Por Natalia Gorgoroso
En la sesión de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL) de ayer miércoles 24 de junio, el ambiente protocolar y de debate dio paso a una profunda tristeza. El cuerpo legislativo en su conjunto rindió un desgarrador homenaje a Diego Abella Rodríguez, funcionario de la institución que recientemente falleció tras una rápida y cruel enfermedad.
Abella, quien actualmente se desempeñaba como chofer del organismo tras haber ingresado años atrás como conserje, dejó una huella imborrable en cada uno de los representantes departamentales.
Durante las intervenciones, la voz quebrada fue el denominador común. Varios ediles no pudieron contener las lágrimas y rompieron en llanto al recordar las anécdotas compartidas, evidenciando que la pérdida trascendió lo netamente laboral para golpear directamente en lo personal.
“UN COMPAÑERO DE LUJO”
Las palabras de los curules de las distintas bancadas pintaron de cuerpo entero a un hombre dedicado a su familia, reservado y siempre dispuesto a regalar una sonrisa en las largas jornadas de viaje.
La edil María Noel Pereira del Partido Nacional destacó su profesionalismo y lealtad: “Diego ha sido una persona muy, muy querida, un compañero de lujo. Realmente era un placer poder conversar con él, siempre dentro de un marco de respeto, y de reserva y de sigilo frente a las distintas situaciones que atravesó”.
Por su parte, Néstor Calvo del Partido Colorado, visiblemente afectado, reflexionó sobre lo efímero de la vida y los kilómetros compartidos desde que lo conoció en 2005: “Esta debe ser de las peores alusiones que uno quiere hacer en este ámbito. Compañero de un montón de amaneceres y un montón de puestas de sol en la ruta. Ese que cuando le decías algo siempre estaba dispuesto a tenderte la mano”.
Su compañero de bancada, Luis Carresse (PC), trajo a la memoria los duros inviernos de 2010, cuando Abella repartía las citaciones en su pequeña moto, “la Hondita”, soportando el frío pero siempre con la mejor disposición. “Una persona que no hacía discriminación en temas políticos algunos. Éramos todos iguales”, remarcó.
“VIAJAR CON ÉL ERA SINÓNIMO DE RISAS”
El edil Gastón Elola (PN) recordó la amistad familiar de toda la vida y subrayó cuál era el verdadero desvelo del homenajeado: “Siempre salía el tema y el futuro de sus gurisas, era un verdadero hombre de trabajo”.
Desde el oficialismo, Joaquín López del Frente Amplio definió la noticia como “un balde de agua helada” y prefirió quedarse con la alegría que irradiaba: “Viajar con Diego era sinónimo de risas y muchas veces cuando uno estaba tenso por situaciones que se daban, era el que te sacaba una sonrisa”.
Uno de los testimonios más emotivos de la jornada llegó por parte de Mauro Álvarez (FA), quien aseguró que Abella era “una institución” dentro de la Junta. Compartiendo una divertida anécdota sobre un viaje a Paysandú al que llegaron horas antes por la responsabilidad que Abella sentía hacia el trabajo de los ediles, Álvarez sentenció emocionado: “Más que un funcionario, después de tantos años termina siendo un amigo. Somos seres humanos, no somos solo políticos. Quien nos conducía, quien nos llevaba, hoy no está, pero está en la mente y en el corazón de todos nosotros”.
Finalmente, el edil Miguel Sanz (FA) describió el repentino fallecimiento tras haber compartido un reciente viaje a La Paloma como “un golpe de alma”, agradeciéndole por la amistad forjada en los congresos y las horas de espera.
SESIÓN SOLEMNE
El dolor y el respeto hacia la figura de Diego Abella, su esposa Vanessa, sus hijas y su madre, culminó en una decisión institucional contundente. Sobre el final de este emotivo espacio, el plenario votó por unanimidad la realización de una sesión solemne especial en homenaje a su memoria.
Esta instancia contará con la concurrencia de su familia, funcionarios y exfuncionarios de la Junta Departamental de Lavalleja, ediles, ex ediles y el público en general, para darle el reconocimiento oficial que su intachable trayectoria merece.
HASTA SIEMPRE, DIEGO
Quienes hacemos periodismo a nivel local sabemos bien que la labor legislativa no empieza ni termina en el recinto de sesiones. Se teje en los pasillos, en las esperas, en las rutas y en el trato humano del día a día.
Hoy desde SERRANO nos sumamos profundamente a las palabras vertidas por los representantes departamentales. Queremos agradecerte, Diego, por las largas jornadas de trabajo compartido durante tantos años en el Legislativo.
Gracias por el saludo siempre amable para con la prensa, por tu disposición constante y por entender, al igual que nosotros, que detrás de cada sesión y de cada viaje, hay personas intentando hacer su trabajo de la mejor manera.
A tu familia, a tus compañeros de trabajo en la Junta Departamental y a todos tus seres queridos, nuestro más sincero y respetuoso abrazo. Que en paz descanses.
