Por Pablo Melgar
“Si no entra plata en setiembre, no se sabe con qué pagarán los salarios corrientes o con qué se afrontarán los gastos básicos de la Semana de Lavalleja”.
La advertencia fue planteada hace una semana por una fuente municipal de SERRANO y resume, en pocas palabras, la delicada situación financiera que atraviesa la Intendencia de Lavalleja.
El diagnóstico que surge de distintas fuentes consultadas es coincidente: el tesoro departamental está casi vacío. Alcanza para cumplir algunas obligaciones y poco más.
La administración necesita oxígeno y, sobre todo, dinero fresco para hacer frente a los compromisos inmediatos.
Cuando se pregunta por el origen de la falta de recursos, la respuesta vuelve a repetirse: nuevos gastos.
En ese escenario aparece el denominado “Club de los 100.000 pesos”, integrado por funcionarios de confianza con remuneraciones elevadas y por la contratación de profesionales cuyos costos son considerados muy altos para las actuales posibilidades de la comuna.
Entre los casos señalados aparece el de un asesor que no es profesional y que, por decisión del intendente Daniel Ximénez, percibe una remuneración de 220.000 pesos.
La discusión promete convertirse además en un nuevo capítulo de la disputa política entre el oficialismo y la oposición.
En el Frente Amplio ya aguardan que la oposición cuestione las remuneraciones de los funcionarios de confianza para responder con antecedentes de la administración anterior, entre ellos el caso de una asesora y jerarca de la Intendencia que llegó a percibir más de 200.000 pesos y compensaciones superiores a los 100.000 pesos en algunos meses.
Pero el problema de la caja tiene también otro componente. Un error de gestión política, considerado inexplicable por fuentes consultadas, hizo que la amnistía tributaria sea algo que terminará generando ingresos recién en los últimos días de diciembre y los primeros días de enero del próximo año.
En otras palabras, una herramienta que podía aportar recursos en el corto plazo no tendrá ese efecto durante el período en que la Intendencia más necesita liquidez.
Mientras tanto, a la hora de discutir dónde recortar gastos, los costos salariales aparecen llamativamente ausentes del debate general. Sin embargo, el intendente mantiene su intención de sacar de la plantilla a más de 100 funcionarios contratados.
Ese será precisamente uno de los puntos centrales de la jornada de hoy en la Junta Departamental. Ximénez concurrirá al Legislativo para brindar explicaciones sobre la situación y, según fuentes políticas, prepara una defensa fuerte de su gestión (ver nota en página 3 de esta edición).
Pero la comparecencia tendrá además un componente financiero de peso: el intendente anunciará su intención de asumir una deuda cercana a los US$ 4 millones.
Se trata del máximo monto al que podría acceder con los votos del oficialismo, según confirmaron fuentes políticas, ya que el Frente Amplio cuenta con los 16 votos necesarios para aprobar la operación.
