Por Natalia Gorgoroso
En la mañana de este martes, la Plaza de Armas del Cuartel General de la División de Ejército IV (DE IV), ubicada en el kilómetro 115,500 de la Ruta 8, fue el escenario de la Ceremonia de Clausura del Primer período del Centro de Instrucción de Reclutas (CIR) divisionario.
El evento formalizó el ingreso de 86 nuevos soldados al Ejército Nacional. La ceremonia, que había sido anunciada previamente mediante un comunicado oficial firmado por el segundo comandante de la DE IV, coronel Germán L. Ramírez, contó con la presencia de autoridades civiles departamentales y militares. Fue encabezada por el comandante de la División de Ejército IV, general José Casatroja.
PERÍODO DE PREPARACIÓN
El ciclo de instrucción, que comenzó el pasado 9 de marzo, tuvo una duración de tres meses. Según se detalló durante la lectura del acta de clausura, el curso inició con 89 reclutas, entre ellos cinco mujeres, y un cuerpo docente compuesto por cuatro oficiales y 14 instructores. Se destacó el alto nivel de retención y compromiso, dado que 86 de los alumnos lograron completar satisfactoriamente el programa, lo que fue calificado por las autoridades como “un importante logro”.
Los nuevos efectivos serán distribuidos en diversas unidades de la región divisionaria (que comprende Lavalleja, Maldonado, Rocha, Treinta y Tres y Cerro Largo), siendo el Batallón de Ingenieros N° 4 (19 alumnos), el Batallón de Infantería N° 11 (17 alumnos) y el Grupo de Artillería N° 4 (15 alumnos) los que recibirán la mayor cantidad de personal.
Durante su discurso, el general Casatroja subrayó la exigencia del entrenamiento recibido. Los reclutas fueron instruidos no solo en habilidades básicas, orden cerrado y abierto, tiro diurno y nocturno, primeros auxilios y combate urbano, sino también en el marco legal vigente, estudiando la Constitución de la República y la Ley de las Fuerzas Armadas.
Además, se hizo especial hincapié en la preparación para misiones actuales y fundamentales del Ejército, como la “Operación Frontera Segura 4” y las tareas de guardia perimetral en los institutos de rehabilitación carcelaria.
RECONOCIMIENTOS
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la entrega de premios a los participantes que se destacaron en distintas aptitudes durante el curso:
- Mejor Instructor: El reconocimiento fue para el cabo de primera Walter Viera (Batallón de Infantería N° 12), por su destacada labor en la preparación de la instrucción.
- Aptitud Física: El soldado de primera Santiago Gallo (Regimiento de Caballería Mecanizado N° 7) fue premiado por obtener la mejor calificación en los test físicos.
- Mejor Promedio Académico: El soldado de primera Agustín Diago (Batallón de Infantería N° 11) recibió la máxima distinción por sus calificaciones en las evaluaciones escritas.
- Mejor Camarada: Elegido por sus propios pares, el soldado de primera Bruno Brafil (Batallón de Ingenieros de Combate N° 4) fue galardonado por sus valores humanos y de equipo.
EL INICIO DE UN LARGO CAMINO
Dirigiéndose a los graduados, el general José Casatroja destacó que esta clausura representa apenas el comienzo de su vida militar. “Han aprendido que el cansancio se supera, que los límites muchas veces están en la mente y que el trabajo en equipo es la base sobre la cual se construyen los objetivos”, expresó el jerarca, agradeciendo además a las familias de los reclutas por ser “el sostén moral” en el día a día.
El acto protocolar, que comenzó sobre las 11:00 de la mañana tras el parte del capitán Raúl Oviedo (comandante de la Fuerza de Parada y Desfile), concluyó con un desfile militar en el que los efectivos formados rindieron honores a las autoridades presentes, sellando así su compromiso de servicio a la patria.
