Por Natalia Gorgoroso
Ayer miércoles por la noche, la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (ADEOM) de Lavalleja se pronunció oficialmente respecto a la decisión de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL) de discontinuar los contratos de trabajadores zafrales y eventuales.
La resolución sindical surge en un clima de tensión laboral tras los recientes anuncios del Ejecutivo departamental liderado por el intendente Dr. Daniel Ximénez, quien confirmó que no se renovarán más de 300 contratos eventuales generados durante el pasado período preelectoral antes de los comicios departamentales.
Días antes, la secretaria general de la Intendencia, Arianna Bentos, había notificado formalmente al sindicato sobre una primera etapa de desvinculaciones que afectó inicialmente a 15 operarios, con otra quincena proyectada para el mes de junio.
LA POSTURA DE ADEOM
A través de un comunicado emitido por su Comisión Directiva, ADEOM Lavalleja detalló las resoluciones tomadas tras haberse reunido ante los hechos acontecidos en las últimas horas respecto al cese de compañeros zafrales.
De forma textual, la organización sindical resolvió:
“- Expresar su más profundo rechazo y preocupación ante la pérdida de nuevas fuentes laborales, que afecta directamente a trabajadores y familias de nuestro departamento.
– Denunciar y rechazar los mecanismos de contratación precaria que durante años sometieron a compañeros y compañeras a condiciones laborales inestables, vulnerando derechos fundamentales y generando permanente incertidumbre.
– Manifestar que los trabajadores no pueden ser utilizados como herramienta circunstancial ni quedar expuestos a decisiones políticas que terminan dejando familias sin sustento y sin respuestas.
– Advertir sobre las consecuencias sociales y humanas que existen detrás de cada despido, donde no solo se pierde un ingreso, sino también estabilidad, dignidad y tranquilidad para decenas de hogares.
– Ratificar el compromiso de nuestra organización sindical en la defensa irrestricta del trabajo digno, estable y con derechos para todos los trabajadores municipales”.
CONTEXTO
La actual controversia tiene raíces en la situación administrativa dejada por la pasada gestión del ex intendente Mario García según han manifestado las autoridades actuales. Varios de los trabajadores hoy cesados pertenecían originalmente al programa “Uruguay Impulsa”. Al finalizar dicho plan, la IDL los absorbió bajo una modalidad contractual observada por su vulnerabilidad: renovaciones cada 15 días por salarios que rondaban los 12.000 pesos uruguayos.
Esta es la situación que ADEOM condena en su documento al denunciar las “condiciones laborales inestables” a las que fueron sometidos los funcionarios en los últimos años.
Por su parte, la actual administración departamental defiende el cese de los vínculos laborales argumentando un estricto ordenamiento económico. El intendente Ximénez justificó que la plantilla de zafrales aumentó de manera desproporcionada (más de un 100%) durante la campaña electoral pasada, lo que comprometió las finanzas de la comuna.
Según el jerarca, de no tomarse esta medida, sumada a un plan para abatir la alta morosidad tributaria del departamento, la Intendencia corría el riesgo de quedarse sin fondos operativos para realizar obras y mantener servicios, limitándose únicamente a pagar sueldos.
