La corriente de primeros inmigrantes que llegaron al Uruguay se prolongó desde los inicios de la vida independiente e institucional -siglo XIX- hasta ya entrado el siglo XX.
Se recibió principalmente a españoles e italianos, junto con contingente menores de británicos, franceses, suizos, alemanes, etcétera. Este flujo migratorio fue impulsado por la necesidad de poblar el país y fomentar la producción agrícola y comercial.
Los italianos arribaron masivamente a partir de la década de 1840, superando en número a otras colectividades. Provenían principalmente de Liguria, Piamonte y Calabria, dedicándose a la agricultura, el comercio y oficios artesanales.
Los españoles, por su parte, provinieron de Islas Canarias, Galicia, pueblos vascos y catalanes.
La inmigración suiza se registró en auge entre 1861 y 1883. Básicamente fueron familias campesinas que huían de crisis económicas y sociales ocasionadas en gran parte por la llamada Revolución Industrial que se desarrollaba en Europa.
Uruguay facilitó la integración de estos grupos mediante leyes de fomento a la inmigración y colonización.
LAS COLECTIVIDADES EN MINAS
El año 1881 fue fundamental en la historia de inmigración en Minas. Afincados, integrados y siendo protagonistas activos en la vida socioeconómica del departamento comienzan a organizarse en Sociedades de Socorro Mutuo, que tuvieron la particularidad de agrupar inmigrantes y descendientes, reviviendo estilos de vida, culturas regionales, gastronomía, religión y variadas formas de mantener vivas particularidades ancestrales.
En el mes de agosto tuvo lugar en el Club Fraternidad una reunión de españoles con el objeto de instalar una corporación de Socorros Mutuos. Posteriormente quedó constituida de la siguiente forma: Presidente, Marcelino Helguera; Vicepresidente, Eduardo D. Ariza; Tesorero, Florentino Helguera; Secretario, Miguel Navarra; Vocales, Cristobal Carbonell y Vives, Antonio Rosés, Emeterio Rigada, José María Zabala y Miguel Osacar.
Por otra parte, el día 14 del mismo mes, en el Teatro Unión, se reúne la colonia italiana, procediéndose a la constitución de la Comisión Directiva de Socorros Mutuos “Unione e Benevolenza” con el Dr. J. Gennari como Presidente; Vicepresidente, Juan Ferreiro; Secretario, Genaro Cámaras; Tesorero, Francisco Melogno; Vocales: Antonio Drago, Francisco Esquilino, Juan Farina y José Barone.
Más adelante en el tiempo se conformó la Sociedad de Socorros Mutuos Suiza. Ello aconteció el 1° de enero de 1885. Esta colectividad, aunque en menor número de integrantes, ha dejado valiosas huellas en la sociedad minuana a través de participación activa en la construcción y en obras públicas de principios del siglo XX.
CENSO POBLACIONAL FINES DEL SIGLO XIX
En 1896 la prensa minuana da a conocer los resultados de un censo poblacional registrado por el Jefe Político coronel Enrique Gerona. Del mismo se supo que en la ciudad y jurisdicción existen 3.593 solteros, 2.563 casados y 275 viudos.
Saben leer 3.505, no saben 2.932 (de 1 a 5 años, 703; de 5 a 10, 677; de diez a quince, 708; de quince a veinte, 732; de veinte a treinta, 937; de treinta a cuarenta, 922; de cuarenta a cincuenta, 829; de cincuenta en adelante, 909).
El detalle de procedencia de quienes convivían en la ciudad y jurisdicción, puso de manifiesto que había 6.741 orientales, 460 italianos, 126 españoles, 45 franceses, 16 suizos, 20 argentinos, 3 africanos, 3 paraguayos, 3 chilenos, 2 alemanes, 2 bolivianos, 1 árabe y 1 portugués.
El documento es elocuente acerca de la dinámica que naturalmente debió tener la sociedad minuana de aquellos tiempos. Variadas procedencias -con lo que significa esa mezcla de nacionalidades- se sumaron a las tradiciones y culturas lugareñas. Fueron vida y hoy, a más de un siglo en el tiempo, nos significan testimonios del quehacer en estas sierras, protagonizado por nuestros antepasados.
Oribe Pereira Parada
