Por Pablo Melgar
«Siete cargos políticos serán cesados en Lavalleja», tituló este lunes la publicación de Caras y Caretas. La informacipon hacía referencia a los cargos de confianza que el gobierno departamental encabezado por el frenteamplista Daniel Ximénez había previsto para los municipios gobernados por alcaldes del Partido Nacional y del Partido Colorado. El único que nunca aceptó ese esquema fue el alcalde de Mariscala, Francisco De la Peña.
Durante la discusión del Presupuesto Quinquenal, la bancada opositora -integrada por todos los ediles del Partido Nacional y el edil colorado Néstor Calvo- resolvió no acompañar el paquete de nuevos cargos de confianza impulsado por el Ejecutivo. En ese conjunto se incluían los siete cargos destinados a los municipios y la creación de una Prosecretaría General de la Intendencia, una nueva estructura política y administrativa.
La decisión terminó generando fuertes tensiones dentro del Partido Nacional y provocó un abierto distanciamiento entre algunos alcaldes y la bancanda nacionalista de la Junta Departamental de Lavalleja (JDL).
LA NEGOCIACIÓN
La alcaldesa del Municipio de José Pedro Varela, Rosario Pereira, exteriorizó su malestar y, en medio de sus críticas, reveló como se gestó el acuerdo con el gobierno departamental, describiendo con detalle la negociación que dio origen a esos cargos.
Según relató, todo comenzó con una conversación mantenida con el propio intendente Daniel Ximénez en un boliche ubicado en las afueras de José Pedro Varela. Posteriormente, dijo, el entendimiento fue ratificado por dos de los principales colaboradores del jefe comunal.
«Acá aparecieron un día, como a las cuatro de la tarde, el secretario del intendente, Gonzalo Suárez y el director de Descentralización, Daniel Urquiola, para hablar conmigo. Me dijeron: queremos poner una secretaria y un capataz de nuestro partido», narró Pereira.
La alcaldesa agregó que la propuesta incluía una contraprestación. «Bueno, les dije yo. ‘Te damos dos cargos de confianza’, me dijeron. Yo ya lo había hablado con el intendente antes de asumir. Yo precisaba a dos personas que se ocuparan de Cultura y Deportes. También precisaba a alguien para los jardines», sostuvo.
Pereira también cuestionó con dureza las acciones de dirigentes de su propio partido y recordó que el acuerdo terminó frustrándose por un solo voto en la Junta Departamental.
«Yo no sé con qué cara van a salir los blancos y los colorados al interior. A mí que no me vengan a buscar para salir a pedir el voto. Votaré al Partido Nacional, pero no voy a hacer campaña», afirmó.
La alcaldesa varelense fue aún más lejos al justificar el entendimiento con el gobierno frenteamplista. «El Partido Nacional entró en el juego. Hay que poner en la balanza el gobierno que está, nosotros que estamos en contra y estos que se pusieron en contra no sé de quién; si salía Mario, Adriana le ponía uno suyo. No sé qué quisieron hacer», expresó.
OTRAS RESPUESTAS
En paralelo, surgieron otras respuestas dentro del nacionalismo. La exalcaldesa del Municipio de Solís de Mataojo y actual edil departamental, Verónica Machado, sostuvo en sus redes sociales que «es llamativo que el intendente de Lavalleja pretenda responsabilizar a la Junta Departamental de una decisión que tomó el propio Ejecutivo».
A su juicio, «da la impresión de que el objetivo es enfrentar a los alcaldes con los ediles del Partido Nacional, en lugar de asumir las decisiones que adopta. Hoy le corresponde ejercer el gobierno de todo el departamento para todos los ciudadanos».
Machado agregó que, si la Intendencia realmente consideraba prioritario fortalecer a los municipios «habría defendido esos cargos con el mismo empeño que defendió otros». Incluso sostuvo que, si existiera una verdadera voluntad política para mantenerlos, «el Ejecutivo analizaría las alternativas legales disponibles».
La edil Machado también recordó que la actual administración ha recurrido a contradicciones mediante arrendamientos de obra y de servicios con remuneraciones superiores a los cien mil pesos mensuales que, según afirmó, «en los hechos se han extendido en el tiempo más allá de lo que debería durar una prestación puntual».
A esas críticas se sumó la edil nacionalista Carol Aviaga, quien sustuvo que los cargos políticos para los municipios de Solís de Mataojo, José Batlle y Ordóñez, José Pedro Varela, Zapicán y Pirarajá fueron una iniciativa del propio intendente.
«¿Por qué Ximénez propuso estos cargos de confianza para la oposición en las alcaldías? Porque en el Presupuesto venía la creación de un súper cargo de confianza política: el del prosecretario», afirmó.
