Por Pablo Melgar
La planta de agua mineral “Agua Virgen”, ubicada en Lavalleja, inició una nueva etapa tras el cambio de titularidad de la empresa. La nueva adquirente es Llanura del Sur S.A., cuyo responsable es Juan Ortiz, y el proyecto apunta a reactivar la producción, generar empleo y posicionar al departamento como referencia en materia de recursos hídricos.
El Centro Comercial e Industrial de Lavalleja (CCIL) viene acompañando a la empresa en el proceso de obtención de las habilitaciones necesarias para poner nuevamente en funcionamiento la planta. En ese marco, hace pocos días fue obtenida la habilitación correspondiente del Ministerio de Salud Pública (MSP), luego de distintas gestiones realizadas junto a la institución empresarial.
Actualmente la empresa ya comenzó a trabajar con tres personas y, una vez obtenidos los permisos restantes que permitan iniciar la comercialización, se proyecta la incorporación de 10 nuevos trabajadores. Existe además un compromiso para que el CCIL participe en el proceso de selección de los recursos humanos y para que los nuevos puestos sean ocupados por personas residentes en Lavalleja. Las condiciones de contratación serían las previamente pautadas.
El proyecto pretende, además, trascender la producción y comercialización de agua. La iniciativa busca reafirmar a Lavalleja como un punto de referencia por la calidad y disponibilidad de su recurso hídrico, incorporando una dimensión turística. En ese sentido, se proyecta trabajar junto a operadores turísticos de la zona de Arequita, procurando vincular la planta, el producto y el territorio en una propuesta que contribuya a poner en valor la identidad departamental.
La empresa apunta a desarrollar una línea premium, con presentaciones en vidrio y lata, evitando el uso de envases plásticos. El producto ya fue presentado al empresario y desarrollador inmobiliario Giuseppe Cipriani y en algunas embajadas, como parte de una estrategia destinada a explorar mercados y posicionamientos de mayor valor.
Sin embargo, el comienzo de la comercialización todavía enfrenta dificultades administrativas. La empresa necesita mantener vigentes los números de registro correspondientes ante el MSP y completar otros permisos necesarios. Desde el CCIL se entiende que resulta fundamental agilizar los tiempos administrativos para evitar que un proyecto que ya comenzó a generar actividad quede detenido a la espera de trámites.
En ese marco, el CCIL presentó una nota solicitando apoyo institucional para acelerar el proceso a la diputada nacionalista Adriana Peña, al diputado Javier Umpiérrez, a la senadora Alexandra Inzaurralde y al intendente de Lavalleja, Daniel Ximénez.
El presidente del CCIL, Leandro Diano, considera que se trata de un momento particularmente importante para dinamizar y desburocratizar los procedimientos cuando existen proyectos concretos capaces de generar inversión y empleo.
La posición del Centro Comercial apunta a una premisa sencilla: salir a buscar oportunidades, atraer inversores y facilitar los proyectos que puedan generar actividad económica y puestos de trabajo. En un contexto económico complejo, sostiene Diano, es necesario “señalar poco y trabajar más”.
El compromiso del CCIL, según su presidente, es acompañar activamente este tipo de iniciativas y trabajar junto a empresas y organismos públicos para que los proyectos puedan concretarse y contribuir al desarrollo de Lavalleja.
