Por Yandira Castro
Piriápolis se prepara para vivir un fin de semana diferente, donde la adrenalina y el espectáculo se combinarán en uno de los escenarios más emblemáticos del balneario. La fachada del Argentino Hotel será el punto de encuentro para una exhibición de highline y slackline que promete sorprender tanto a turistas como a residentes.
La actividad comenzó ayer a las 17:00 horas y también durante la tarde de hoy, en el marco del Campeonato Uruguayo de Paella, sumando una propuesta innovadora a la agenda del fin de semana en la costa.
En los días previos ya comenzaron los ensayos, generando expectativa entre quienes transitaban por la zona y se detenían a observar cómo los deportistas se desplazaban en altura sobre finas cintas, desafiando el vértigo y captando todas las miradas. La imagen de los cuerpos suspendidos frente a la estructura histórica del hotel ofrece una postal poco habitual para Piriápolis, fusionando deporte extremo y patrimonio arquitectónico.
El highline es una disciplina que consiste en caminar o realizar maniobras sobre una cinta tensada a gran altura, generalmente entre puntos elevados como montañas, puentes o edificios. A diferencia del slackline, que se practica a baja altura, esta variante implica un componente mayor de riesgo y exige el uso de arneses y sistemas de seguridad, además de una gran concentración y equilibrio.
Por su parte, el slackline —también presente en la exhibición— se desarrolla a menor altura, permitiendo una interacción más cercana con el público y funcionando muchas veces como puerta de entrada a este tipo de prácticas.
La propuesta no solo apunta al espectáculo, sino también a visibilizar disciplinas que vienen creciendo en Uruguay, generando nuevos espacios para su desarrollo y acercando estas prácticas a un público más amplio.
De esta manera, Piriápolis suma un atractivo distinto a su tradicional oferta turística de Semana de Turismo, combinando gastronomía, paisaje y deporte en una experiencia que invita a mirar hacia arriba y dejarse sorprender.
