En el año 1750 los reinos de Portugal y España acordaron delimitar sus posesiones en estas latitudes del Plata. Para ello el 13 de enero se firmó el llamado Tratado de Madrid o de Permuta, por el cual Portugal cedía a España la Colonia del Sacramento que había fundado en 1680 a cambio de siete pueblos de las Misiones y gran parte de territorio que perdía España en la llamada “frontera seca” al Este de la Banda Oriental (gran parte de los territorios de Cerro largo, Treinta y Tres, Rocha y Lavalleja).
Una comisión mixta de límites debía realizar el trabajo técnico del Tratado con la participación de comisarios, astrónomos, ingenieros, geógrafos, cartógrafos, además de militares escoltas, capellanes, cirujanos y gente de servicio.
Las labores comenzaron en 1752, dirigida por Gaspar de Munive, Marqués de Valdelirios, comisionado por España y el general Gómez Freire por Portugal.
Los marcos fueron en piedra esculpida, de gran tamaño. Habían sido construidos en Lisboa. Tenían de un lado el escudo de armas de España y una inscripción que decía: Sub Ferdinando VI Hespanie Rege Catholico; y del otro, las armas de Portugal y debajo, Sub Joanne V. Lusitanorum Rege Fidelissimo”. En las otras caras, en una de ellas lucía esta inscripción: Expattis finium regundor um conventis. Madriti idibus Januarii 1750; en la otra, Justitia et pax osculatoe sunt.
Eran colocados de tal manera que el escudo de armas de Portugal miraba hacia el territorio norteño y el escudo de los españoles, orientado hacia la Banda Oriental.
El primer marco divisorio se colocó en la ensenada de Castillos (Punta del Diablo), el segundo marco en el cerro de “la India Muerta” y el tercero se emplazó en un cerro del Paraje Carapé. Desde ese momento los lugareños llamaron a la elevación “cerro de los Reyes” o “Marco de los Reyes”.
Hubo otros mojones demarcatorios, en otras regiones comprendidas en el Tratado. Consistían en piedras con letras grabadas a cincel que indicaban que a uno y otro lado las tierras pertenecían a R.C. (Rex Catholicus) o R.F. (Rex Fidelissimus). También hubo mojones identificados con las letras SMC (Su Majestad Católica) y SMF (Su Majestad Fidelísima).
PORTUGAL NO CUMPLIÓ
En 1761 fue anulado el Tratado de Madrid o de Permuta. La causa fundamental fue que Portugal se negó a poblar los pueblos de Misiones que le había cedido España y a entregar, como se había acordado, la Colonia del Sacramento.
Como consecuencia de la anulación, el gobernador de Montevideo, Joaquín de Viana, recibió la orden de obligar a los portugueses a evacuar las tierras de España y derrumbar todos los marcos y señalamientos hechos por las partidas demarcadoras, para que en el tiempo no quedase señal o diseño de donde se habían situado.
LO EXTRAJERON Y SE LO LLEVARON
En 1895, la Junta Económico Administrativa de Maldonado y el Jefe Político de ese departamento dispusieron la extracción del Marco de los Reyes y llevarlo a la capital de ese departamento para afincarlo en la entonces llamada “plaza del recreo”, junto a la Torre del Vigía.
Fue un trabajo que requirió remover tierra, retirar plantas espinosas que cubrían la mole de mármol, etcétera. Después de dos días de labor fue cargado el mojón y varias piedras que conformaban la escultura, en cinco carretas que partieron hacia Maldonado.
El deterioro que presentaba el mojón lo justificaron los operarios fernandinos en un informe en el que expresaban como principal causa “el hecho de hallarse abandonado el marco en un sitio despoblado y expuesto durante 140 años a la imprudencia de visitantes oscuros”.
En octubre de 1895, la Junta Económico Administrativa de Minas denunció ante el ministro de Gobierno, Dr. Miguel Herrera y Obes, lo que se consideró una invasión territorial, consumada por las autoridades municipales de Maldonado.
Se señalaba que los vecinos maldonadenses habían errado en sus interpretaciones cartográficas, ya que el marco de los Reyes estaba emplazado en territorio minuano.
Poniendo punto final al pleito, con fecha 28 de enero de 1896, el ministro Herrera y Obes suscribió el informe del fiscal José M. Reyes que expresaba que “no tratándose, como se ha manifestado antes, de un objeto histórico de propiedad municipal sino de propiedad nacional, es de parecer este Ministerio que debe V.E. encomendar su custodia a la Junta de Maldonado, ya que ha sido ella la que primero se ha preocupado de salvarlo de la destrucción a que estaba expuesto”.
En la actualidad los restos del marco que estuvo emplazado en la ensenada de Castillos se encuentran en la Fortaleza de santa Teresa; el de India Muerta en la Plaza “25 de Agosto” de la ciudad de Rocha y el Marco de los Reyes que estuviera en las sierras de Carapé, lo podemos visitar en la Plaza del Vigía de Maldonado.
Oribe Pereira Parada
