Por Natalia Gorgoroso
La inusual protesta protagonizada por la diputada de la oposición, la nacionalista Adriana Peña, quien se colocó un burka en plena sesión de la Cámara de Representantes por el Día Internacional de la Mujer, despertó fuertes críticas desde el oficialismo. El también diputado por Lavalleja, Javier Umpiérrez (Frente Amplio), calificó el episodio como un “bochorno” y cuestionó la pertinencia de este tipo de intervenciones dentro del recinto parlamentario.
En declaraciones a SERRANO, el legislador oficialista argumentó que el Parlamento no es el ámbito adecuado para llevar adelante puestas en escena. Para ilustrar su rechazo, Umpiérrez recordó un episodio anterior en el que la legisladora Gloria Rodríguez intentó repartir vendas entre los representantes para simular la ceguera y generar empatía, una iniciativa que en su momento consideró un disparate y que no tuvo eco entre los presentes.
Según el diputado frenteamplista, si bien es válido reflexionar sobre la situación internacional durante el 8 de marzo, la actitud de Peña sobrepasó los límites de lo razonable para el debate legislativo.
A las críticas por el formato de la protesta se sumaron los cuestionamientos por la precisión del mensaje. Umpiérrez advirtió un error geográfico y cultural en la intervención de la ex intendenta de Lavalleja, aclarando que el burka no es una prenda utilizada en Irán, país hacia el cual la diputada opositora dirigía sus críticas, sino que es propio de Afganistán. En este sentido, el legislador subrayó que las imposiciones de vestimenta varían significativamente dependiendo de la religión y el país específico.
Más allá del error conceptual y la forma de la manifestación, el eje de la crítica del legislador oficialista se centró en la necesidad de priorizar la agenda nacional. A juicio de Umpiérrez, el debate parlamentario sobre los derechos de la mujer debería enfocarse en buscar soluciones a las graves problemáticas de violencia que atraviesa Uruguay, en lugar de diluirse en problemáticas extranjeras.
Como ejemplo de esta urgencia local, el legislador mencionó el reciente y trágico asesinato del niño Jonathan a manos de su padre. Al respecto, Umpiérrez planteó la necesidad de analizar el hecho desde una perspectiva integral de violencia de género, sugiriendo que más allá de evaluar el rol de la madre, las autoridades deben investigar si ella misma se encontraba bajo amenaza o sometimiento constante por parte del homicida. Para el representante del oficialismo, estos hechos exponen las verdaderas urgencias que deben ocupar a los legisladores, concluyendo que la intervención de Peña desvió el foco de los dramas locales y generó un rechazo generalizado en diversos ámbitos.
