Por Yandira Castro
El movimiento Un Solo Uruguay se prepara para llevar a cabo un acto significativo en la pequeña localidad de Gaetán, programado para el próximo 23 de enero. La convocatoria, que ha surgido de conversaciones directas con los vecinos, busca no solo generar conciencia sobre las problemáticas locales, sino también forjar un lazo más estrecho entre la comunidad y sus representantes.
Una delegación del movimiento se reunió recientemente con los habitantes de Gaetán, donde Ricardo Pintos, uno de los representantes más destacados de Un Solo Uruguay, compartió detalles sobre la importancia del evento. «La comisión local es muy humilde y necesita generar fondos para diferentes iniciativas, desde la compra de turbo ventiladores hasta mobiliario y equipos de audio para exposiciones», comentó Pintos en una conversación con Diario Serrano.
La expectativa es que entre 200 y 500 personas asistan al acto, lo que representa una oportunidad invaluable para que los ciudadanos expresen sus inquietudes y necesidades. «Estas convocatorias son muy enriquecedoras, sirven de insumo a los gobernantes. Los tirones de oreja nos vienen bien a cada uno; hay que hacerse la autocrítica y escuchar», añadió.
La reunión, celebrada en el salón de Mevir, también incluyó a un grupo de damnificados por las inundaciones, un tema de gran relevancia en la región debido a los efectos del lago de la represa Casupá. Pintos destacó la singularidad de Gaetán, un lugar que ha logrado mantener una densidad poblacional rural que se ha perdido en otras áreas del país. «Aquí hay una red de productores, desde pequeños hasta medianos, lo que es vital para la economía local», explicó.
A pesar de los desafíos, la comunidad ha persistido, manteniendo tres escuelas en funcionamiento y un microbús que transporta a los estudiantes al liceo en Villa del Rosario. «Es un lugar que no renuncia, que busca ser progresista e incorporar rubros productivos más intensivos. La complementariedad de esta red social es invaluable», enfatizó Pintos, resaltando la importancia de aprender de la cultura del trabajo genuino que caracteriza a los habitantes de la zona.
El acto no solo servirá como un espacio para la interacción entre la comunidad y los representantes del movimiento; también abordará cuestiones críticas que afectan a la población. Uno de los temas centrales será la discusión sobre «las mega obras que se definen entre cuatro paredes, de espaldas a la ciudadanía», un problema que trasciende gobiernos y que demanda atención urgente.
Además, Pintos mencionó la necesidad de hablar sobre «la trazabilidad de los dineros públicos», cuestionando cómo se administran y gastan los recursos que pertenecen al pueblo. La seguridad también será un tópico de discusión, un tema sensible que resuena profundamente en la comunidad.
Aunque los exponentes del acto ya están confirmados, Pintos optó por mantener en secreto sus nombres, generando expectación entre los asistentes.
