Por Pablo Melgar
La diputada nacionalista y exintendenta de Lavalleja Adriana Peña reclamó la renuncia del intendente Daniel Ximénez y lanzó una de las críticas más duras contra la actual administración departamental desde el comienzo del período.
Durante su participación en el programa “Campo Serrano”, de CW 54 Emisora del Este, Peña cuestionó la política de recursos humanos de la Intendencia, la situación financiera, la falta de obras y las decisiones adoptadas por el jefe comunal.
“O soy médico o soy intendente”, afirmó Peña al cuestionar que Ximénez continúe desempeñándose como médico y, según sostuvo, haya planteado modificar el horario de funcionamiento de la Intendencia porque durante la tarde no encontraba funcionarios en sus oficinas. “Él quiso ser intendente, que asuma su responsabilidad y si no que renuncie”, afirmó.
La exintendenta vinculó esa situación con una concepción más general sobre la forma en que Ximénez está ejerciendo el gobierno departamental. Según Peña, el problema de la Intendencia no radica en la cantidad de funcionarios sino en la administración de los recursos y en la falta de obras capaces de generar actividad económica.
“No es que haya demasiada gente. Ochocientos cincuenta presupuestados y contratados quedaron”, sostuvo, al comparar la actual cantidad de funcionarios con los aproximadamente 950 que, según dijo, había durante las administraciones anteriores.
Para Peña, “el peso es la mala administración, la inoperancia y no hacer obras que traigan plata”.
PRÉSTAMO
Uno de los principales argumentos planteados por la dirigente nacionalista fue que el propio intendente había señalado como una de las razones para reducir contratos la imposibilidad de afrontar el pago de salarios.
Peña afirmó que, frente a esa situación, el Partido Nacional tuvo “la grandeza” de ofrecerle a Ximénez un préstamo que pudiera extenderse más allá del actual período de gobierno, con una condición: que no se produjeran despidos ni se interrumpieran los contratos que vencen próximamente.
“El partido tuvo la grandeza de ofrecerle, a pesar de no estar de acuerdo, ofrecerle al intendente un préstamo para que no sacara a un solo funcionario de la Intendencia”, afirmó. Según Peña, Ximénez rechazó igualmente la propuesta.
La exintendenta sostuvo que el planteo nacionalista apuntaba especialmente a evitar la desvinculación de los funcionarios cuyos contratos terminan en septiembre y que, según señaló, en algunos casos llevan 15, 20 o hasta 25 años trabajando para la administración departamental.
“Los que tienen quince años, veinte años, no pueden estar en esta zozobra de saber si se les termina hoy, mañana o pasado”, afirmó.
Peña diferenció, sin embargo, entre esos funcionarios y personas que ingresaron recientemente a la Intendencia. “Si hubo alguno que entró en el año ‘25, unos meses antes de que entrara Daniel por primera vez en Intendencia, está perfecto que no tenga contrato”, dijo, aunque cuestionó la demora de la administración en adoptar esa decisión.
“LA PLATA LA GENERA EL MISMO FUNCIONARIO”
La dirigente nacionalista también rechazó la idea de que los funcionarios municipales constituyan por sí mismos el principal problema financiero de la Intendencia. “La Intendencia no genera plata por contribución y patente, eso es parte del presupuesto”, señaló.
En su interpretación, la administración debe concentrarse en ejecutar obras, particularmente caminería rural y obras en el interior del departamento, para generar actividad y evitar que recursos disponibles se pierdan.
“La plata la genera el mismo funcionario”, sostuvo Peña al defender la capacidad de los trabajadores municipales para ejecutar tareas que, según afirmó, actualmente son derivadas a empresas privadas.
En ese sentido, cuestionó las tercerizaciones y afirmó que la contratación de empresas puede terminar costando más que la ejecución de las obras con personal municipal. “Póngase a trabajar y no contrate empresas. Porque cuando usted contrata a empresa gasta el triple de lo que gasta haciéndolo con los funcionarios”, afirmó.
CRÍTICAS AL MANEJO DE LOS CONTRATOS
Peña también cuestionó la forma en que la administración Ximénez manejó los contratos de funcionarios incorporados durante el período anterior.
Sostuvo que quienes habían ingresado durante la transición política o la campaña electoral deberían haber sido desvinculados al comienzo de la nueva administración si ese era el criterio que pretendía aplicar Ximénez.
“Si él piensa eso, renuncie, intendente, renuncie, porque durante años las cosas se hicieron con los funcionarios municipales”, expresó, luego de referirse a versiones según las cuales desde la administración se habría cuestionado la capacidad de los trabajadores para realizar determinadas tareas.
Para la diputada, una eventual incapacidad de los funcionarios para ejecutar las obras sería, en última instancia, responsabilidad de la propia conducción departamental.
LA CRÍTICA AL EXDIRIGENTE DE ADEOM
Peña también apuntó contra un integrante de la actual administración que, según dijo, fue presidente de ADEOM Lavalleja y hoy ocupa un cargo de dirección en la comuna.
La dirigente cuestionó que una persona que anteriormente había tenido una activa defensa de los trabajadores municipales permanezca ahora en silencio frente a la incertidumbre laboral de los funcionarios.
“Me daría vergüenza”, afirmó Peña, quien sostuvo que no se trata de defender incorporaciones recientes sino a trabajadores con una larga trayectoria dentro de la Intendencia.
La referencia adquiere particular relevancia en momentos en que la situación de los contratos municipales se convirtió en uno de los principales focos de confrontación política entre el gobierno departamental y la oposición.
“ES UNA SITUACIÓN JODIDA”
Peña sostuvo que la incertidumbre laboral no afecta solamente a los funcionarios sino que tiene consecuencias sobre toda la economía departamental. “Es una situación jodida para la gente, es una situación jodida para el departamento”, afirmó.
Según su razonamiento, la falta de certezas sobre la continuidad laboral termina repercutiendo directamente sobre el comercio, porque los trabajadores reducen sus gastos ante la posibilidad de perder sus ingresos. “Gente que alquiló, que hizo una vida, que se compró un autito, una moto para ir a trabajar, y que ahora se venga a quedar sin contrato, es vergonzoso”, sostuvo.
LICENCIA Y DOBLE HORARIO
Sobre el final de su intervención, Peña volvió a cuestionar directamente a Ximénez por su actividad como médico y por la licencia que, según afirmó, tomó anticipadamente. “Ahora se fue de licencia que todavía no ha generado. Porque ahora está por echar a la gente, pero se fue de licencia”, dijo.
Peña sostuvo que el intendente habría tomado licencia anticipada correspondiente al próximo año y cuestionó que esa decisión coexistiera con la situación de incertidumbre de los funcionarios municipales. “Todo no se puede en la vida”, resumió.
La exintendenta también cuestionó el planteo de establecer un doble horario en la Intendencia. Según explicó, Ximénez habría considerado esa posibilidad porque al llegar desde su actividad profesional no encontraba funcionarios trabajando durante la tarde.
Para Peña, el episodio revela una contradicción de fondo: “o soy médico o soy intendente”.
