El Presbítero José De Luca dejó en la minuanidad un recuerdo por su amplia y generosa acción comunitaria, memorable obra parroquial, profunda predicación de mensaje moral y fervorosa devoción religiosa.
Nació en Sasso di Castalda (municipio de la Provincia de Potenza, en la región de Basilicata, Italia) el 24 de abril de 1865. Era hijo de Donato De Luca y Catalda D’Elia. Cursó la escuela primaria en Marisco Nuovo y en el mes de julio de 1879, cuando contaba apenas 14 años, emigró a nuestro país.
Inscripto en el Seminario montevideano en 1880, inicia su formación sacerdotal que culminará diez años después, celebrando su primera Misa el 3 de diciembre de 1890.
Por sus valores espirituales y capacidad intelectual el Pbro. De Luca capitalizó la amistad y afecto del entonces Arzobispo de Montevideo, Monseñor Mariano Soler. Así fue como el prelado le asignó la misión de Cura Párroco de Minas, en 1891.
Joven, emprendedor y deseoso de integrarse a la vida social de la población minuana, De Luca rápidamente señala su actuación con particular dinámica.
El 10 de abril de 1892 -a sólo un año de radicación en Minas- es inaugurado el nuevo edificio de la Iglesia Parroquial, como resultante del esfuerzo del novel Párroco.
El pueblo de Minas aspiraba materializar un homenaje al Gral. Juan Antonio Lavalleja a través de una estatua ecuestre en la plaza principal de la ciudad. El 25 de agosto de 1900 se coloca la piedra fundamental para la obra y allí estuvo el sacerdote italiano bendiciendo el símbolo pétreo de evocación histórica.
Promovió la construcción de un Santuario Mariano en la cima del Cerro Verdún, interesando a la Congregación Hijas de María para que en 1901 -21de abril- se cristalizara la idea.
Paralelamente, De Luca fue el principal impulsor de la fundación del Colegio “San José”, poniendo en evidencia otro aspecto sobresaliente de su hacer sociocultural en la minuanidad.
En abril de 1906 partió hacia Italia cesando, por razones de salud, en sus funciones de Vicario de la Iglesia de Minas. Los vecinos de la época y la prensa lo despidieron señalando unánimemente que De Luca centró un importante movimiento social y que se podía señalar como positivamente perdurable en el tiempo a través de sus obras más significativas: Verdún y Colegio “San José”.
En su país natal se le asignaron funciones sacerdotales, en su solar de origen, Sasso de Castalda, el 2 de diciembre de 1906. Pero recién el 15 de agosto de 1907 tomó posesión.
El primer año de tareas en esa nueva misión pastoral no tuvo diferencias con lo realizado en Minas, en cuanto a tesón, iniciativa y cristalización de obras. Pero su salud se quebrantó progresivamente obligándolo a cumplir sus tareas con menor vigor…
En 1934 retornó a Uruguay para visitar, fundamentalmente, la ciudad de Minas y allí a amigos y familiares. Fue un reencuentro con muchos y emotivos recuerdos.
El acontecimiento de la vuelta de De Luca no fue sólo festejado y vivido por la feligresía, sino que por la minuanidad toda. Es así como el gobierno municipal de la época designa con su nombre al callejón que aún hoy señala su recuerdo y homenaje.
De regreso a Italia se agudiza su mala salud y De Luca debió renunciar a su cargo de “arcipreste” de Sasso Catalda, el 1º de abril de 1937.
Falleció el 22 de mayo de 1956. La noticia, llegada a Minas, fue lamentada profundamente.
Oribe Pereira Parada
Nota: Publicado en las Revista “Memoria y Esperanza”, de la Parroquia Catedral de la Inmaculada Concepción. Editada en 2010 con motivo del cincuentenario de la creación de la Diócesis de Minas.
