Por Natalia Gorgoroso
El futuro del tratamiento de los residuos en Lavalleja atraviesa horas decisivas. El Ejecutivo comunal, encabezado por el intendente doctor Daniel Ximénez, remitió a la Junta Departamental un extenso documento que echa luz sobre la situación interna, operativa y social del vertedero a cielo abierto de la ciudad de Minas.
La información surgió como respuesta formal a un pedido de informes (Oficio Nº 110-026, expediente 34-81) elevado el pasado 19 de febrero por el edil del Partido Nacional, Gabriel Gutiérrez. A través del oficio Nº 447-2026, fechado el 6 de mayo y dirigido al presidente del Legislativo comunal, Mauro Álvarez, la Intendencia de Lavalleja (IDL) hizo entrega del Informe Nº 19-2026, elaborado por la directora de Medio Ambiente de la comuna, Aurora Fernández.
El documento no solo transparenta el volumen de la basura que se gestiona a diario, sino que detalla una hoja de ruta que la actual administración busca implementar para lograr el cierre progresivo de las actuales instalaciones y la transición hacia un modelo ambientalmente sostenible.
LOS NÚMEROS DE LA BASURA
El informe técnico de Medio Ambiente parte de un diagnóstico exhaustivo y una línea de base que permite cuantificar el problema. Según los datos oficiales, el Vertedero recibe actualmente un flujo de 45 toneladas diarias correspondientes exclusivamente a la corriente de residuos domiciliarios y comerciales.
A este volumen constante se le suman los restos de podas y residuos voluminosos. Sin embargo, el dato que más resalta en el informe remitido al edil Gutiérrez es el volumen correspondiente a la corriente industrial.
De acuerdo con las cifras manejadas por el Ministerio de Ambiente, el vertedero recibe un estimado de 1.350 toneladas al año de desechos industriales. El reporte oficial de la IDL subraya una irregularidad administrativa e impositiva que afecta las arcas municipales: actualmente, el vertedero recibe esta carga industrial “sin cobro” alguno, asumiendo la comuna el costo operativo de su disposición sin una contrapartida económica por parte de los privados.
RIESGOS CRÍTICOS E IMPACTO ESTRUCTURAL
El relevamiento no esquivó el estado de situación en el terreno, catalogando la realidad del predio mediante una lista de “riesgos críticos identificados”. Estos puntos exponen el grave pasivo ambiental e infraestructural que arrastra el sitio:
– Falta de perímetro: se constató la existencia de accesos no controlados y una circulación libre sobre el macizo de residuos, lo que imposibilita un control estricto de quién ingresa al predio.
– Desorden operativo: existen múltiples frentes de descarga funcionando en simultáneo, sumado a una evidente “falta de control de tapado” de la basura.
– Peligro ígneo: se subraya el alto riesgo de incendios debido a la quema de material vegetal y la presencia de biogás (gas metano generado por la descomposición de la basura), agravado por la “falta de recursos de respuesta” inmediata en el propio lugar.
– Déficit ambiental: el informe señala una “gestión insuficiente” tanto de las escorrentías (aguas superficiales) como de los lixiviados, los líquidos altamente contaminantes que se filtran desde la basura hacia la tierra y las napas subterráneas.
VULNERABILIDAD Y RESIDENCIA EN EL PREDIO
Más allá de los factores puramente ambientales, el informe de la Dirección de Ambiente de la comuna pone el foco en una de las realidades más duras y postergadas del departamento: la exposición social extrema. El documento reconoce la existencia de clasificación informal de residuos en condiciones de “alta vulnerabilidad”, confirmando además que hay personas residiendo de forma permanente dentro de los límites del vertedero.
Para abordar esta emergencia social, el Ejecutivo departamental informó que ya se ejecutó un registro formal de las personas que habitan en el predio. Este censo no se realizó de forma aislada, sino mediante una articulación interinstitucional de peso.
En el abordaje están participando la Oficina Territorial del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), el Programa “Uruguay Clasifica”, la Dirección de Ordenamiento Urbano y Territorial de la propia Intendencia de Lavalleja, y la Oficina Territorial de la Dirección Nacional de Vivienda (Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial).
El objetivo de esta mesa de trabajo es buscar soluciones habitacionales y de formalización laboral antes del cierre definitivo del recinto, según expresa el informe.
EL FUEGO
El plan de la Intendencia establecía que entre enero y marzo de 2026 se ejecutaría la “Etapa Cero” de la hoja de ruta, consistente en medidas inmediatas de control y reducción de riesgos. No obstante, la realidad superó la planificación: antes de poder ingresar plenamente en esta fase preventiva, se desató el último gran incendio en el vertedero.
Las autoridades explican en el texto que las acciones realizadas en coordinación con la Dirección Nacional de Bomberos fueron fundamentales para “evitar la propagación del fuego al total del macizo de residuos”, lo que habría desatado una catástrofe ambiental y sanitaria sobre la ciudad de Minas.
El informe explica técnicamente por qué fue tan difícil apagar las llamas. La extinción paulatina de los focos estuvo condicionada no solo por la disponibilidad de maquinaria pesada, sino por la imperiosa necesidad de trabajar con extrema precaución debido a un “terreno inestable”.
Esta inestabilidad, denuncia el documento, es consecuencia directa de un pasivo de gestiones anteriores, ya que el vertedero “no cuenta con un historial de tapado y compactación frecuente”. A la fecha del informe -marzo de 2026-, la comuna aseguró que ya no se registran “focos ígneos ni emisiones de consideración”.
NUEVO RELLENO SANITARIO
El cierre progresivo de este vertedero a cielo abierto está estrictamente atado a la apertura de un nuevo espacio que cumpla con los estándares medioambientales del siglo XXI.
En el último tramo de su respuesta al edil Gutiérrez, la administración de Ximénez brindó una actualización sobre el proceso licitatorio para la construcción y operación del nuevo relleno sanitario. Actualmente, las ofertas presentadas por las empresas interesadas se encuentran a estudio de la Comisión de Adjudicaciones.
Para fundamentar y asegurar la viabilidad técnica del fallo que definirá el futuro de la gestión de residuos en Lavalleja, la Dirección de Medio Ambiente de la Intendencia elaboró y entregó recientemente un informe complementario a solicitud de dicha Comisión. Se espera que, con estos insumos técnicos, la adjudicación se resuelva en el corto plazo, marcando el principio del fin para uno de los mayores focos de contaminación histórica del departamento.
