Por Natalia Gorgoroso
El impacto por la no renovación de contratos zafrales en la Intendencia de Lavalleja sigue generando fuertes repercusiones. En esta oportunidad, SERRANO dialogó con el edil del Partido Colorado (Lista 9), Luis Carresse, quien brindó una visión crítica que apuntó tanto a las administraciones blancas anteriores como a las decisiones del actual gobierno frenteamplista.
EL INVIERNO Y “EL HILO MÁS FINO”
El curul comenzó expresando que desde su sector observan la situación “con muchísima preocupación y muchísima sensibilidad”, remarcando la crudeza del momento en el que se dan estas desvinculaciones.
“Lamentablemente está quedando gente sin empleo y está quedando sin empleo ante la antesala de un invierno donde todo es más caro, la alimentación es más cara, la calefacción es más cara y el abrigo es más caro”, sostuvo Carresse.
Además, lamentó profundamente que ante estas decisiones de reestructura “siempre se corta por el hilo más fino” y que este tipo de medidas “siempre afecta a los más vulnerables”.
EL “BOTÍN ELECTORAL” DEL PN
Al analizar las raíces del problema, Luis María Carresse fue lapidario con el accionar histórico de las administraciones anteriores. “Este sistema de manejar la Intendencia departamental como un botín electoral ha llevado a estas consecuencias”, afirmó.
El edil denunció que durante muchísimos años “siempre seleccionaron dentro de la pecera del Partido Nacional y del comité del intendente de turno”, marginando deliberadamente a quienes eran colorados, frenteamplistas o no militaban.
Carresse aseguró que el Tribunal de Cuentas de la República (TCR) observó reiteradamente estas contrataciones porque “se carecía disponibilidad presupuestal” y las vacantes “se ponían por la ventana en año electoral a efectos de lograr quebrar el brazo y sacar una ventaja”.
En un claro resumen de la herencia dejada a la actual administración, el dirigente colorado sentenció: “el Partido Nacional le colgó la granada al gobierno entrante, le quitó la espoleta y que sea un tema que resuelva el que viene”.
Frente a esta realidad, reivindicó la propuesta de su partido de que “los ingresos de la administración pública deben ser por sorteo o concurso porque esa es la forma de igualar oportunidades”.
CRÍTICAS AL EJECUTIVO
Si bien apuntó a la gestión blanca, el curul también dirigió fuertes críticas a la forma en que el actual Ejecutivo departamental está ejecutando los despidos. “No me gusta el sistema de dejar gente vulnerable sin trabajo y empezar a tomar gente con compensaciones de 100.000 pesos. Entiendo que la señal es muy mala”, cuestionó.
Asimismo, señaló una “irresponsabilidad” en el manejo de la información oficial. “Han errado y de gran forma al no ser claros con la comunicación”, afirmó Carresse, recordando que los números de cesados variaron constantemente.
“Escuchamos a los voceros oficiales del Ejecutivo departamental y nos quedan más dudas que certezas. Están creando incertidumbre que genera una inestabilidad laboral y emocional”, advirtió el edil, agregando que el anuncio de 157 cupos por Uruguay Impulsa “no es suficiente”.
30 AÑOS DE FALLAS
Más allá de la coyuntura municipal, el edil colorado reflexionó sobre el estancamiento estructural del departamento. “El sistema político lavallejino ha fallado, y lo ha hecho durante los últimos 30 años”, aseguró.
Luis Carresse lamentó la “desidia e inoperancia” que ha provocado que Lavalleja “pierda población y gente que emigra a buscar una mejor calidad de vida”.
“Lavalleja ha quedado muy atrás”, sentenció, comparando la falta de industrias y desarrollo logístico local con el crecimiento de departamentos vecinos.
Ante esto, anunció a SERRANO que la Lista 9 presentará propuestas para desarrollar “fuentes genuinas” de trabajo en el mediano y largo plazo, buscando evitar “que la gente por necesidad termine abrazada de puestos de 9, 10 u 11 mil pesos”.
JUNTA DEPARTAMENTAL
Por último, consultado sobre la reciente aprobación por unanimidad del presupuesto de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL), el cual incluyó un importante acuerdo para los funcionarios del Legislativo comunal, Carresse defendió la postura de su bancada.
Si bien reconoció que “había algunos beneficios que sobrepasaban ampliamente a los logrados por los municipales”, explicó a SERRANO que las conversaciones llevaron tres meses y que decidieron acompañar con su voto para “mandar un mensaje de unidad” y “tratar de generar cierta paz institucional”, apostando a que el trabajo en el Legislativo departamental surja de ahora en más “con más fluidez”.
