Por Natalia Gorgoroso
En un multitudinario acto llevado a cabo en la localidad de Villa Serrana, autoridades de los tres niveles de gobierno, representantes internacionales, académicos y miembros de la comunidad local celebraron oficialmente la incorporación del territorio del Geoparque “Manantiales Serranos” a la Red Mundial de Geoparques de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Este espacio, que abarca una extensión de más de 2.000 kilómetros cuadrados en el corazón de nuestras serranías, se consolida como el segundo geoparque del país, sumándose al pionero Grutas del Palacio, en el departamento de Flores.
El evento, moderado por los comunicadores Gonzalo Brun y Karina Núñez, sirvió para marcar el inicio de una nueva etapa de gestión territorial, orientada a capitalizar esta designación internacional mediante el turismo sostenible, la educación y la conservación patrimonial.
CONTINUIDAD INSTITUCIONAL
Uno de los ejes centrales de la jornada fue la coincidencia entre los oradores respecto a la continuidad institucional del proyecto. La celebración contó con la inusual presencia de los últimos cuatro intendentes del departamento de Lavalleja (Herman Vergara, Adriana Peña, Mario García y Daniel Ximénez), un hecho que las autoridades destacaron como símbolo de madurez política y trabajo a largo plazo.
El titular del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), José Carlos Mahía, enmarcó la concreción del geoparque como una “política de Estado” que trascendió las administraciones y las orientaciones partidarias. En su alocución, subrayó que este tipo de reconocimientos internacionales posicionan al país en una “vidriera mundial” y generan impactos tangibles en el desarrollo económico y la creación de empleo a nivel departamental, trazando un paralelismo con los beneficios adquiridos históricamente por el departamento de Flores, donde se ubica el Geoparque “Grutas del Palacio”.
EL IMPACTO SOCIAL
Por su parte, el director de la Oficina Regional de UNESCO, Ernesto Fernández Polcuch, enfatizó el componente humano detrás de la categoría de geoparque. Señaló que, de los aproximadamente 200 geoparques distribuidos en los más de 190 países del mundo, la presencia de dos en Uruguay representa un hito significativo para la región.
El representante internacional explicó que este modelo no opera como un “proyecto” con un principio y fin financiados externamente, sino como una herramienta permanente para la movilización de recursos. Según Fernández Polcuch, el objetivo a futuro es medir de qué manera estas designaciones afectan positivamente la calidad de vida de los habitantes, dinamizando el desarrollo de pequeñas y medianas empresas vinculadas al geoturismo y promoviendo el interés de los jóvenes en disciplinas como la geología.
IDENTIDAD HÍDRICA Y GEOLÓGICA
El nombre “Manantiales Serranos”, según se explicó durante la presentación, no fue impuesto, sino que surgió de un proceso participativo con las propias comunidades. La denominación refleja los dos rasgos geográficos dominantes del territorio:
– El relieve de las serranías: Que alberga paisajes vivos, biodiversidad y geositios de valor científico a nivel global.
– La red hídrica subterránea y superficial: El área destaca por sus acuíferos cársticos y reservas subterráneas que conectan de forma directa con tres de las cuencas más relevantes del país: el Río Santa Lucía, la Laguna Merín y el Río de la Plata junto al frente oceánico.
RECONOCIMIENTO
La concreción de esta candidatura demandó años de trabajo técnico y de campo. Durante la ceremonia, se realizó un reconocimiento explícito al equipo gestor de la iniciativa, integrado por Virginia Toledo, Dolores García Pintos, Helga Chulepin y el maestro Julio Ibarra, señalados como pioneros fundamentales del proceso.
EDUCACIÓN Y NUEVOS ACUERDOS
El evento contó con una marcada presencia del sector educativo, subrayando la concepción del geoparque como un “aula abierta”. Asistieron delegaciones de la Escuela Agraria de Minas, el Liceo de Solís de Mataojo y diversas escuelas rurales de la Agrupación “Guazubirá” (números 25, 33, 36, 40, 97 y 103).
En este contexto de integración de saberes, el intendente Daniel Ximénez anunció la firma de un convenio de cooperación con el Centro Universitario Regional Este (CURE) de la Universidad de la República (UDELAR).
El acuerdo está destinado a fortalecer el conocimiento científico de la región, dotar de formación técnica a los actores locales y generar herramientas de gestión que otorguen mayor profundidad y continuidad al programa.
Ximénez destacó que la prioridad actual del gobierno departamental es dotar de infraestructura al área con una intervención mínima, apostando por acompañar al sector privado en la mejora de la oferta de alojamiento y gastronomía. El objetivo, indicó, es evitar el desarraigo, creando oportunidades para que los jóvenes permanezcan en las sierras y se mantenga vivo el estilo de vida rural.
La jornada de celebración culminó resaltando la herencia cultural e histórica del entorno serrano, a través de la lectura de pasajes del libro “Perico” del célebre autor minuano Juan José Morosoli, a cargo de Vinicio Larroza y Delfina Sotelo. El evento también contó con la actuación del músico Santa Falco.
