Por Natalia Gorgoroso
Luego de las repercusiones generadas por las declaraciones públicas del intendente Daniel Ximénez, quien advirtió sobre la inviabilidad financiera de mantener más de 300 contratos zafrales heredados del período electoral, fuentes de confianza vinculadas al entorno del jefe comunal brindaron precisiones exclusivas a SERRANO.
Los informantes aseguraron que el número de desvinculaciones no será una cifra rígida ni inmediata, sino el inicio de un proceso gradual de readecuación que priorizará el impacto social por encima del “borrón y cuenta nueva”.
Se reconoció de forma reservada que las declaraciones del intendente en el canal local reflejan una realidad matemática ineludible: la Intendencia no puede sostener la estructura de costos heredada. Las fuentes adelantaron que los datos oficiales sobre los gastos en compras del primer trimestre de 2026, en comparación con el mismo período de 2025, revelarán cifras “muy fuertes y groseras” del gasto de la administración anterior del Partido Nacional.
Sin embargo, el Ejecutivo resolvió que el ajuste no se ejecutará de forma ciega, según informaron. El proceso de discontinuación de contratos contemplará variables sociales sensibles, otorgando prioridad para la permanencia a madres con hijos menores a cargo y personas en situación de discapacidad.
De acuerdo con las fuentes consultadas, estos criterios de protección se aplicarán rigurosamente, incluso si los beneficiarios forman parte del grupo de personas que ingresaron en plena campaña bajo lógicas de “clientelismo político o por asistencia a comités partidarios”.
Según el Ejecutivo departamental, la estrategia del gobierno de Ximénez apunta a un cambio de paradigma definitivo en el acceso al empleo público en Lavalleja. “Termina el modelo discrecional histórico y comienza una etapa de igualdad”, enfatizaron desde el entorno del intendente, recordando que el objetivo histórico de su partido es que la regla general para ingresar a la comuna sea el sorteo y no el favor político.
AMORTIGUAR EL IMPACTO
Para amortiguar el impacto de las desvinculaciones y dinamizar el mercado de trabajo formal, en los próximos días se anunciará un doble mecanismo de inserción laboral:
- Sorteos de la Intendencia de Lavalleja (IDL): La comuna abrirá cupos mediante sorteo público para la realización de tareas específicas en el departamento. Las personas cuyos contratos zafrales sean discontinuados tendrán el derecho de participar en estos sorteos en igualdad de condiciones con el resto de la ciudadanía.
- Despliegue de “Uruguay Impulsa”: en paralelo y casi de forma simultánea, se ejecutarán los sorteos del programa laboral de alcance nacional. Aunque la cifra exacta de cupos asignados a Lavalleja se terminará de pulir a finales de este mes en el Congreso de Intendentes, se estima que dispondrá de alrededor de 150 nuevos puestos de trabajo temporales.
Desde el punto de vista de la estrategia política y social, el ejecutivo confía en que la confluencia temporal de los sorteos propios de la Intendencia y el flujo del programa “Uruguay Impulsa” generará un efecto compensatorio.
La lectura que hacen desde la comuna es que, lejos de vaciar puestos de trabajo, la reestructura y la transparencia en el ingreso permitirá que, al final del proceso, haya más personas trabajando formalmente en el departamento que bajo el esquema anterior, pero con un marco de equidad tributaria, sostenibilidad financiera y transparencia institucional. Los detalles de este plan se terminarán de ajustar en las próximas horas y el anuncio oficial se concretará en los días venideros.
