Por Pablo Melgar
Un grupo de técnicos evaluará las viviendas vacías en Minas y aplicarán, como último recurso, el instituto de la expropiación. Así lo confirmaron ayer la directora nacional de Ordenamiento Territorial, Paola Florio, y el intendente Daniel Ximénez, durante el lanzamiento del plan piloto del Laboratorio de Economía Urbana Circular.
El director de Arquitectura de la Intendencia, Felipe De los Santos, abrió la instancia con un tono institucional y de articulación. Subrayó el valor de que el gobierno nacional haya elegido a Minas como ciudad piloto y puso el acento en la generación de datos como base para cualquier intervención seria.
“La problemática de los inmuebles vacíos y degradados en áreas centrales requiere información precisa para diseñar políticas eficaces”, planteó, al tiempo que destacó el trabajo interáreas dentro de la Intendencia -Ordenamiento Territorial, Desarrollo Social y Ambiente- como condición necesaria para avanzar.
CIFRAS
A su turno, la directora nacional de Ordenamiento Territorial, Paola Fiorio, dio marco conceptual a la iniciativa. Habló de “abordajes multiescalares” y de la necesidad de consolidar las áreas urbanas ya dotadas de infraestructura antes de expandir la mancha urbana.
En ese sentido, puso cifras sobre la mesa: Uruguay registra un 18,5% de viviendas vacías, por encima del promedio regional. “Es una señal de alerta”, afirmó, y vinculó el fenómeno con dinámicas estructurales que afectan especialmente a ciudades intermedias como Minas.
EXPROPIACIÓN: “ÚLTIMO RECURSO”
Florio insistió en que el laboratorio no parte de lógicas coercitivas. La expropiación, dijo, será el “último recurso”. En cambio, el enfoque apunta a identificar situaciones particulares -jurídicas, patrimoniales, económicas- y construir soluciones caso a caso en coordinación con el sistema público de vivienda (ANV, BHU, Ministerio) y el sector privado.
“Se trata de encontrar objetivos convergentes que permitan reinsertar estos inmuebles en el mercado y, al mismo tiempo, mejorar la calidad de vida urbana”, explicó.

“EN CRIOLLO”
El intendente Daniel Ximenez optó por bajar el discurso a tierra. “Voy a hablar en criollo”, advirtió, antes de describir con crudeza el diagnóstico: “En el último censo, Lavalleja y Paso de los Toros fueron los departamentos con mayor número de viviendas vacías” (sic).
Ximenez fue enfático en despejar temores: “Que nadie piense que vamos a meternos en casas que no son nuestras”. Reiteró que el proceso comenzará con un relevamiento exhaustivo y que las herramientas serán diversas: desde la compra hasta mecanismos de alquiler con opción a compra, pasando por programas de reciclaje con ayuda estatal.
La clave, sostuvo, será la practicidad: identificar qué casos son recuperables y cuáles están trabados por conflictos legales de larga data.
CONSENSO POLÍTICO
En el intercambio con la prensa surgieron preguntas sobre los plazos, los instrumentos concretos y la posible extensión a locales comerciales. Las respuestas confirmaron que el foco inicial estará en viviendas, aunque no se descarta avanzar luego sobre el tejido comercial del Centro, donde también se registran vacíos significativos.
Más allá de los detalles técnicos, la jornada dejó entrever un consenso político poco frecuente: la necesidad de actuar antes de que el crecimiento -impulsado por factores como la expansión de la UTEC o el reciente reconocimiento de la UNESCO a los paisajes serranos- profundice las tensiones urbanas. “Tenemos que adelantarnos a lo que va a venir”, resumió Ximenez.
TRANSFORMACIÓN
El laboratorio recién comienza. Habrá diagnósticos, relevamientos y horas de trabajo técnico. Pero la expectativa, compartida por autoridades y equipos, es que de ese proceso surjan herramientas concretas.
En una ciudad donde el vacío convive con la demanda, el desafío no es menor: transformar inmuebles ociosos en oportunidades habitables y, en el camino, reactivar el corazón urbano de Minas.
