Por Natalia Gorgoroso
Ayer, domingo 12 de abril, la ciudad de Minas experimentó una de sus transformaciones anuales. El ritmo habitual cedió ante el paso de hombre, el tránsito enlentecido y las calles con caballos cada pocos metros, perros acompañantes, camiones de fletes y familias reunidas a la vera del camino.
En el marco de la 39º edición del Festival “Minas y Abril”, el tradicional Desfile de Caballería Gaucha demostró que la identidad local sigue más viva que nunca, reuniendo a unos 1.500 caballos en las calles de la capital serrana y alrededores.
SIN LAS CONDICIONES IDEALES
La jornada no estuvo exenta de incertidumbre. Las intensas lluvias registradas durante la madrugada y primeras horas del domingo pusieron en jaque la realización del evento.
Desde la organización, a cargo de la Agrupación Criolla “Santiago Chalar” en conjunto con la Agrupación “De a Caballo”, se vivió una previa tensa. Leticia Pérez, integrante de “la Chalar”, explicó a SERRANO que la principal preocupación era la seguridad: “El pavimento mojado queda muy resbaladizo y en el desfile van muchos niños”.
Sin embargo, el peso del esfuerzo ajeno inclinó la balanza. “La decisión de suspender era muy brava porque hay gente de diferentes departamentos que se han venido a pata de caballo y ya hacía dos días que estaban acá. Por esa gente, no hacerlo, era una macana”, detalló Pérez.
Afortunadamente, el cielo dio una tregua y el evento se desarrolló con un éxito rotundo, aunque con un contingente que se fue sumando sobre la marcha debido a la incertidumbre meteorológica.
NUEVO RECORRIDO Y HOMENAJE
Para cumplir con la estricta grilla del festival en el Parque Rodó, el desfile de este año presentó modificaciones en su trazado. La partida se dio puntualmente a las 9:00 horas desde la Sociedad Criolla “Santiago Chalar”, recorriendo Ignacio Larrea, General Flores, Calle 7, Carabajal y la Avenida Varela.
El objetivo era claro: ingresar al ruedo antes de las 11:00 de la mañana para no retrasar el inicio de las jineteadas y la presentación de los ganadores de “La guitarra de Chalar”.
Allí, en el corazón del festival, las banderas de las distintas agrupaciones se alzaron para rendir el tradicional homenaje a Santiago Chalar y a Santos Inzaurralde con la canción “Minas y Abril”.
NUEVAS GENERACIONES
Si algo dejó claro esta edición, es que la tradición está en buenas manos. Detrás del evento de apenas un par de horas, hay días de preparación y un profundo sentido de pertenencia impulsado por los más jóvenes.
Después de un largo camino desde Mariscala, Fiorella Techera, de 17 años, relató la odisea de su agrupación, denominada “La Mariscala”, con más de 40 años de trayectoria. Con naturalidad, contó a SERRANO que “hicimos los 60 kilómetros a caballo, todos. Salimos el viernes, hicimos un tramo, acampamos todos juntos. Al otro día salimos de nuevo y llegamos ayer (por el sábado) de tarde a la Agropecuaria”.
Al consultarle qué motiva semejante viaje para un desfile breve, su respuesta fue contundente: “La tradición y el gusto. Esto nos mueve”. En su grupo, donde ella es casi la mayor de los que participaron, el integrante más pequeño tiene apenas 5 años.
OTRA REALIDAD
Con la emoción de desfilar por el centro, para Bruno Tejera (15 años), de la aparcería local “El Rejunte”, la preparación de los animales comenzó a mediados de la semana que pasó. “De chico siempre quise desfilar y gracias a Dios se me pudo dar. Estar alrededor de los caballos, pasar por el centro y que la gente avance, la verdad es bastante lindo”, compartió, destacando que su grupo está conformado mayoritariamente por adolescentes de entre 11 y 16 años.
LAS TROPILLAS Y APARCERÍAS
El color y la destreza del desfile y las criollas posteriores fueron posibles gracias a la participación de decenas de agrupaciones, algunas históricas y otras de reciente formación, provenientes de diversos puntos del país.
Tropillas Invitadas:
– La Guardia Vieja (Elbio Rivero).
– La Sureña y La Tradición (Maxi López y Julio Viera).
– La Desconfiada (Asdrúbal De León).
– Los Pobres Diablos (Jericó Trujillo).
– La Sin Querencia (José Luis González).
Aparcerías y Sociedades Criollas Participantes (Inscripciones previas):
– Agrupación Criolla “Santiago Chalar” (Minas, Lavalleja – Fundada en 2002. Abanderado: Mateo Martínez).
– Aparcería “La Sin Querencia” (Durazno – Fundada en 2023. Presidente: Martín Santos).
– Aparcería “Los Rurales” (Florida – Fundada en 1995. Presidente: Pablo Ramón).
– Sociedad Nativista “Amanecer Serrano” (Durazno – Fundada en 2018. Presidente: Gastón Carlele).
– Agrupación “Por La Tradición” (Montevideo – Fundada en 2010. Presidente: Fernando Masselli).
– Aparcería “La Safira” (San Carlos, Maldonado – Fundada en 2015. Presidente: Fabián Lujambio).
– Sociedad Criolla “Los Coronillas” (San Carlos – Fundada en 1945. Presidenta: Stella Tabárez).
Claramente, las agrupaciones organizadoras también participaron y Leticia Pérez destacó que, además, se van sumando en el momento otras que no estaban anotadas previamente, ya que en esta instancia se permite esa posibilidad.
A pesar del barro, la amenaza de temporal y las distancias, el Desfile de Caballería Gaucha de “Minas y Abril” demostró ser mucho más que un evento en el calendario: es el pulso vivo de una cultura que se niega a quedar en el pasado.
