Por Pablo Melgar
Frente a la Intendencia de Lavalleja, el presidente de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (ADEOM), Sergio Charquero, y el secretario del gremio, Mauricio Barrios, explicaron ayer por la mañana las razones por las que los municipales resolvieron movilizarse contra el nuevo régimen horario dispuesto por la administración departamental, que entrará en vigencia desde el 1º de octubre.
El planteo sindical no fue presentado como una resistencia a que el Ejecutivo modifique la jornada laboral. Charquero reconoció esa potestad, pero cuestionó la forma en que se tomó la decisión: sin acuerdo previo y, según el sindicato, sin medir las consecuencias que tendría sobre la vida cotidiana de los funcionarios.
“Esto redunda en calidad de vida”, sostuvo Charquero al defender el régimen que los trabajadores venían cumpliendo. Para ADEOM, el cambio altera una organización familiar y económica construida durante años.
El argumento aparece especialmente vinculado a quienes tienen responsabilidades de cuidado o cuentan con otro empleo después de cumplir su jornada municipal. Hijos, padres mayores y segundos trabajos forman parte de una ecuación que, según el sindicato, ahora queda comprometida.
Los dirigentes señalaron además que los salarios municipales no son suficientes en todos los casos para sostener los ingresos familiares. Por eso, explicaron, algunos trabajadores complementan sus ingresos con otra actividad. Modificar el horario implica entonces algo más que adelantar o atrasar la salida: puede significar perder una segunda fuente de ingresos.
UN PROBLEMA QUE TAMBIÉN LLEGA A LOS MOSTRADORES
Barrios y Charquero plantearon además dificultades vinculadas al funcionamiento de las oficinas municipales.
Según explicaron, no todos los trabajadores que desempeñan tareas administrativas pertenecen al escalafón administrativo. Para ADEOM Lavalleja, esa diferencia adquiere importancia cuando se aplica el nuevo régimen porque funcionarios que cumplen tareas complementarias pueden tener horarios distintos.
El ejemplo utilizado fue el funcionamiento de áreas como Higiene y la renovación de libretas. En determinados casos, explicaron, algunos funcionarios podrían retirarse a las 14:30 mientras otros permanecen hasta las 17:30.
La administración sostiene que los responsables jerárquicos quedan “a la orden” para resolver las situaciones que puedan presentarse. El sindicato considera que ese mecanismo puede trasladar el problema al trabajador que permanece en el mostrador.
“Se la va a agarrar con el trabajador municipal que está ahí desarrollando su actividad”, planteó Charquero al describir la eventual reacción de un vecino que llegue a realizar un trámite y encuentre que la persona habilitada para resolverlo ya no está en la oficina.
“LA GOTA QUE DERRAMÓ EL VASO”
Para ADEOM, el conflicto por el horario es parte de un malestar más amplio. Los dirigentes mencionaron durante la movilización la pérdida de puestos presupuestados, la utilización de contratos de 60 y 90 días y un período de 80 días que, según señalaron, finalmente pudo ser revertido. También hicieron referencia a las diferencias que mantuvieron con la administración por el incentivo jubilatorio.
En ese contexto, el cambio de horario terminó funcionando como el detonante de una acumulación de reclamos. “Esta fue la gota que derramó el vaso”, resumieron.
El viernes, el sindicato había resuelto realizar la primera medida de movilización. Ayer, frente al edificio comunal, Charquero y Barrios confirmaron que desde entonces no existió un nuevo contacto con el Ejecutivo.
Según relataron, las conversaciones ya se habían producido anteriormente y la respuesta recibida fue que se trataba de una decisión tomada.
La pregunta sobre la continuidad de las medidas tuvo una respuesta directa. “Sí, claro que sí”, afirmó Charquero.
Las próximas acciones, explicaron, serán definidas de acuerdo con la evolución del conflicto.
EL TEMOR DE LOS CONTRATADOS
Los dirigentes gremiales también describieron el clima que encontraron durante una recorrida por las oficinas del edificio central realizada el viernes.
Según ADEOM, existe coincidencia entre buena parte de los funcionarios y la posición de la dirección sindical. Sin embargo, señalaron una diferencia entre quienes tienen cargos presupuestados y quienes trabajan bajo contratos temporales. Estos últimos, indicaron, tienen mayor temor a exponerse públicamente.
Charquero cuestionó además la posibilidad de que la administración pueda ejercer una persecución efectiva sobre los trabajadores. “Este gobierno, a mi forma de ver, no tiene ni siquiera esa capacidad como para perseguir gente”, afirmó.
El reclamo central del dirigente fue, en cambio, el diálogo.
“Si vinimos a cambiar, es cambiándolo de la forma que hay que cambiarlo. Si no lo cambian los trabajadores, no lo cambia nadie”, sostuvo.
DE CINCO FUNCIONARIOS A UNA MOVILIZACIÓN
Uno de los puntos que más cuestionó ADEOM fue la caracterización inicial del conflicto realizada, según los dirigentes, desde el Ejecutivo departamental.
De acuerdo con el relato sindical, desde la administración se llegó a señalar que solamente cinco funcionarios estaban en desacuerdo con el nuevo régimen.
Ayer, frente a la Intendencia, Charquero y Barrios buscaron exhibir una realidad diferente mediante la presencia de trabajadores en la movilización. “Acá pueden ver que son muchos más”, señalaron.
