Por Natalia Gorgoroso
La Intendencia de Lavalleja y ALUR concretaron la firma de un importante acuerdo interinstitucional enfocado en la recolección y valorización de aceites vegetales usados, tanto de origen domiciliario como comercial. La iniciativa busca mitigar la contaminación del agua y fomentar prácticas sostenibles en el departamento.
Durante la conferencia de prensa, que contó con la participación del intendente Daniel Ximénez, el presidente de ALUR, Marcelo Sadrés y la directora de Ambiente de la IDL, Aurora Fernández, además de la secretaría general interina de la comuna, Yliana Zaballos, se brindaron los detalles operativos de este plan que pretende alcanzar a unas 13.000 familias.
UN FRENO A LA CONTAMINACIÓN
El vertido de aceite de fritura en los desagües domésticos es una práctica común que genera graves problemas en las plantas de tratamiento de efluentes y contamina las fuentes de agua.
Aurora Fernández, directora de Ambiente de la IDL, destacó la importancia de sacar este residuo del circuito tradicional: “Esto significa estar sacando un importante residuo que pasa a ser valorizado y que no termina contaminando el agua, ni en las pluviales, ni en el vertedero municipal”.
Por su parte, el presidente de ALUR, Marcelo Sadrés, explicó el destino final de este producto. El aceite recolectado será trasladado a la planta de la empresa en el Barrio Capurro de Montevideo, donde se utilizará como materia prima para la producción de biodiésel.
“Contar con materias primas que estén validadas en el mercado europeo o americano en este esquema de economía circular es realmente muy relevante para nosotros. Actualmente estamos exportando a esos mercados exigentes”, detalló Sadrés.
DESAFÍO LOGÍSTICO Y CAMBIO CULTURAL
Para el intendente Daniel Ximénez, el éxito de este convenio radica en facilitar la logística para el ciudadano y promover un cambio en los hábitos diarios.
“No se nos pasa por la cabeza cada vez que vertimos el aceite por el grifo que estamos contaminando el ambiente. Necesitamos mucha educación”, reflexionó el jerarca, subrayando además la importancia de que el sector gastronómico local se sume activamente a la propuesta para reducir sus costos y su impacto ecológico.
¿CÓMO FUNCIONARÁ?
El plan piloto se implementará inicialmente en dos lugares del departamento, que serán Minas y Solís de Mataojo, municipio reconocido por ser pionero en la valorización de residuos.
El mecanismo será el siguiente:
- Puntos de recolección: se instalarán 8 puntos en Minas y 2 en Solís de Mataojo, ubicados estratégicamente en complejos municipales para garantizar la cercanía con los vecinos.
- Sistema de recambio: en cada punto habrá personal de la Intendencia. Los ciudadanos deberán llevar su recipiente cerrado con el aceite usado y, a cambio, se les entregará un dispositivo limpio y vacío para continuar el ciclo.
- Grandes generadores: los comercios gastronómicos contarán con recipientes de mayor volumen adaptados a su nivel de producción.
- Trazabilidad: este sistema de intercambio directo permitirá a la Intendencia llevar un registro exacto de los litros recuperados para evaluar el impacto real del plan y planificar su futura expansión a otros municipios.
DE PILOTO A PERMANENTE
La campaña estará acompañada de una fuerte estrategia de educación ambiental conjunta entre ALUR y la Intendencia, buscando que el compromiso ciudadano convierta este plan piloto en una política permanente de economía circular en Lavalleja, según informaron las autoridades.
