Por Natalia Gorgoroso
El mes de febrero ha expuesto las vulnerabilidades del sistema de distribución de agua de OSE en Lavalleja. A través de un relevamiento realizado por SERRANO, queda en evidencia que los problemas técnicos y estructurales no distinguen entre la capital departamental y las localidades del interior, aunque las respuestas oficiales escasean.
SOLÍS DE MATAOJO
La ciudad de Solís de Mataojo ha sido una de las más golpeadas por la inestabilidad de la red durante este mes. Los comunicados oficiales de OSE, a los que accedió nuestro medio, revelan un calendario plagado de intervenciones e interrupciones del servicio, afectando recurrentemente a los mismos barrios.
El periplo para los vecinos comenzó el 3 de febrero, cuando las viviendas del complejo MEVIR sufrieron un corte debido a la reparación de tuberías en la red de distribución. Apenas dos días después, el 5 de febrero, la localidad enfrentó una jornada doblemente complicada. Por un lado, OSE ejecutó un corte programado para todos los vecinos de la ciudad entre las 6:00 y las 10:00 de la mañana por “trabajos de mejoras en la red”. Paralelamente, ese mismo día, los residentes de la calle Minas vieron interrumpido su suministro por otra reparación técnica.
La tregua duró poco. El 10 de febrero, el complejo MEVIR volvió a quedarse sin agua, esta vez por la reparación específica de una tubería de hierro fundido (FC 60), en una jornada donde los trabajos se extendieron hasta las 18:00 horas.
Lejos de estabilizarse, el problema persistió en la segunda quincena: el 18 de febrero, OSE emitió un nuevo aviso afectando por tercera vez en el mes a las viviendas de MEVIR debido a nuevas reparaciones, y el malestar vecinal terminó de consolidarse el domingo 22, cuando se registró un nuevo corte en la localidad.
MINAS
En la capital departamental, la situación adquiere matices aún más complejos. Uno de los centros de la crisis es el Barrio España. Fuentes extraoficiales con conocimiento directo de la operativa local revelaron a SERRANO que el suministro hacia esta zona está “severamente comprometido” debido a una pérdida de enormes proporciones en la tubería principal.
Según esta información, la decisión técnica adoptada hasta el momento no ha sido la reparación de la rotura estructural, sino la inyección constante de agua, incluso acarreando el recurso desde hace meses, para mantener el flujo. Esta medida, que recae sobre las cuadrillas operativas, actúa como un parche temporal frente a una falla que requiere una intervención técnica de fondo.
EL PROBLEMA DE FONDO
Para entender la magnitud del problema en Minas, es necesario mirar hacia la fuente de origen. Luis Carresse, secretario de Directorio en OSE por la oposición, dialogó con SERRANO y aportó un dato estructural alarmante sobre la Represa “Ing. Carlos Maggiolo”.
El jerarca explicó que la represa fue concebida y construida originalmente para abastecer a unas 5.000 viviendas. Sin embargo, en la actualidad, Minas cuenta con aproximadamente 14.000 hogares. A este desfasaje demográfico se suma el deterioro natural del embalse: a lo largo de los años, la acumulación de sedimentos, barros y arcillas ha ido restando metros cúbicos de capacidad de almacenamiento al caudal original.
Como resultado, Carresse estima que de aquellas 5.000 viviendas originales, la capacidad real actual apenas alcanzaría para alimentar con suerte a unas 3.500, dejando en evidencia un déficit estructural histórico.
SILENCIO OFICIAL
Al intentar buscar respuestas oficiales y un plan de acción concreto por parte del oficialismo en OSE, las puertas se cierran. El propio Carresse se excusó de brindar una versión oficial sobre las soluciones a implementar, aclarando que, al ser oposición, no tiene injerencia en el diseño de las políticas públicas del organismo ni es la voz oficial.
Por otra parte, SERRANO también intentó contactar al ingeniero Hugo Trías, figura técnica de peso en el ente. Sin embargo, Trías declinó amablemente hacer declaraciones sobre Lavalleja, explicando que su cargo actual es el de gerente general de la Unidad de Gestión Desconcentrada (UGD) de Maldonado, limitando sus declaraciones a ese departamento.
OTRAS LOCALIDADES
En medio de este panorama, en diálogo con nuestro medio, la alcaldesa del Municipio de José Pedro Varela, Rosario Pereira, confirmó que la ciudad no ha registrado problemas con el abastecimiento de agua potable durante todo este mes. De la misma manera lo manifestó el alcalde del Municipio de Mariscala, Francisco De la Peña.
En tanto, Fabián Miraballes, alcalde de Zapicán, informó que a su localidad no llega la distribución de agua potable, sino que va un camión a asistir a los vecinos.
Por su parte, la alcaldesa del Pirarajá, Marianela García y el alcalde de Batlle y Ordóñez, Conrado Da Cuhna, no contestaron la solicitud de información de nuestro medio sobre este tema.
