Minas, 14 de julio de 2026
A la población toda:
Las comunidades educativas día a día vienen atravesando situaciones muy difíciles.
Los docentes y funcionarios de gestión y servicios de la Escuela Técnica de Minas nos encontramos ante una situación que ya no puede sostenerse.
Las enfermedades vinculadas a la salud mental son una problemática instalada en nuestra comunidad que no logra ser atendida en la forma correcta: demoras en los centros asistenciales y falta de equipos multidisciplinarios completos con una carga horaria acorde a las necesidades de cada centro educativo.
En este contexto, nuestro Centro en lo que va del mes de julio, ha padecido la pérdida de tres miembros de nuestra comunidad producto del suicidio, así como otras muertes que también nos han atravesado fuertemente. Del comienzo de clases a la fecha, hemos perdido siete integrantes vinculados a la comunidad.
Estos hechos tienen repercusión sobre las familias, sobre todo el estudiantado y también lo tiene sobre los docentes. Las intervenciones que podemos llevar adelante se limitan a los recursos con los que contamos: una Licenciada en Psicología con una carga horaria destinada en dos días a nuestra institución y la buena disposición del cuerpo docente que, con pocas herramientas, hace frente a las situaciones.
Se remarca la necesidad de contener, de acompañar y de pensar e implementar estrategias de posvención que se sostengan en el tiempo y para ello, hacen falta recursos.
Es de este modo que exigimos la intervención inmediata por parte de las autoridades de la Dirección General de Educación Técnico Profesional y del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública para el acompañamiento y la implementación de las estrategias necesarias para el abordaje de estas situaciones que generan un profundo dolor; así como al Ministerio de Salud Pública para la correcta atención en los centros asistenciales a donde se puedan realizar las derivaciones correspondientes.
Los docentes nos encontramos llevando adelante este Paro de 24 horas porque ya no logramos visualizar otros mecanismos para que nos escuchen. Reiteradas veces, en los distintos espacios institucionales con los que contamos, hemos reclamado la necesidad del fortalecimiento de los equipos y no hemos obtenido respuesta.
Los trabajadores de la educación también somos seres humanos y llevamos adelante esta medida porque no aceptamos que se nos considere un número más. Cada pérdida, cada muerte, cada vacío genera un impacto directo en los centros educativos: docentes que dejamos de ver a nuestros compañeros, estudiantes que sienten la ausencia de quienes los sostuvieron así como también de sus propios compañeros alterando las dinámicas de cada centro.
Es momento de que se asuman las responsabilidades. La salud mental debe ser una prioridad en las políticas públicas con recursos suficientes y equipos especializados que briden respuestas oportunas.
Docentes y Funcionarios de la Escuela Técnica de Minas
