Por Natalia Gorgoroso
La diputada por Lavalleja del Partido Nacional, Adriana Peña, mantuvo una entrevista con SERRANO en la que abordó múltiples frentes de la realidad departamental y nacional. La legisladora se refirió a la reciente Convención Departamental de su partido, expresó su profunda preocupación por el riesgo de cierre de la Planta Minas de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) y no escatimó en críticas hacia el manejo de la salud mental, la seguridad pública y las políticas económicas.
INTERNA BLANCA EN LAVALLEJA
Consultada en primer lugar sobre el desarrollo de la Convención Departamental del Partido Nacional, que culminó con la reelección de Mario García como presidente de la Departamental Nacionalista, Peña defendió el proceso y el acuerdo alcanzado.
“Estuvo muy bien, se votó, salió por una lista única, encabezada por todas las agrupaciones que quisieron formar parte de esa lista, que son como 11 agrupaciones”, señaló, aunque reconoció las disidencias: “hubo gente que no estuvo de acuerdo con formar la lista, por distintas cosas. Hubo un grupo que estuvo presente y otro que envió una carta”.
Frente a los reclamos de algunos sectores que exigían la renovación de la presidencia de la Departamental como señal política, Peña fundamentó que la conformación de la mesa responde directamente al peso electoral de las agrupaciones. “Si hay algo que marca en el Uruguay es que vos tenés una representación, y esto es de la interna, por los votos. Y eso es tenerle respeto a todos los que en su momento, en su oportunidad votaron”, argumentó. “La carta orgánica del PN dice que estas autoridades son el reflejo de la electa convención, y la Convención Departamental le da 19 votos a la lista 58 (Mario García), 18 votos a la lista 51 (Adriana Peña), 7 votos a la lista 59 (Alexandra Inzaurralde), 6 votos a la lista 79 (Víctor Herzberg) y un voto a la lista 11 (Verónica Machado)”, expresó.
Para Peña, la presencia de las cabezas de lista era innegociable para otorgar respaldo político a la mesa. “Para nosotros era importante que las autoridades estuvieran presentes en esa lista. No importa cómo, adelante, atrás, primero, segundo, no importa, pero que las autoridades tenían que estar para darle peso”, comentó.
A pesar de las diferencias, valoró la libertad interna y dijo que “mi fundamento de voto fue la felicidad de estar en un partido que no tiene mano de yeso, que nadie obliga a votar, que pueden disentir y eso es lo valioso del Partido Nacional, que aunque estemos en disenso, bueno, somos todo el partido”.
Con miras al futuro de la Departamental Nacionalista, de la cual ahora Peña es primera vicepresidenta, aseguró que “lo que hay que tratar es de buscar un punto de encuentro” y que “no hay autoridad departamental si no logramos unirnos todos”.
ALERTA LABORAL
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue la situación de los trabajadores de la Planta Minas de FNC. “La verdad que me tiene mal y nos tiene ocupados”, confesó Peña, revelando que mantuvo ayer una reunión en Montevideo con varios legisladores y representantes del sindicato de la bebida (FOEB), entre ellos los dirigentes nacionales y locales Bruno Pastorino, Sebastián Diego, Federico Suárez, Cristian Fernández, Gabriel Pintos, Marcelo González y Alejandro Santos de Minas.
La diputada pintó un panorama oscuro para el departamento y afirmó rotundamente que existe la posibilidad de que la empresa cierre sus puertas en Uruguay, y precisó que “la planta de Minas es la que está en más riesgo, más allá de que la de Paysandú hace cuatro meses que está en el seguro de paro. Pero se plantea que esa maltería vende derecho a Brasil, entonces como que la que está más en riesgo es la de Minas”.
Peña apuntó directamente a las políticas gubernamentales y sindicales como factores que espantan la inversión: “Esto de amenazar con cobrarle a las empresas el tal 1%, el precio del dólar, la competitividad que tienen con la venta de cerveza desde otros países, la producción más barata en otros países, todo va en contra de las fábricas en Uruguay”.
“Vos tenés el sindicato gobernado por un partido, nada más ni nada menos el Partido Comunista en su mayor parte, y tenés al Ministerio que también lo gobierna el Partido Comunista. Entonces es muy difícil que cuando vos vas a una tripartita: la empresa se siente en minoría total”, sentenció.
“Todavía nosotros los que tenemos instalados (inversores) los amenazamos que le vamos a poner otro impuesto, los que van a venir no vienen, y los que están se van. Entonces todos los días tenemos empresas que cierran acá”, agregó.
SALUD MENTAL
Como integrante de la Comisión Especial Bicameral de Salud Mental, la diputada Peña fue crítica con el ritmo de implementación de políticas por parte del Ministerio de Salud Pública (MSP). Al ser consultada sobre cómo ve la gestión de la ministra, dijo: “Lo veo muy lento”.
Reprochó el incumplimiento de los plazos para la instalación de los centros “Ni silencio ni tabú” y dijo que “este año se prometió un centro, pero en base a que el MSP pone un edificio y que la Intendencia tiene que poner lo demás. Se nos comprometió que este año iban a estar los 19 departamentos. A la vista está, no llegan ni a la mitad de los departamentos”.
La legisladora también denunció la situación laboral de los profesionales del área: “Reclamamos que el Ministerio debería hacer un decreto en el cual establezca que no pueden ser contratados como empresa los psicólogos, que tienen que pagar lo que tienen que pagar por el laudo. Entonces ahí sí, las instituciones médicas van a tener que tomar los médicos necesarios y poder dar la atención”. Sumó a esto el reclamo por un cambio de categoría para las jubilaciones de los funcionarios del centro de salud mental de Minas, el cual considera “muy justo”.
Sin embargo, sus declaraciones más polémicas apuntaron al manejo de los recursos dentro del Ministerio: “Hay un proyecto, el MSP tiene un superávit de 300 millones de pesos, que no gastó este año. Van a hacer un proyecto de un año poniendo psicólogos en los liceos, pero tiene un límite de un año. Al año la plata ya no hay más y se termina. Va a ser de un año porque le sobra plata y hay que gastarla. Lo dijo. No es que te esté inventando nada, lo dijo”, aseguró la diputada y remarcó que “las políticas estatales no son de un año, sabiendo que se necesitan. Son de continuidad”.
SEGURIDAD, LAS AFAP
La seguridad fue otro tema insoslayable. Adriana Peña expresó a SERRANO alarma ante el nivel de violencia. “Siguen muriendo jóvenes cuando no tenemos población y estamos matando a toda la juventud, porque la verdad, que se están matando entre los jóvenes, realmente espantoso. Nos estamos quedando sin juventud porque se matan entre ellos”.
Atribuyó esta situación a la concepción de la izquierda sobre la seguridad: “Esto ya viene mal desde el momento que empezamos dándole a los narcotraficantes la posibilidad de escaparse de las cárceles, de decir que una madre, con la boca de pasta base mantiene a la familia y pobrecito. Es la concepción de izquierda de lo que es la seguridad, dista lejos de lo que debe ser”.
“Lo que habíamos logrado ir reduciendo y que se viera que había un gobierno responsable, serio, que iba a ir y a enfrentar los temas, lo perdimos”, afirmó, asegurando que desde el Frente Amplio “hicieron una campaña política para ganar diciendo unas cosas y están haciendo lo que nosotros decíamos que había que hacer”.
Finalmente, la diputada del Partido Nacional lanzó una advertencia económica respecto a las propuestas de estatizar los fondos previsionales. “El manejo que se le quiere dar a las AFAP es riesgosísimo”, afirmó, comparando el escenario con lo ocurrido en Argentina: “Esa plata pasa de salir a nombre de cada uno de los que aportan a las AFAP a una bolsa, de la cual el Estado quiere hacerse cargo. Como pasó en Argentina, que el Estado se hizo cargo y cuando quisieron acordar, no había un peso”.
Advirtió que este tipo de discusiones ahuyentan a los inversores: “La poca seriedad que se tiene en ese tema, habla de la poca seriedad que da el país. Cuando pase a estar a manos del Estado y este pueda hacer uso de ese dinero, va a cambiar la rentabilidad de las AFAP. Y a eso va a hacer que muchos de los que vienen a invertir, se vayan. Se habla sobre cambiar sobre la marcha las reglas de juego financieras del país”.
Peña cerró sus críticas vinculando la pérdida de credibilidad a la política exterior: “Cuando nosotros nos sumamos a Venezuela, a Cuba, a Irán, la credibilidad de los comercios internacionales está muy resquebrajada”, finalizó.
