Por Yandira Castro
Representantes del PIT-CNT y del Banco de Previsión Social (BPS) participaron de la inauguración de la placa de señalamiento de memoria que se realizó el viernes pasado en Minas, acompañando a la Comisión Departamental de Sitios de Memoria junto al Plenario Intersindical de Lavalleja.
En ese contexto, el representante del interior del PIT-CNT e integrante de la Federación Obrera de la Industria de la Carne y Afines (FOICA), Martín Cardozo, se refirió a la situación del conflicto por la planta de portland de ANCAP en Minas y al complejo escenario de la industria frigorífica en Uruguay.
Además, el director del BPS en representación de los trabajadores, Carlos Clavijo, recordó que este año son las elecciones de los representantes sociales de los tres órdenes (empresarios, trabajadores activos, y jubilados y pensionistas), que se celebrarán el 22 de noviembre.
PLANTA ANCAP Y SU IMPACTO
Cardozo explicó que desde la central sindical vienen siguiendo de cerca el conflicto que involucra a los trabajadores nucleados en la Federación Ancap (FANCAP) y el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (SUNCA) que trabajan en la planta de portland local y en la de Paysandú de la empresa estatal, señalando que existe preocupación por el impacto laboral y económico que tendría el cierre de la misma.
“Los trabajadores de FANCAP (funcionarios públicos del ente), acompañados por los trabajadores del SUNCA (privados tercerizados que cumplen funciones en la planta), vienen resistiendo. No es solo el impacto sobre los trabajadores directos, sino un trabajo importante que hace circular la economía en el departamento y en la comunidad”, expresó.
Indicó que desde el PIT-CNT se acompaña y asesora a los sindicatos involucrados, aunque respetando la independencia de cada gremio. “Tocamos todas las puertas y estamos para acompañar”, afirmó, agregando que en distintas instancias de negociación encontraron “una postura intransigente” por parte del Directorio de ANCAP.
INDUSTRIA FRIGORÍFICA
En otro orden, al ser consultado sobre la realidad de la industria frigorífica, Cardozo sostuvo que el panorama es muy heterogéneo y advirtió sobre un proceso de concentración.
Explicó que actualmente existen 28 frigoríficos en el país, de los cuales 18 están habilitados para exportación, aunque la actividad está cada vez más concentrada en menos plantas.
“En los últimos diez años el 70 o 75% de la faena se concentraba en 12 plantas. Hoy las primeras 10 plantas concentran el 97% de la producción y las otras 18 apenas el 3%”, señaló.
Según indicó, el 60% de la producción está concentrada en apenas cinco plantas frigoríficas, principalmente en manos de grupos multinacionales de origen brasileño como Minerva (que además de capitales brasileños tiene una participación de alrededor del 30% de SALIC, una empresa del Estado de Arabia Saudita) y Marfrig.
“Hay cinco plantas en Uruguay que trabajan entre 240 y 250 jornales al año. Después de ahí para abajo hay decenas de realidades: reducción de jornada, seguro de paro, plantas cerradas”, explicó.
El dirigente sindical también se refirió a la situación de una empresa frigorífica de Lavalleja, donde el gremio se organizó en 2016, aunque posteriormente fueron despedidos sus integrantes.
“Los trabajadores se empiezan a ir porque es insostenible mantener una familia trabajando una o dos veces por semana”, sostuvo.
ENFERMEDADES VINCULADAS
Cardozo alertó, además, sobre las enfermedades profesionales vinculadas al sector, especialmente lesiones musculares y problemas derivados del trabajo repetitivo, señalando que la industria frigorífica lidera desde hace años los índices de accidentes y afecciones laborales.
BPS RECORRERÁ EL INTERIOR
Por su parte, el representante de los trabajadores en el Directorio del Banco de Previsión Social (BPS), Carlos Clavijo, recordó que este año habrá elecciones sociales obligatorias en el organismo.
“El 22 de noviembre tenemos las elecciones del representante social en el Banco de Previsión Social, en los tres órdenes: empresarios, jubilados y pensionistas, y trabajadores y trabajadoras”, señaló.
Clavijo dijo que actualmente se encuentran recorriendo el interior del país para informar sobre los resultados del Diálogo Social y brindar asesoramiento en temas vinculados a seguridad social.
“Siempre es un tema que genera dudas porque no hay cultura de seguridad social ni buena información sobre seguridad social”, expresó.
También destacó que el Directorio del BPS aprobó recientemente un plan de comunicación para acercar información a la población y difundir derechos mediante redes sociales y otros canales institucionales.
JUBILACIÓN A LOS 60 AÑOS
Durante la entrevista, Clavijo abordó algunos de los puntos discutidos en el Diálogo Social sobre jubilaciones y seguridad social.
Explicó que uno de los avances acordados permitirá que las personas puedan jubilarse a los 60 años, aunque con diferencias según ingresos y tasa de reemplazo.
“Para nosotros es fundamental la libertad. Hay gente que a los 60 años se queda sin trabajo y no consigue otro empleo. Por lo menos va a tener la posibilidad de contar con un ingreso”, sostuvo.
El dirigente también planteó la necesidad de acompañar mejor el proceso de transición hacia la jubilación y promover el llamado “envejecimiento activo”, permitiendo que las personas puedan continuar trabajando parcialmente o participando en tareas sociales y comunitarias.
DISCAPACIDAD: “HUMANIZAR EL BAREMO”
Asimismo, se refirió a las dificultades existentes en los sistemas de evaluación de discapacidad y reclamó “humanizar el baremo” utilizado para determinar incapacidades laborales.
“Una misma persona puede tener distintos porcentajes de incapacidad según el organismo que la evalúe. Eso hay que resolverlo”, afirmó.
Como ejemplo, comparó la situación de un trabajador rural con amputación de ambas piernas en el interior profundo con la de un administrativo en Montevideo. “No pueden analizarse de la misma manera porque las posibilidades laborales y la accesibilidad son completamente distintas”, señaló.
Finalmente, Cardozo retomó el tema de las enfermedades laborales en la industria frigorífica, insistiendo en la necesidad de discutir condiciones laborales, productividad y reducción de jornada, debido al alto índice de lesiones musculares y problemas físicos en el sector.
