Así fue informado por la directora de Higiene, Viviana Frachi, tras hacer análisis en el agua
La Dirección de Higiene de la comuna reconoció que los controles semanales en las piscinas arrojaron valores “alterados” que superaban los parámetros normales, lo que obligó a cerrar instalaciones en el Camping “Arequita” y Pirarajá para realizar tratamientos del agua.
Por Natalia Gorgoroso
La Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL) confirmó oficialmente que las piscinas del Camping “Arequita” (balneario Santa Lucía), así como las de la localidad de Pirarajá, debieron salir de servicio debido a que el agua no se encontraba en condiciones aptas para el uso recreativo.
La medida, que implicó el cierre al público, responde a que los últimos análisis fisicoquímicos y bacteriológicos mostraron niveles de contaminación o desbalance químico por fuera de lo permitido.
“SALIERON ALTERADOS”
La confirmación llegó a través de la directora de Higiene de la Intendencia, Viviana Frachi, quien en diálogo con SERRANO admitió que los estudios realizados por el laboratorio de la comuna “salieron alterados”.
Si bien el foco de atención pública se centró en el Camping “Arequita” tras una serie de quejas de usuarios, la jerarca reveló que la problemática del agua ha afectado a varios puntos del departamento en la última semana.
“En Pirarajá pasó lo mismo. También dio alterado el análisis, se dio aviso enseguida y se cerró por mantenimiento”, explicó Frachi. Además, citó un antecedente inmediato en el complejo del Barrio La Filarmónica, donde días atrás también se debió prohibir el ingreso al agua porque los valores no eran seguros.
Según la explicación técnica brindada por la Dirección de Higiene, los testeos semanales que supervisa el químico Guillermo Camps detectaron que el agua “superaba los parámetros normales y los valores de referencia”.
Frachi fue categórica respecto al criterio de seguridad: “Para nosotros, medio punto, lo mínimo que sea, ya es motivo de cerrar, hacer mantenimiento y después volver a analizar”.
MANTENIMIENTO CORRECTIVO
La situación obligó a la activación de un protocolo de mantenimiento correctivo que incluye el filtrado intensivo y la cloración de las piscinas afectadas. La reapertura de las mismas queda supeditada, sin excepciones, a que lleguen nuevos reactivos y se realicen segundos análisis que confirmen el retorno a la normalidad de los valores.
Esta confirmación oficial valida la preocupación existente en la comunidad sobre el estado de los servicios. Aunque desde la Intendencia sostienen que no actúan en base a “denuncias de redes sociales”, refiriéndose a los reportes de usuarios que alegaron afecciones en la piel y problemas sanitarios tras bañarse, los datos técnicos corroboran que, efectivamente, el agua no estaba en condiciones de salubridad garantizada al momento de tomarse las muestras.
Actualmente, la comuna trabaja en diagramar un protocolo estandarizado de mantenimiento para todas las piscinas departamentales, buscando evitar que estas situaciones de “valores alterados” se repitan en plena temporada.
