Por Natalia Gorgoroso
A principios de año, Maribel López y su hija Evelin Calcagno preparaban las valijas en Minas con un objetivo claro: llevar su innovación, el “Kompuesto Textil”, al sur de Chile. Pocos meses después, el balance de su paso por el Runway Fashion Design (RFD) en Valdivia supera las expectativas iniciales.
Sin embargo, el éxito internacional contrasta con una realidad local alarmante que las emprendedoras acaban de palpar de primera mano tras una masiva campaña de recolección de ropa en Tres Cruces.
EXPERIENCIA EN CHILE
Para Komciencia, el viaje a Chile no fue solo una exhibición de moda, sino la validación internacional de ñ años de investigación en biomateriales. La colección, creada a partir de ropa usada y rediseñada con sus propios materiales biotecnológicos, deslumbró al público y a la industria.
“La experiencia de presentar nuestra colección fue soñada, fue como marcar un hito de lo que nosotros queríamos lograr y llegar a concretarlo para nosotros fue emocionante”, relató López. “Cumplimos con todo lo que se exigía, que era transformar la ropa que había sido usada, que nosotros rediseñamos, y después los elementos que llevamos, que en realidad llevamos arte, porque las carteras eran arte en la pasarela”, añadió a SERRANO la cofundadora del emprendimiento.
El concepto detrás de la colección buscaba homenajear a las generaciones pasadas. Presentaron diez outfits acompañados de diez carteras que funcionaban como símbolos de la historia de la confección: la aguja, el dedal, el carrete de hilo.
“Quisimos también llevar a nuestras ancestras, las que nos antecedieron en el tema de la costura, y traerlo, pero darle una vuelta con el tema de la biotecnología”, explicó Maribel López, destacando la magia de unir esos dos mundos. “Parece que cuando hablamos de costurera estamos hablando del 1800, y en realidad traerlo hasta ahora fue mágico”, indicó.
El impacto no se limitó a los aplausos. La tecnología de Komciencia, capaz de aglomerar residuos textiles sin plásticos para crear nuevos materiales, llamó la atención del sector empresarial chileno. “Nos sorprendió que nuestra tecnología sea deseada y quiera ser incorporada allá. Eso también es algo que vamos a trabajar este año, a ver cómo podemos hacer una alianza con Chile para exportar nuestra tecnología”, adelantó la emprendedora.
LA AVALANCHA DE TRES CRUCES
A su regreso, Komciencia se enfrentó a un desafío monumental en territorio uruguayo. Convocadas por el shopping Tres Cruces durante los días de descuentos “Ganga”, invitaron al público a llevar ropa en desuso, rota o manchada para ser utilizada como descarte en sus biomateriales. La respuesta de la gente fue abrumadora.
“Fueron tres días muy intensos. La cantidad te invita a replantearte, a repensar qué estamos haciendo con el uso de la ropa, por qué es ese uso y abuso”, reflexionó López.
El volumen de prendas superó cualquier estimación: llenaron catorce pallets. Al clasificar el material, se encontraron con una realidad que va más allá del reciclaje. De la montaña de recolección, ya han separado unas seis mil prendas en perfectas condiciones, muchas incluso con las etiquetas originales puestas, que están siendo donadas al INAU de Lavalleja y a otros centros.
Maribel López es contundente al analizar el híper-consumismo impulsado por la industria de la moda: “ya hay hoy ropa hecha para seis generaciones. Imaginate la cantidad de ropa que está hecha, o sea, para que mis nietos, los nietos de mis nietos, los tataranietos de mis nietos estén vestidos. Esa ropa ya está creada hoy. Lo que tarda en degradarse, el esfuerzo que hace la naturaleza: son 500 años para un jean. Es una locura, y se tiran toneladas de ropa por día. Acá en Uruguay hay una cifra de 65.000 kilos de textiles diarios que llegan a Felipe Cardoso”.
CONCIENCIA AMBIENTAL
Para Maribel López, técnica en gestión de residuos, el problema no se soluciona únicamente reciclando. Dijo a SERRANO que “si bien siempre nace una propuesta como la de nosotros para usar ese descarte, esa no es la idea. Es como ‘si ella usa el descarte, entonces yo lavo mi culpa donando la ropa para que ya utilice’. Creo que es más profundo que eso”.
Esta visión crítica no nació en un laboratorio, sino en su infancia. López recuerda con claridad las enseñanzas de su abuela sobre el respeto a la naturaleza y el cuidado de los recursos, desde la recolección responsable de hongos de eucalipto hasta el uso del agua en un pueblo donde no había agua corriente.
“A mí, mi abuela me enseñó estas cosas y nunca más se me olvidaron”, comentó. “Ahora eso no vale (la excusa de no saber), porque una cosa es desidia y otra cosa es desconocimiento. Ahora no te podés justificar en el desconocimiento, porque el conocimiento está al alcance de todos”, agregó. Es por esto que Komciencia dedica gran parte de su tiempo a dar talleres de educación medioambiental en colegios, buscando que los niños lleven esa voz a sus hogares.
INDUSTRIA, OBSOLESCENCIA E IMPUESTOS
Durante la charla, Maribel López también analizó las dificultades de emprender e industrializar en Uruguay, así como las recientes políticas comerciales. Criticó duramente la calidad de la ropa actual, asegurando que “ya está hecha para que se rompa a las dos puestas y puedas consumir más”.
Sobre la polémica de los impuestos a las compras en el exterior (como la plataforma Temu), su postura es clara: defiende al consumidor de a pie que busca alternativas económicas en un mercado local costoso, y apunta a las grandes cadenas.
“Este impuesto no está a las grandes empresas que fabrican todo en China y en Bangladesh, que es peor. ¿Por qué no hay un impuesto ahí? Para mí ese impuesto a Temu es para joder, como siempre, a los que cobramos menos, los de a pie. Porque las grandes industrias no las molestan con impuestos”, afirmó.
Además, como emprendedora industrial, señala la falta de voluntad o capacidad de la industria metalúrgica local para apoyar a pequeños proyectos, lo que la obligó a importar su propia maquinaria desde China a un costo muchísimo menor.
A PASO FIRME Y SOSTENIBLE
Actualmente, Komciencia, apoyada por la Cámara de Industrias y ejecutando un fondo semilla de de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE), se prepara para la segunda etapa del evento de Tres Cruces. Con los residuos textiles que no pudieron ser donados, están fabricando ladrillos y placas de forma artesanal para revestir una pared de ocho metros en una gran intervención artística dentro del shopping-terminal montevideano.
El proyecto avanza “a paso firme” y, sobre todo, lento por elección. Maribel López subrayó a SERRANO la importancia de hacer las cosas de manera impecable para no generar problemas a futuro, diferenciando claramente lo que es un proyecto sustentable de uno que realmente se sostiene en el tiempo.
“Vos no podés perjudicar el futuro. Las acciones que vos hagas pueden ser espectaculares hoy, pero se tienen que sostener en el futuro”, concluyó.
Una filosofía que, desde Minas, nuestra ciudad, busca demostrar que otra forma de producir, y de consumir, es posible.
