Por Natalia Gorgoroso
Con una convocatoria que reunió a 25 artesanos de todo el país, el Concurso de Guasqueros del 39º Festival “Minas y Abril” homenajeó este año al reconocido Juan Federico Meerhoff y demostró la vigencia de un oficio que se adapta a los nuevos tiempos.
Desde SERRANO dialogamos con Antonio Larrosa, docente, guasquero minuano y organizador del Concurso de Guasqueros, quien realizó un balance de esta quinta edición celebrada en el marco de la fiesta solidaria.
El evento no solo confirmó el alto nivel competitivo, sino que ratificó a Lavalleja como un indiscutido referente regional en el arte de la guasquería.
Uno de los pilares del éxito y prestigio de este concurso, según destacó Larrosa, es la continuidad y jerarquía de su jurado, compuesto por Altamir Sosa (Melo), José Pedro Collazo (Melo) y el minuano Juan Federico Meerhoff. “Se entienden muy bien, se sincronizan y se complementan. Son jurados sumamente capaces en el ámbito del conocimiento, pero sobre todo en el método de cura, algo que requiere un ejercicio constante”, explicó.
HOMENAJE
Precisamente, esta edición llevó el nombre de Juan Federico Meerhoff en un sentido homenaje en vida. Larrosa fundamentó esta decisión en el apoyo incondicional que Meerhoff ha brindado al concurso desde sus inicios, pero especialmente por su trayectoria. Recordó a SERRANO que el homenajeado “supo ser docente y transmisor de conocimiento. Ha sembrado semillas aquí hace muchos años. Es un fiel exponente de la esencia de la guasquería, de la persona que trabaja en el campo y hace todo el proceso de manera tradicional y ancestral”.
“CUNA DE GUASQUEROS”
La competencia reunió a 25 participantes de distintos puntos del Uruguay, consolidando un nivel muy reñido que exigió al máximo a los evaluadores. Larrosa subrayó que el certamen es una “expresión cultural vital” que nació de la convicción de que el departamento de Lavalleja es, y debe ser reconocido como “cuna de guasqueros”.
Para el organizador, uno de los aspectos más satisfactorios de este año fue ver la interacción entre artesanos consagrados y las nuevas generaciones. “Me llena de alegría ver caras nuevas. Quiere decir que la semilla que venimos sembrando desde hace muchos años está dando frutos. Se está dando esa transición necesaria donde los viejos exponentes enseñan y sirven de guía a los jóvenes que están empezando su camino”, reflexionó con orgullo.
Además, destacó que la excelente convocatoria responde a una dinámica de reciprocidad y confraternidad cultivada a lo largo de los años: “Siempre salgo con alumnos acompañando eventos en San José, San Carlos, Rivera o Rocha, y somos como una mini delegación de Lavalleja. La gente viene al concurso como devolución a ese esfuerzo”.
NUEVA CATEGORÍA
Si bien el concurso mantiene un fuerte arraigo en las raíces tradicionales, también ha sabido leer la evolución de las costumbres. Este año, el jurado debió evaluar una nueva incorporación que refleja los cambios en el consumo artesanal: la categoría de Prenda Urbana.
“Se ha ido adaptando a las circunstancias y evoluciones. Hay mucha gente que se está dedicando a prendas urbanas, que están muy en auge y se ven mucho en la ciudad”, detalló Larrosa, considerando que fue un acierto dar un espacio oficial a los creadores, muchos de ellos jóvenes, que enfocan su talento en este nicho específico.
GANADORES
A continuación, los ganadores que se alzaron con los reconocimientos en cada una de las categorías disputadas:
- Categoría Lujo y Paseo:
1er Premio: Daniel Benítez
2º Premio: José Luzardo
- Categoría Trabajo:
1er Premio: Daniel Benítez.
2º Premio: Gastón Tellechea.
- Categoría Prenda Urbana:
1er Premio: Nicolás Delgado.
2º Premio: Fabio Fisher.
- Premios Especiales:
Premio Prenda de Destaque: Níber Aparicio.
Premio Revelación: Eugenia Perdomo.
