La directora de Ambiente de la IDL también se refirió a la situación del Vertedero de Minas
Por Yandira Castro
En una conversación con SERRANO, la directora de Ambiente de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL), Aurora Fernández, abordó la crítica situación del Vertedero de Minas. En un contexto donde la gestión de residuos ha sido un tema recurrente en la agenda de las administraciones locales, Fernández expuso los planes futuros de la comuna y la necesidad de un cambio en la forma en que se manejan los desechos.
ESTADO ACTUAL DEL VERTEDERO
Fernández no ocultó la gravedad de la situación: «Era el peor de los escenarios que nos podíamos imaginar», afirmó, refiriéndose al incendio que afectó el Vertedero recientemente, en coincidencia con una ola de calor y otros incendios en los alrededores de la capital serrana.
La directora destaca que el vertedero no solo es un punto crítico para la ciudad, sino que también representa un riesgo ambiental significativo debido a la emisión de metano, un gas de efecto invernadero.
La administración anterior, según Fernández, careció de una visión organizada para abordar el problema de los residuos, dejando un legado de desorden que complica la situación actual.
OBJETIVOS
Uno de los objetivos prioritarios de la nueva administración es avanzar hacia la creación de un relleno sanitario, una opción que se considera significativamente más segura y sostenible que los vertederos a cielo abierto. Aunque la licitación para este proyecto ya ha sido abierta y se encuentra en estudio, la directora comunal enfatiza que no se puede cerrar el vertedero actual sin tener un lugar alternativo para el manejo de los residuos.
Explicó a SERRANO que «en este momento ya se abrió la licitación y está en estudio de la Comisión de Adjudicaciones las ofertas. No es cierto que quedó todo pronto, es decir, se caminó, pero se caminó desorganizadamente. Entonces, algunos vertederos se cerraron, pero no hubo una opción de qué se hacía con esa basura, entonces tenemos un gran problema. Es un gran desafío.»
Actualemente, se recolectan unas 45 toneladas de residuos al día, lo que hace que la presión sobre la infraestructura de gestión de residuos sea constante. Aurora Fernández destaca la angustia que se vivió durante el incendio, donde no solo se trataba de apagar el fuego, sino de garantizar que los residuos tuvieran un destino adecuado.
RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
La gestión de residuos no solo es una tarea de la Intendencia, según lo planteado por Fernández. La directora dijo que tiene importancia la responsabilidad ciudadana en la reducción y clasificación de los residuos.
«Nuestra responsabilidad como ciudadanos no termina con cerrar la bolsa y tirarla», dijo, enfatizando que cada persona tiene un rol en el problema de los residuos.
La administración está trabajando en un plan departamental que busca fomentar la reducción de la generación de residuos y promover la valorización de los mismos. Esta plan incluye la recolección diferenciada de residuos y la creación de puntos limpios donde los ciudadanos puedan depositar plásticos y cartón.
EDUCACIÓN Y CONCIENCIA AMBIENTAL
Uno de los pilares del nuevo enfoque es la educación ambiental. La directora menciona que el año 2026 será clave para difundir información y crear conciencia entre los ciudadanos. «La gente tiene ganas de clasificar», asegura, y es necesario facilitar esta acción para que los planes de gestión de residuos tengan éxito.
Además, se planea formalizar el trabajo de los clasificadores, quienes desempeñan un papel crucial en el proceso de reciclaje y valorización de residuos. Esta iniciativa se complementará con la creación de una planta de clasificación que permitirá mejorar el manejo de los residuos en la ciudad.
DESAFÍOS Y SOLUCIONES DIFERENCIALES
Aurora Fernández también reconoció que no existe una única opción para el problema de los residuos. Las estrategias deben adaptarse a las diferentes realidades de los barrios y comunidades. «Hay muchos modelos», aseguró a SERRANO, y comentó que cada uno de ellos requiere una inversión que puede demorar la implementación de soluciones efectivas.
La directora cerró enfatizando que la gestión de residuos es un desafío que «involucra a toda la comunidad» y que la colaboración entre ciudadanos e instituciones «es esencial» para lograr un cambio significativo.
