Con más de 200 mujeres diagnosticadas anualmente en Uruguay, el cáncer de ovario se presenta como un desafío de salud significativo. Sin embargo, en el marco del “Día Mundial del Cáncer de Ovario”, que se conmemora cada 8 de mayo, un doble mensaje de esperanza y acción resuena en el país: por un lado, los avances científicos mejoran la calidad de vida de las pacientes; por otro, distintas iniciativas buscan romper el silencio que a menudo rodea a esta enfermedad.
El cáncer de ovario, un conjunto de tumores que pueden originarse en ovarios, trompas de Falopio o peritoneo, sigue siendo la sexta causa de muerte por cáncer en mujeres en Uruguay. “Se lo ha denominado el ‘asesino silencioso’ porque no existen métodos de screening eficaces, lo que condiciona que muchas pacientes sean diagnosticadas en etapas avanzadas”, explicó la Dra. Mijal Wolaj, especialista en ginecología oncológica.
“A esto se suma que los síntomas son inespecíficos y fácilmente atribuibles a otras causas, lo que retrasa la consulta”, señaló.
NECESIDAD DE ESTUDIOS GENÉTICOS
Aproximadamente el 20% de los casos se asocia a una predisposición genética, principalmente a las mutaciones BRCA1 y BRCA2.
Este hecho subraya la necesidad del acceso universal a estudios genéticos y moleculares en Uruguay para guiar tratamientos personalizados.
AVANCES QUE TRAEN ESPERANZA
A pesar del diagnóstico mayoritariamente tardío, el pronóstico está cambiando. “En estadios iniciales, el cáncer de ovario puede curarse. En enfermedad avanzada, hoy contamos con herramientas como las terapias de mantenimiento que, en determinados grupos de pacientes, permiten prolongar los períodos de control y mejorar la calidad de vida”, afirmó la especialista.
Sin embargo, advirtió que “la evidencia científica evoluciona más rápido que los procesos de actualización del Fondo Nacional de Recursos (FNR), lo que genera inequidades en el acceso a la innovación”.
“DAME TU MANO” SE SUMA
Frente a la falta de conocimiento general -más de dos de cada tres mujeres diagnosticadas nunca habían oído hablar de la enfermedad- la Asociación Civil “Dame tu Mano” lanzó una campaña de concienciación bajo el lema #NingunaMujerSeQuedaAtrás.
Dado que los síntomas pueden ser confusos y que el Papanicolaou (PAP) no detecta este cáncer, la campaña pone el foco en reconocer las señales de alerta específicas a las que toda mujer debe estar atenta:
– Hinchazón abdominal persistente.
– Dificultad para comer o sensación de saciedad temprana.
– Dolor pélvico o abdominal.
– Necesidad frecuente de orinar.
La clave reside en que cada mujer aprenda a escuchar su cuerpo. El diagnóstico temprano es la herramienta más eficaz para salvar vidas, por lo que se hace un llamado a agendar consultas periódicas y a compartir esta información vital. Para conocer más, se puede visitar el sitio web de la Coalición Mundial contra el Cáncer de Ovario en worldovariancancercoalition.org
ACCIONES EN URUGUAY
Según se informó desde la institución, están previstos dos eventos en Montevideo para transformar la conciencia en movimiento:
– Zumbatón Solidaria por “Dame tu Mano”: el sábado 9 de mayo, la asociación invita a su 7ª Zumbatón Solidaria. Inscripciones: https://forms.gle/f4FMGnbzTGtzWpfz6
– Jornada de Sensibilización por “Honrar la Vida”: El lunes 13 de mayo, de 10:30 a 12:30 horas, en la entrada vehicular del Hospital Pereira Rossell (Bv. Artigas).
“Sabemos que recibir este diagnóstico cambia todo”, concluyó la Dra. Wolaj, “pero también sabemos que hoy existen más caminos, más tratamientos y más formas de acompañar. La medicina avanza y, sobre todo, avanza la posibilidad de vivir mejor”.
MÁS INFORMACIÓN
Acerca de “Dame tu Mano”: Desde hace 19 años, “Dame tu Mano” es una asociación civil sin fines de lucro cuya misión es prevenir, sensibilizar, informar y apoyar a pacientes con cáncer de mama. Como parte de su compromiso con la salud integral de la mujer y en solidaridad con otras patologías oncológicas, se suma a la campaña de concientización por el Día Mundial del Cáncer de Ovario.
Acerca de “Honrar la Vida”: Fundada en 2007, la fundación acompaña y contiene a pacientes mujeres de todo el país con patologías ginecológicas y oncológicas en el Hospital Pereira Rossell. A través de sus equipos de voluntarias (“madrinas”), brinda apoyo emocional, contención y elementos de primera necesidad.
