismo fin, que puntualmente en el caso de la semana pasada era llamar a sala al intendente, primó la disputa de egos por sobre la unificación de un criterio común que brindara claridad a la ciudadanía. Además, señalamos los reiterados destratos hacia el presidente de la Junta.
Carresse respaldó íntegramente esta lectura. Reveló que sus reiterados pedidos de cuarto intermedio buscaban “generar la sutura necesaria” y “emprolijar esto, porque entendí que las formas estaban siendo sumamente desprolijas”.
Sin embargo, sus intentos chocaron contra la intransigencia: “Cuando uno ya lleva una decisión tomada y no está dispuesto a modificarla, pasa lo que pasó. Son posiciones muy estancas que tampoco aportan”.
El edil colorado fue sumamente crítico con la actitud de algunos curules, apuntando directamente a la falta de decoro en el recinto: “Nos encontramos con ediles haciendo abuso del uso de la palabra ya con los minutos extinguidos y exigiendo el respeto irrestricto a la norma, pero eran ellos los que no respetaban el reglamento y alzaban la voz, ya al punto del grito y la falta de respeto de continuo, lo cual es una muy mala señal para toda la Junta Departamental”.
Para Carresse, salvaguardar la institucionalidad es innegociable: “Hay que respetar muchísimo la investidura del presidente (de la JDL), independientemente de la persona”, sentenció, lamentando que en lugar de unificar un solo llamado a sala rico en información, se haya caído en una innecesaria “puja de poder”.
INCERTIDUMBRE EN FNC
El impacto económico y social que atraviesa Minas por la situación de la planta de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) ocupó un tramo central de la entrevista. Frente al envío de trabajadores al seguro de paro y los fuertes trascendidos a nivel nacional sobre la viabilidad de la planta, Carresse manifestó su “profunda preocupación y tristeza”, alertando que la situación podría agravarse.
Al igual que ocurrió en crisis anteriores de la firma (propiedad de la multinacional brasileña-belga AB InBev), criticó la falta de tacto empresarial: “No hubo comunicación mediante aviso previo, absolutamente nada por lo que me manifiestan aquí los trabajadores. También nuevamente, de manera sorpresiva, como fue hace dos años, lo cual también genera muchísima incertidumbre”.
En este contexto, se le expresó al edil la inquietud respecto a la llamativa ausencia de declaraciones públicas por parte del intendente sobre una problemática que sacude el núcleo laboral de Lavalleja. Carresse, quien ya puso su línea directa a disposición del gremio a través de la bancada del Partido Colorado para buscar soluciones, dijo que “yo creo que sería muy bueno que el señor intendente comunique por lo menos su sentir, su pensar y si él está en algún tipo de negociaciones, que lo manifieste. Sin entrar en el terreno de poder entorpecer cualquier tipo de negociaciones, creo que siempre la comunicación y la manifestación de un intendente es muy buena cosa, y la manifestación sobre todo de preocupación y de interés”, subrayó.
MILITARES A LA CALLE
Recientemente, el intendente Ximénez declaró en un medio capitalino estar a favor del patrullaje de militares en las calles con vehículos de las Fuerzas Armadas, una postura diametralmente opuesta a la narrativa histórica de su fuerza política.
Luis Carresse no ocultó su asombro ante estas declaraciones, pero no dudó en respaldar la actitud del jefe comunal. Dijo a SERRANO que “yo lo encuentro valiente, primero que nada. No esperaba la postura del señor intendente, lo cual celebro que se manifieste para un lado o para otro, pero que se la juegue”.
El curul colorado analizó el impacto político de estas palabras, anticipando que probablemente le generen ruido interno al jefe comunal dentro de su partido, y lo definió como un hito: “Nos parece una señal muy buena que de alguna manera haya habido un quiebre en una concepción ideológica fuertísima que ha llevado la izquierda en este país y que está revirtiendo”.
Finalmente, Carresse enmarcó esta discusión en la cruda realidad que atraviesa el país en materia de seguridad. Lejos de la época donde el debate se centraba en robos materiales, el edil advirtió sobre la mutación del delito: “La gran temática acá es que ya no estamos hablando de los bienes tutelados de cada uno, los bienes materiales, sino que estamos hablando de la vida. Estamos hablando de esos contextos donde la droga tiene el mando, tiene el control y de delitos sumamente complejos como la violación, el asesinato, los crímenes en general. Son las realidades del triste Uruguay de hoy, pero por lo menos estamos viendo un mensaje de tutelar la vida de nuestros uruguayos”.
