Por Yandira Castro
El intendente de Lavalleja, Daniel Ximénez, defendió la decisión de cesar a 117 trabajadores zafrales contratados durante el período electoral y anunció que la administración también revisa 141 contratos realizados en la misma etapa. En una extensa entrevista en el programa “Brújula Departamental” de Federal FM, sostuvo que la medida forma parte de una reestructura profunda de la Intendencia y denunció maniobras de dirigentes del Partido Nacional para obstaculizar la gestión del Frente Amplio.
SUS ARGUMENTOS
Ximénez señaló que al asumir el gobierno departamental, el 11 de julio de 2025, se encontró con una Intendencia que contaba con 1.580 funcionarios, de los cuales 558 eran presupuestados, 393 contratados y 629 zafrales.
“Es imposible mantener económicamente 629 zafrales porque eso te consume el presupuesto”, afirmó, asegurando que la situación es consecuencia de una práctica que, según dijo, se repitió durante las distintas administraciones nacionalistas de las últimas décadas.
El jefe comunal indicó que el reciente cese alcanzó a 117 trabajadores zafrales, a los que se suman otros 15 desvinculados anteriormente. Explicó que la decisión se tomó luego de estudiar caso por caso las incorporaciones realizadas durante el período electoral 2024-2025.
Según expresó, el objetivo es terminar con el manejo discrecional de los ingresos y avanzar hacia un sistema basado en concursos y sorteos, tal como establece la normativa vigente para los gobiernos departamentales. “Se terminó el ingreso de zafrales en forma discrecional. Vamos a cumplir con la ley y profesionalizar la gestión de los recursos humanos”, sostuvo.
REVISIÓN DE CONTRATOS EN AÑO ELECTORAL
Además de los ceses ya mencionados, Ximénez confirmó que la administración analiza 141 contratos realizados durante el mismo período electoral. “Hay renovaciones, pero tenemos que ver cuáles son las necesidades reales de la Intendencia”, expresó.
Indicó que algunos casos corresponden a trabajadores que pasaron de la condición de zafral a contratados, mientras que otros ingresaron directamente bajo esa modalidad.
También confirmó que existen presupuestaciones realizadas en ese período que están siendo estudiadas. “Si no cumplen con los requisitos del estatuto funcional habrá que revisarlas”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que no existe una decisión de discontinuar automáticamente todos los contratos, sino que cada situación será evaluada según las necesidades del organismo y el desempeño de los funcionarios. “La gente está cansada de mantener una estructura política”, indicó.
Durante la entrevista, Ximénez vinculó el crecimiento de la plantilla de funcionarios de la comuna a una estrategia de carácter electoral impulsada durante los gobiernos nacionalistas. “Esto viene de años de abuso discrecional con un criterio clientelar para conseguir votos”, manifestó.
También sostuvo que la ciudadanía reclamó un cambio en la forma de administrar la Intendencia. “La gente está cansada de pagar impuestos para mantener la estructura política del Partido Nacional”, afirmó.
El intendente señaló que Lavalleja presenta actualmente una de las mayores proporciones de funcionarios municipales del país, con 24,4 trabajadores cada mil habitantes, frente a un promedio nacional de 11,2.
DENUNCIAS DE BOICOT Y PRESIONES
Uno de los pasajes más fuertes de la entrevista estuvo relacionado con las denuncias realizadas por el jefe comunal sobre presuntas acciones de dirigentes nacionalistas para dificultar la gestión frenteamplista. Daniel Ximénez aseguró que existen funcionarios sumariados y situaciones heredadas que afectan el funcionamiento de distintas áreas de la Intendencia.
El intendente realizó una fuerte denuncia política al asegurar que existen dirigentes que buscan obstaculizar el funcionamiento de la actual administración.
Al referirse a los cambios impulsados por el nuevo gobierno departamental, sostuvo que en estos primeros meses de gestión han debido enfrentar resistencias internas. “Nosotros tuvimos y sufrimos en estos meses de gestión y administración la quinta columna”, afirmó. “Los que no quieren que le vaya bien al Frente Amplio los llaman dirigentes para que boicoteen la gestión”, denunció.
Ante la repregunta de si existen pruebas de esas situaciones, respondió de forma contundente: “Sí señor, sí señor”.
Según relató, algunas de las dificultades detectadas por la administración estarían vinculadas a acciones deliberadas para afectar el funcionamiento de determinados servicios. “Gente que trata de desestabilizar”, expresó, agregando que hubo situaciones que llamaron la atención de la actual gestión. “¿No te llamó la atención que el pasto de la ciudad creciera mucho? No, que se escondieran las máquinas que estaban todas rotas, que no salgan”, señaló.
Durante la entrevista también confirmó que existieron actuaciones administrativas vinculadas a estos hechos. Consultado acerca de si hubo sanciones o sumarios, respondió: “Sí, hubo”.
Asimismo, indicó que la Intendencia de Lavalleja lleva adelante investigaciones internas por presuntas irregularidades. Al ser consultado sobre posibles casos de cobro indebido de horas extras y otras situaciones, respondió que existen “cosas graves” que se encuentran “en curso de investigación”. Ante una pregunta sobre eventuales casos de robo, respondió: “También”, aunque aclaró que no podía brindar mayores detalles porque los expedientes se encuentran bajo sumario administrativo.
En ese sentido, remarcó que la administración pretende contar con trabajadores comprometidos con la función pública y no con estructuras partidarias.
CRÍTICAS A LOS ANTERIORES GOBIERNOS
A lo largo de la entrevista, Ximénez cuestionó la gestión realizada durante los últimos 30 años por el Partido Nacional en Lavalleja.
Afirmó que la administración frenteamplista recibió una Intendencia con problemas económicos, una estructura sobredimensionada y graves deficiencias en áreas clave como la caminería rural. Incluso comparó la situación heredada con “una granada sin seguro”, al referirse a la transición entre gobiernos. “El Partido Nacional dejó una estructura que ahora tenemos que reorganizar y modernizar”, expresó.
También cuestionó que dirigentes nacionalistas criticaran los ceses actuales mientras, según recordó, a fines de diciembre fueron discontinuados 157 contratos zafrales vinculados al programa “Uruguay Impulsa” sin que existieran cuestionamientos públicos similares. “Con esas 157 familias nadie dijo nada”, señaló.
MODERNIZACIÓN Y PROFESIONALIZACIÓN
El intendente sostuvo que la reestructura no se limita a los ceses de personal, sino que forma parte de un proceso más amplio de modernización institucional. En ese marco destacó la incorporación de técnicos especializados, entre ellos un ingeniero mecánico para trabajar en la gestión de la maquinaria vial y profesionales vinculados al área ambiental.
Asimismo, defendió la creación de nuevas herramientas de gestión, entre ellas la figura del prosecretario, argumentando que permitirán descentralizar tareas administrativas y fortalecer el funcionamiento de los equipos de gobierno.
“Las organizaciones del siglo XXI tienen que trabajar en equipo y profesionalizar la gestión”, afirmó.
POSIBILIDAD DE NUEVOS INGRESOS
Consultado sobre el futuro de los trabajadores cesados, Daniel Ximénez recordó que podrán participar en los llamados laborales que se realizarán a través del programa “Uruguay Impulsa”.
También adelantó que la Intendencia estudia mecanismos para regularizar situaciones laborales históricas de trabajadores zafrales con muchos años de antigüedad. “Hay personas que llevan diez, quince o veinte años como zafrales. Esa realidad hay que cambiarla”, sostuvo.
Finalmente, aseguró que el gobierno departamental continuará avanzando en la reorganización administrativa y defendió las decisiones adoptadas, pese a las críticas de la oposición.
“Estamos transitando un proceso de cambio que Lavalleja necesita”, concluyó.
