Por Natalia Gorgoroso
Una denuncia administrativa sacude al Municipio de Solís de Mataojo. Un documento oficial deja al descubierto un manejo irregular de los fondos provenientes del reciclaje de plástico y cartón en la ciudad durante un período de 10 años, revelando que el dinero recaudado terminó depositándose en cuentas privadas y gestionándose por fuera de la contabilidad estatal.
El documento, fechado el “1° de octubre de 2025” y dirigido al Dr. Jorge Fernández, expone la imperiosa necesidad de una “regularización administrativa” tras conocerse los antecedentes del caso.
La carta lleva la firma del actual alcalde solisense Joaquín Cabana, junto a los concejales Marianela Fourcade, Danilo Pérez y Hugo Pereira.
“PAPELES TROCEADOS”
Las irregularidades salieron a la luz luego de que “el 5 de agosto de 2025”, en la sesión ordinaria del Concejo (Acta N°684), concurrieran “la ex alcaldesa Dra. Verónica Machado y el ex concejal Sr. Néstor Yelós” para dar explicaciones sobre el proceso de reciclado durante los períodos 2015-2020 y 2020-2025.
Según detalla el texto oficial, durante el primer período (2015-2020), la venta de los fardos se realizaba a un vecino de Solís y los pagos se hacían “en efectivo, en mano”.
La precariedad del sistema quedó plasmada en el propio documento, donde se denuncia que como comprobante “se entregaban papeles manuscritos troceados, sin remitos” y que directamente “no existían registros sistemáticos de kilos, precios o ingresos”.
FALTA DE REGISTROS
La justificación para mantener esta operativa en las sombras es uno de los puntos más llamativos del informe. Se señala que, al ser consultada la contadora de la época, esta argumentó que “no existía mecanismo para ingresar esos fondos a la contabilidad municipal”.
Bajo esa interpretación, las autoridades optaron por manejar la plata por fuera del arca pública, argumentando insólitamente que “no se trataba de dinero público sino del valor generado por los residuos que los vecinos depositaban”.
DEPÓSITOS EN LA CUENTA DE LA EXALCALDESA
La situación, lejos de regularizarse, tomó un cariz aún más grave en el período siguiente. El documento revela que en el año 2020 se cambió el comprador por una empresa formal de Pan de Azúcar (TD SRL) y, desde ese momento, “los pagos comenzaron a realizarse mediante depósitos en una cuenta bancaria personal de la entonces alcaldesa Dra. Verónica Machado”.
Todo este esquema de recaudación paralela y privada se llevó a cabo utilizando la estructura del Estado. El actual Concejo del Municipio solisense denuncia expresamente que en el proceso de reciclaje y venta “se dispuso del trabajo de funcionarios municipales, vehículos, instalaciones y como consecuencia la imagen institucional del Municipio de Solís de Mataojo”.
EXIGEN TRANSPARENCIA Y CONTROL
Ante esta situación, que el documento define como un “esquema bajo el que se realizó esta operativa -utilizando recursos municipales y recibiendo los pagos en efectivo o en cuenta personal-“, las actuales autoridades han decidido poner un freno.
En el tramo final de la carta, el Concejo en pleno solicita que se dispongan los mecanismos administrativos necesarios para regularizar el proceso. Exigen que, de ahora en más, toda la operativa se desarrolle “con documentación adecuada, trazabilidad y correcto ingreso de los fondos a las arcas públicas”.
El objetivo primordial, recalcan los firmantes, es “asegurar que el producido de la venta de materiales ingrese de forma transparente a las arcas públicas garantizando un procedimiento con el debido control administrativo” para destinar esos fondos al mejoramiento de espacios públicos y campañas educativas del propio municipio.
